Confa es, posiblemente, la institución social más importante que tiene nuestro departamento. Su portafolio de servicios es supremamente amplio, con programas que abarcan subsidios, vivienda, educación, créditos, recreación y salud. Este portafolio ha sido aprovechado y disfrutado no solo por los caldenses, sino también por visitantes nacionales y extranjeros.
Es fundamental entender que las Cajas de Compensación Familiar en Colombia son entidades privadas, sin ánimo de lucro. La mayor parte de sus ingresos no provienen del Presupuesto General de la Nación, sino de aportes parafiscales, específicamente del 4% sobre el valor de la nómina mensual que pagan los empleadores por cada uno de sus trabajadores.
El Consejo Directivo de Confa está conformado por 10 miembros principales con sus respectivos suplentes: cinco renglones conformados por los empresarios y cinco por los empleados. Los empresarios son elegidos por la Asamblea General de Afiliados y los representantes de los empleados son nombrados directamente por el Ministerio del Trabajo. Tradicionalmente, un renglón de los empleados ha sido ocupado por la Gobernación de Caldas. Hay que tener en cuenta que, a mayor número de trabajadores de una empresa vinculada a Confa, mayor es el número de votos de que dispone, aclarando que este potencial de votos tiene un tope legal.
Desde sus inicios, el Gobierno de Gustavo Petro ha estado muy interesado en tomar el control de las Cajas de Compensación. Los programas sociales que realizan y los recursos de los que disponen hacen que estas entidades resulten muy atractivas políticamente. Al principio, el Gobierno empezó a intervenir las Cajas, logrando así el control absoluto. De las 43 cajas que funcionan en el país, intervinieron 13, hasta que la Procuraduría destituyó al Superintendente de Subsidio Familiar, que es la entidad que las vigila. Tras este control, la estrategia del Gobierno cambió hacia la toma de control de los consejos directivos a través de los representantes de los empleados.
Hasta hace poco, el consejo directivo de Confa funcionaba sin mayores problemas. Ahora, con los cambios de los consejeros, las reuniones ya no son tan calmadas. Sin embargo, afortunadamente la marcha de la institución ha podido seguir adelante sin que se afecte la prestación del servicio.
En los últimos días se ha presentado una discusión relacionada con la salida de un miembro del Consejo Directivo, representante de los trabajadores. La norma establece con claridad que, ante la ausencia, el reemplazo debe ser su suplente. Sin embargo, el Ministerio decidió no acatar la norma y nombró a una persona diferente, lo que está generando una discusión jurídica al interior del Consejo que aún no ha sido resuelta.
También hay que destacar que, al menos en lo que respecta a los cinco representantes de los empresarios -incluida la Gobernación-, existe una total claridad sobre la importancia que tiene esta institución para el departamento. Estos sectores reconocen la excelente labor que está realizando la actual administración, destacando su trabajo juicioso y el crecimiento que ha tenido la caja. Afortunadamente, en Confa a lo largo de sus casi 70 años de funcionamiento no se han presentado complicaciones por malos manejos.
Finalmente, se han presentado algunas incomodidades con el representante de la Gobernación ante el Consejo. Todo parece indicar que no son temas complicados de solucionar y se pueden aclarar, por el bien de la institución y del departamento, con una reunión entre las partes que permita que la caja siga cumpliendo, sin mayores contratiempos, con su invaluable labor social.