Diálogo entre una hija separada y su madre:
- Debes volver con tu esposo porque el matrimonio es para toda la vida y así lo quiere Dios.
- No, mamá, la época de los mártires ya pasó; amar no es sufrir y Dios nos mandó a ser felices.
- Lo que pasa es que ya no hay sacrificio y, aunque sea por tus hijos, debes rehacer tu hogar.
- Mis hijos necesitan paz y amor, no un hogar en el que los padres soportan y fingen un amor marchito. Precisamente por su bien es que me separo, para que aprendan a amar de verdad y sin hipocresía.
- Pero, mija, mire como yo sigo con su papá para darles a todos ustedes un buen ejemplo.
- Mamá, no te juzgo, pero tú no eres feliz, soportas lo indecible y entre ustedes el amor murió hace años. Yo estoy bien, a mis hijos no les hablo pestes de su padre y entenderán un día que actué con amor y por amor.
@gonzalogallog