Foto I Cortesía I LA PATRIA
Flyer con el que se anuncia en La Dorada la convocatoria de Juan Esteban Mosquera al seleccionado nacional.
Hay trayectos que no se miden en kilómetros, sino en sacrificios. Para Juan Esteban Mosquera Navarro, el camino hacia la Selección Colombia comenzó hace años, cuando recorría en bicicleta la distancia entre su casa en el barrio El Reposo y la cancha de Renán Barco.
Hoy, ese mismo joven ya no viste la pechera de entrenamiento de su club local, sino la indumentaria oficial de la Selección Colombia Sub-17, tras ser convocado por el técnico Fredy Hurtado para el primer microciclo de 2026.
Juan Esteban, categoría 2009, estuvo la semana pasada concentrado en la Sede Deportiva de la Federación Colombiana de Fútbol en Barranquilla. Allí, compartió con las promesas más brillantes del país, consolidándose como uno de los laterales con mayor proyección de la "Cantera Heroica" del Real Cartagena.
La pasión de Juan nació frente a su casa, en las canchas de El Reposo, frente al coliseo Ventura Castillo. Bajo la tutela del profesor Miguel en el club Semillero Fútbol Club La Dorada, comenzó a forjar un carácter que lo hacía diferente: su disciplina era innegociable.
"Mis primeros pasos los di ahí, le cogí mucha pasión. No fallaba a ningún entrenamiento", recuerda Juan con nostalgia. Sus trofeos y medallas, ganados en las canchas de arena de Las Delicias, el Estadio Municipal y Renán Barco, fueron el combustible para un sueño que lo obligó a madurar antes de tiempo. A los 12 años, tras ser visto por el cazatalentos Andy Pardo, dejó su hogar para radicarse en Cartagena, enfrentando la soledad y la distancia con un solo objetivo: vestir la "Tricolor".
Un proceso de "días buenos y días malos"
El ascenso de Mosquera no fue casualidad. Tras brillar en la Selección Caldas y luego en la Selección Bolívar (donde fue tercero en Juegos Nacionales y finalista del torneo Superliga), su regreso al Real Cartagena lo puso en el radar nacional. Su rutina se volvió una religión: gimnasio, entrenamiento enfocado y, sobre todo, una "fe intacta".
El microciclo en Barranquilla fue la validación de esos viajes en bicicleta junto a su tío y de los momentos difíciles en los que la fuerza parecía flaquear. "Fue un proceso muy lindo, hubo días difíciles pero se sacan fuerzas para echar para adelante. Todo hace parte del proceso: el sacrificio y las ganas de ganar", confiesa el futbolista.
La preparación de Juan Esteban y el grupo dirigido por Fredy Hurtado apunta a los desafíos internacionales de la Conmebol en 2026. Tras el reciente Sudamericano de 2025, la Selección Colombia ha intensificado sus ciclos de trabajo para consolidar la base que buscará los cupos a la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA en Qatar, que ahora se celebra anualmente.
Para Juan, esto es solo el comienzo. Con 16 años, el doradense ha demostrado que el talento que nace en las canchas de arena del Magdalena Centro tiene talla mundial. Su mensaje para los jóvenes de La Dorada es claro: "Nunca dejen de soñar, tengan la fe intacta y trabajen cada vez que se levanten pensando en ese sueño".