Existen las noches oscuras del alma, existen los tiempos de desierto seco y árido.
Es muy complicado o complejo, ya que tu destino se presenta aciago, infausto o desdichado.
Te asedian tentaciones para sucumbir, desesperarte, renegar o, incluso, coquetear con el suicidio.
Es normal que te digas: No es justo, ¿por qué si soy bueno?, ¿dónde está Dios?, no veo la salida.
Cuando pienso en esto imagino a Jesús en el Huerto de Los Olivos, tiempo antes de ir a la cruz.
Era el ser más bueno y, sin embargo, tuvo que soportar el martirio de su calvario.
En tiempos turbulentos necesitas fe, calma, buscar guía y apoyo, y no claudicar.
En una aparente imperfección, todo tiene un sentido.
Lee “El hombre en busca de sentido”, de Víctor Frankl.
@gonzalogallog