Los activos más valiosos del Deportivo Pereira en 82 años como club son sus hinchas

Foto | Deportivo Pereira y cortesía | LA PATRIA | PEREIRA Los activos más valiosos del Deportivo Pereira en 82 años como club son sus hinchas, por el periodista Alejandro Cardona lanza hoy el libro Herederos de esta pasión, con diez historias de la hinchada Matecaña

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Deportivo Pereira celebra 82 años como equipo de fútbol profesional. Su historia, lejos de ser lineal, es la evidencia del empuje pereirano que se resiste a caer, y cuando ha mordido el polvo, ha encontrado la manera de seguir adelante.

Porque ser hincha del Deportivo Pereira es una herencia genética. De los abuelos pasaron a los hijos las historias de Libaré y los paraguayos, luego los nietos conocieron las dolorosas caídas y la fe inquebrantable de una hinchada fiel a pesar de las pocas recompensas.

Amar el rojo y amarillo Matecaña es perseguir la gloria, como si se tuviera al frente una estrella luminosa que huye y se esconde en la noche. Y aún así, con lo esquivo de los triunfos, no abandonar la tarea.

Con los tropiezos y los dolores, la hinchada del Pereira encarna la máxima que le atribuyen a Eduardo Galeano, el escritor uruguayo que dijo que un hombre podía cambiar de todo, menos de equipo de fútbol. 

Al menos eso confirma la hinchada Matecaña, que intenta celebrar por todo lo alto los 82 años del club, en medio de una crisis financiera y deportiva –10 partidos sin ganar–, recordando que quien ama la institución es terco, un poquito masoquista, pero sobre todo fiel

La terquedad roja y amarilla

Hay pasiones que no se explican. Se heredan.

Wilmar Ospina Mondragón recuerda el ruido primero: el murmullo de la tribuna norte, los vendedores ambulantes, el olor a domingo y cemento caliente en el viejo Barranco en la tribuna norte. 

Tenía cinco o seis años cuando su papá lo llevó por primera vez al Hernán Ramírez Villegas. Desde entonces, el Deportivo Pereira dejó de ser un equipo y se volvió una raíz.

Cada domingo lo más importante era ir al estadio. Si el carro no prendía, nos íbamos en bus”, dice. Y ahí comenzó todo: la liturgia, la repetición, la costumbre que termina siendo identidad.

Ser hincha del Pereira —explica— no es un ejercicio de lógica. Es una terquedad.

Aunque se pierda más de lo que se gane, aunque los problemas administrativos hundan al equipo, uno sigue ahí. Eso trasciende la lógica, es memoria y amor por la tierra donde uno nació”.

La palabra se repite como un eco: terco. Terco el papá que hablaba del Libaré y la garra de los paraguayos. Terco el hijo que intentó vestirse profesionalmente de rojo y amarillo, que pasó por Selección Risaralda, que entrenó casi un año con el equipo grande. Terco incluso cuando la frustración lo alejó del estadio, pero no de la radio ni del televisor.

“No pude jugar profesional y me distancié un poco, pero nunca dejé de ser hincha. Dejé de ir al estadio, no de sentir los colores”, explicó.

La estrella imposible

Durante 78 años, la historia fue una espera. Una espera que parecía infinita. Descensos. Administraciones erráticas. Casi desapariciones. Promesas rotas. El Pereira como ese David pequeño está enfrentando a Goliat cada semestre –en la mayoría de los casos, como sucede con Álvaro López, el verdugo es el presidente–.

El éxito del Pereira es como una estrella en el infinito que queremos alcanzar”, dice Wilmar. Y esa distancia —paradójicamente— fortalece al hincha.

Porque los matecañas no viven de la costumbre de ganar sino de la ilusión. Vive del casi, del “este año sí”, del volverlo a intentar. Del milagro improbable. Y el milagro llegó en 2022.

Lo que nos dio esa estrella fue entender que el fútbol no es de modas ni de clichés, sino de pertenencia”.

No fue un título cómodo. Fue una explosión contenida por generaciones. Abuelos que no alcanzaron a verlo. Padres que resistieron once años en la B. Hijos que heredaron la camiseta sin promesa de gloria.

Luis Moreno, Lucho, comunicador que trabaja al interior de la institución describe que su amor por el club también va más allá del entendimiento de las palabras. 

“Deportivo Pereira mi Pasión, Pasión por unos colores, Pasión por el equipo que representa mi ciudad”, con su respuesta se entiende mejor porque hay hinchas que dejan todo para seguir al club. 

Representar la tradición de una ciudad no es poca cosa. Ondear los colores de la bandera, cantar el himno es una responsabilidad que entiende cada hincha como un símbolo de pasión. Lucho lo resume así: “Un sentimiento intenso por la institución”. 

El libro de los hinchas

La pasión de los hinchas del Deportivo Pereira es tanto, que el periodista Alejandro Cardona elaboró un libro titulado, Herederos de esta pasión, donde narra la vida y los azares de 10 de los hinchas más representativos del club en su historia. Todo bajo una premisa: ¿por qué el hincha del Pereira nunca abandona?

Lo atribuyo a la pujanza de los pereiranos y al amor por esos colores. La mayoría se enamoró del Pereira la primera vez que fue al estadio”, explica el autor, quien durante meses conversó con hinchas de distintas generaciones para reconstruir esa memoria colectiva.

El libro reúne diez relatos que, más que hablar de resultados deportivos, narran herencias emocionales. Padres que llevaron a sus hijos a la tribuna occidental, abuelos que resistieron décadas sin títulos, barristas que viajaron por el país en una motocicleta vieja siguiendo al equipo. 

Para Cardona, el título tiene un peso simbólico.“Los abuelos se murieron con un equipo perdedor, pero dijeron: ‘usted igual tiene que ser del Pereira’. Esa es la herencia”, sostiene.

En sus páginas aparecen historias como la del Ruso y el Ronco recorriendo Colombia en moto, o la de hinchas que consolidaron lazos de amistad con otras barras en medio de contextos complejos

No es un libro de polémicas administrativas ni de escándalos del pasado. Es, como lo define su autor, un retrato desde la tribuna.

Desde la mirada de los hinchas no se habla tanto de los dineros ni de lo externo. Lo que aparece es la esperanza, la memoria y la pasión”, afirma.

Cardona también rescata la dimensión social del fenómeno. El Pereira, dice, no pertenece a un solo barrio ni a un solo estrato.

Todas las clases sociales tienen derecho a ser hinchas. El Pereira sobrepasa la ciudad y sobrepasa cualquier condición”, señala.

Para el autor, la primera estrella en 2022 no borró el sufrimiento previo, pero sí resignificó la espera.

Es un verdadero milagro que el Pereira haya sido campeón. Por eso ese título se siente distinto, porque nunca fue fácil”, concluye.

La publicación reúne diez relatos de hinchas de distintas generaciones y clases sociales, desde fundadores de barras hasta seguidores que heredaron la tradición familiar. 

Tiene un valor de $50.000 y se consigue directamente con el autor, en Impresos A Punto (carrera 4ª #16-08) y en la tienda DeporVida (carrera 4ª con calle 12, Pereira).

 


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