--P1  Foto I Cortesía para LA PATRIA  La Vicerrectoría de LA Sede Bogotá comenzó obras en la capilla con el propósito de ubicar los restos mortales del padre Camilo Torres Restrepo.

Fotos I Cortesía para LA PATRIA

La Vicerrectoría de LA Sede Bogotá comenzó obras en la capilla con el propósito de ubicar los restos mortales del padre Camilo Torres Restrepo.

El cura guerrillero Camilo Torres Restrepo murió en combates en 1966. Ahora, justo 60 años después, su recuerdo revive en medio de expectativas.

La Universidad Nacional de Colombia prepara un lugar en el cual ubicaría sus restos.

Torres Restrepo estudió en este centro de educación superior y perteneció en los años 60, del siglo XX, al grupo insurgente Ejército de Liberación Nacional (Eln). Además, se le conoció por la llamada teología de la liberación.

Más adelante, en esta misma nota, podrá leer por qué un barrio de Manizales lleva su nombre, lo cual dimensiona en parte lo que el sacerdote significó en esa época.

 

Los preparativos

Entre tanto, este martes 10 de febrero del 2026, la Vicerrectoría de la Unal sede Bogotá emitió un comunicado, mediante el cual reconoce el valor del personaje e indica el proceso por seguir en caso de que se confirme que los restos hallados corresponden a los del cura.

El boletín comienza con que el lugar que ocupa el padre Camilo Torres Restrepo (1929-1966) en la historia académica, social y cultural de la Universidad Nacional de Colombia es de gran relevancia.

Añade: “Sus contribuciones intelectuales fueron decisivas para nuestra Alma Mater, para la consolidación de perspectivas críticas en ciencias sociales y para la emergencia de un campo teórico latinoamericano de gran envergadura, como es la Teología de la Liberación”.

El reporte para medios de comunicación continúa con que su trabajo académico e investigativo, combinado con su praxis social y comunitaria, le permitió conectar el ámbito científico con las realidades nacionales y, desde esa conexión inherente a la universidad pública, robustecer la investigación y la docencia universitaria en ciencias sociales y humanas.

“Por otra parte, contribuyó a la fundamentación y origen de las labores de extensión que se desarrollaban desde la Universidad en un contexto social marcado por la violencia, la injusticia, la explotación y el subdesarrollo”, adiciona.

Recuerda que el padre fue estudiante de Derecho, docente de Sociología Urbana y Trabajo Social, editor de textos académicos, gestor de publicaciones universitarias, capellán en la capilla “Cristo Maestro” de nuestra Universidad desde 1959 y cofundador del Departamento de Sociología en 1960.

Por eso, complementa que “El valor y significado de su figura para nuestra institución son innegables. De allí que la Universidad Nacional de Colombia haya albergado, desde que se produjo su fallecimiento, la esperanza de que en la capilla “Cristo Maestro” de la Ciudad Universitaria de Bogotá reposen sus restos mortales”.

Asegura que lo anterior lo atestigua la placa memorial ubicada hace 50 años en este espacio sacro, que simboliza la disposición permanente de la Universidad para salvaguardar su memoria por su profunda vinculación con la vida universitaria en las dimensiones académica y pastoral.

Así mismo, que esta intención se la han expresado a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) y a la persona buscadora, el padre Javier Giraldo Moreno S.J., quien hizo la solicitud formal de activación del procedimiento de búsqueda.

El comunicado hace referencia a las informaciones públicas y de prensa conocidas recientemente sobre la posibilidad del hallazgo del cuerpo del padre Camilo.

Que ante eso, la Vicerrectoría de Sede decidió iniciar una intervención física en la capilla que permita acoger dignamente sus restos mortales si se llegan a confirmar los estudios médico-legales y forenses de identificación correspondientes.

Expone la sede Bogotá: “Honrar su legado es reafirmar el sentido profundo de la Universidad como espacio de reflexión, diálogo y encuentro, al servicio del país y de sus futuras generaciones”.

Que esta voluntad es un reconocimiento a su contribución histórica y una medida de gran valor simbólico. “La Ciudad Universitaria es un territorio de paz y cumple un papel esencial en la construcción de una sociedad democrática, que fomenta el pensamiento plural, el diálogo respetuoso, la búsqueda de soluciones pacíficas a los conflictos y que rechaza todo tipo de expresión violenta”.

Concluye la Universidad con la invitación a las actividades académicas y culturales que se llevarán a cabo en conmemoración de los 60 años de su fallecimiento, en especial la celebración eucarística que se realizará el domingo 15 de febrero, a las 10 a.m., en la capilla “Cristo Maestro” de la Ciudad Universitaria.

El boletín lo firma Carolina Jiménez Martín, vicerrectora Sede Bogotá

Bogotá D.C. Con fecha 10 de febrero de 2026.

 

Otra mirada

El profesor Diego Torres, exrrepresentante ante el Consejo Superior Universitario (CSU) de la Nacional y opositor de la actual administración de la U, reaccionó ante el proceso:

“La Universidad Nacional de Colombia ha decidido hacer un osario para la exhibición de los “supuestos” restos de Camilo Torres. El Gobierno nacional ha decidido utilizar la figura de Camilo Torres con fines politicos”, asegura. Igualmente, dice que hay serias dudas de la autenticidad de los restos.

“El anuncio llega en un momento en el cual la estabilidad de las autoridades universitarias se encuentra en entredicho por los fallos judiciales del Consejo de Estado que determinaron que Leopoldo Múnera nunca fue rector de la Unal”, afirma.

 

Un sector en Manizales

Freddy Arango es un reconocido reportero gráfico del diario LA PATRIA, de Manizales. El 8 de diciembre pasado publicó un artículo muy interesante, en el cual dio cuenta del origen de los nombres de barrios de la capital de Caldas.

En su reportaje gráfíco incluyó el barrio Camilo Torres. Allí, apoyado en varias fuentes, contó las razones por las cuales las comunidad escogió nombrar así este popular sector de la ciudad.

A continuación reproducimos la parte en la que este periódico hace tal mención:

 

“El barrio Camilo Torres nació como invasión a comienzos de los 70. Las familias ocuparon terrenos, los lotearon y levantaron sus casas con trabajo comunitario. Primero se llamó San Pedro Claver, pero tras la muerte del sacerdote y sociólogo Camilo Torres Restrepo (1929-1966), la comunidad decidió ponerle su nombre.

Para muchos sectores populares, el padre Camilo simbolizaba rebeldía, justicia social y defensa de los más pobres. Impulsó la organización comunitaria y las primeras Juntas de Acción Comunal.

Ismael de Jesús Zaraza Lizarazo, de 84 años, recuerda que el origen del barrio fue una lucha colectiva. Unas mil 800 familias de sectores como El Carmen, San José y Pío XII buscaban desde los años 60 un lote para construir vivienda propia. Tras ser desalojadas de una invasión en el sector del Prado, presionaron al Instituto de Crédito Territorial hasta que les asignaron un terreno que ellos mismos rocearon, trazaron y urbanizaron con convites semanales.

Ismael, fiscal de esa junta, cuenta que recibían pequeñas ayudas para transporte y gastos básicos, entre ellas aportes enviados por el padre Camilo desde Cuba. Ese gesto, sumado a su trabajo social, llevó a que la comunidad adoptara su nombre desde el día de su muerte. Los vecinos hicieron un minuto de silencio. El barrio Camilo Torres, en la comuna Universitaria, entre la Ruta 30 y la antigua vía a Villamaría, limita con José Restrepo, Santos, Eucaliptus y San Fernando”.

 

 

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