Hoy se celebra el Día Mundial de la Salud, actividad liderada por la Organización Mundial de la Salud, que cuenta con 194 Estados miembros. En 1948 se estructuró esta acción cuya primera edición fue en 1950, con el tema: Conoce tus servicios de salud. La última, 2025, fue: Comienzos saludables, futuros esperanzadores.
Este año ha sido dedicado a una temática importante para la vida de los 8.200 millones de habitantes del planeta. Ha sido anunciado el lema: Juntos por la ciencia, que pudiera también interpretarse, visualizando un panorama más amplio, como: Juntos con la ciencia.
Se identifican dos polos sobre los cuales se ha construido el mandato educacional y promocional referente a la salud mundial. El primero es la salud como un concepto integral, en el cual las personas no están solas en el proceso de tener y mantener la salud. El segundo, es la ciencia como un mecanismo que poco a poco, desde épocas antiguas, se ha ido desarrollando y adquiriendo cada vez más importancia dentro de la actividad de los seres humanos, hasta hacerse indispensable en el mundo moderno.
Desde la ausencia de un compromiso con su salud, las personas han adquirido el deber de cuidarla, a pesar de la obligación de los Estados de protegerla y responsabilizarse de ella, lo que en Colombia se olvida siempre dramáticamente, y los ejemplos emergen por doquier, a cada instante y cada vez con más deterioro de las responsabilidades.
Desde el abandono en el que los seres humanos han vivido y muerto a través de los siglos, las personas han conocido, sentido y compartido que su mundo biológico va más allá de su propio ser y que tienen responsabilidades imperecederas con los demás: principalmente con sus congéneres, y, se adicionan no hace muchas décadas, conscientemente, con los animales y las plantas.
La relación con la necesaria protección y obligación hacia otros seres todavía no es entendida por toda la población, pero es un mecanismo que se extenderá con el tiempo a todo el planeta y a todos los seres humanos con capacidad
para entender y promover acciones hacia todos, guardando las identidades biológicas de las especies, especialmente aquellas que no pueden autocuidarse y autopropagarse.
La herramienta básica para lograr el cuidado de todos es la utilización de la ciencia como mecanismo para cumplir las metas de protección propuestas por las personas. Lograr lo anterior en todo el planeta demorará décadas y centurias.
Ahora se evidencia más el afecto de personas por al menos dos especies: perros y gatos o lo hacen con varias especies de plantas. Ello es respetable, pero no pueden olvidar que los seres humanos que las rodean merecen al menos tratos prioritarios, dignos y permanentes.
La OMS ha definido el alcance de este día: Apoyar la ciencia, reconstruir la confianza en la ciencia y en la salud pública, y respaldar soluciones lideradas por la ciencia para un futuro más saludable. La meta de una sola salud es posible, pero bien entendida y practicada.