En una abadía medieval vivía un santo monje, reconocido por su sabiduría y su humildad.
Un día llegó alguien a buscar orientación y el monje le mostró dos cartas que le habían enviado.
En una de ellas se leía: “Eres un santo y un ser de luz”. En otra: “Eres un farsante e hipócrita”.
El visitante le preguntó al monje qué pensaba de dos mensajes tan opuestos y él dijo:
- “El primero no me da nada y el segundo no me quita nada. Estás en paz si no buscas la aprobación ajena”.
Buena enseñanza que ojalá te mueva a hacer lo que te diga tu corazón y tu recta conciencia.
No eres más cuando te alaban, ni menos cuando te critican; ignora eso. Busca agradar solo a Dios.
Actúa movido por el amor, y no pierdas tu paz abatido por el qué dirán o por la envidia.
@gonzalogallog