Lee el Salmo 63, es hermoso y te invito a orar unos instantes con su mensaje:
“Oh Dios, tú eres mi Dios, a ti te busco, mi alma tiene sed de ti… cual tierra seca, sedienta, sin agua.
“Por eso vine a verte en el santuario, para admirar tu gloria y tu poder. Pues tu amor es mejor que la vida, mis labios tu gloria cantan.
“Quiero bendecirte mientras viva, y con las manos en alto invocar tu nombre.
“Mi alma está repleta, saciada y blanda, y te alaba mi boca con labios jubilosos.
“Cuando estoy en mi cama pienso en ti y durante la noche en ti medito. Pues tu eres un refugio para mí y salto de gozo a la sombra de tus alas.
“Mi alma se estrecha a ti con fuerte abrazo, y tu diestra me toma de la mano”.
Nota. Lo que sigue en el Salmo es negativo. No es para orar sino para no desearlo ni expresarlo.
@gonzalogallog