Para rememorar, la conocida Semana Santa o Semana Mayor, ha tenido un importante cambio de escenario en los últimos 60 años. Quienes vivieron en aquella época y aún tienen memoria, recuerdan perfectamente la manera de conmemorar, durante 8 días con diferentes actos, los días finales terrenales de Jesús de Nazareth y su anunciada resurrección, convertida en la esencia de la teología cristiana.
Colombia era un país con una tradicional, elevada e indiscutible población que practicaba las enseñanzas que anunciaba y promovía el catolicismo. La Semana Santa era y aún lo es, en cierta medida, un tiempo de referencia para la vida mundana de los colombianos como lo son la Navidad y las vacaciones, escolares o universitarias, de medio año. La pregunta repetida es: ¿Para cuándo? La respuesta es: Para luego o antes de Semana Santa.
La Semana Mayor era una época especial por la forma de vivir y practicar las enseñanzas derivadas de sus creencias religiosas que incluyen verdaderos, valederos y respetables actos de fe cristiana. Había dos maneras de conmemorar: Una externa y otra interna. Lo exterior se establecía y vivía en los diferentes actos convocados por la Iglesia Católica con la participación de miles de fieles en todos los lugares del país, hasta en las más sencillas poblaciones a lo largo y ancho del territorio, que inclusive era igual a lo que sucedía en otras naciones hispanoamericanas.
Además, lo fundamental: La férrea fe cristiana, sentida desde jóvenes hasta ancianos. Ahora, el tiempo es propicio, como otros a través del año, para encarar un interrogatorio y las respuestas deben ser íntimas sin explicación alguna, en la soledad cómplice de estar a bordo de sí mismo.
El autocuestionario, si se prefiere puede ser modificado o suprimido de acuerdo a los intereses de cada persona. El mundo exterior queda aislado y no hay forma de consultarlo desde el interior. Únicamente se tienen los elementos del saber conocidos.
El interrogatorio y sus respuestas sinceras debe comenzar por:
1. A mi edad, ¿cuáles son los motivos para vivir? La respuesta debe contener al menos uno.
2. ¿Cree que su vida ha sido difícil?
3. ¿Ha sido feliz? ¿Muchas veces, pocas, largo tiempo?
4. ¿Qué piensa de la vida y la muerte?
5. ¿Está de acuerdo con la filosofía y los procedimientos de la muerte digna?
6. ¿Aconsejaría la muerte digna para familiares o amigos?
7. ¿Ya eligió su candidato en el tarjetón presidencial?
8. ¿Cómo erradicaría la desnutrición en Colombia?
9. ¿Cómo fortalecería los programas de natalidad?
10. ¿Dónde cree que radica el problema de salud integral en Colombia?
11. ¿Cuánto porcentaje cree que le corresponde para resolver su salud?
12. ¿Considera que, en Colombia, hay verdadera educación gratuita?
13. ¿Cree que votar en blanco es desperdiciar su voto?
14. Si no la tiene: ¿Le gustará manejar una red de comunicación social?
15. ¿Alguna vez ha sufrido un acoso laboral, social, sexual, religioso o educativo?
16. ¿Acepta fácil el pluralismo ideológico?
17. ¿Se considera racista o evidencia cualquier otra clase de discriminación?
Las respuestas son suyas.