Pasaron las elecciones al Congreso. Como escribí sobre quienes pensé que tenían mayores posibilidades de ser congresistas, vuelvo al terreno de las elecciones para comentar los resultados: solo me rajé en una lista.
En Caldas los partidos tradicionales se afianzan, aunque se mantiene una fuerza de centro izquierda que lidera el actual representante Santiago Osorio, quien ganó curul con la coalición entre Alianza Verde y Pacto Histórico. Esta coalición alcanzó más de 73 mil votos en Caldas -fue la lista más votada- y se prepara para enfilar baterías hacia las presidenciales con Cepeda. El pulso de los primos Marín lo ganó Santiago, quien se quita de encima el estigma de ser representante solo por voluntad de su primo, el exalcalde Carlos Mario Marín.
El candidato con mayor votación, el representante Octavio Cardona, obtuvo 42 mil votos. Un golpe de autoridad en la mesa. El Partido Liberal resurgió de las cenizas luego del escándalo de Las Marionetas, esa banda criminal liderada por Mario Castaño, exsenador de ese partido y amigo de Cardona. El representante Cardona supo leer el momento, no se afanó para escalar al Senado y consolidó su fuerza en Caldas. Más sabe el diablo por viejo que por diablo, o bien puede ser al revés.
A Félix Chica no le alcanzó con revivir viejas glorias. El electorado en Caldas no respondió al llamado para votar por él de Ómar Yepes y de Luis Emilio Sierra, en otros tiempos senadores del Partido Conservador. Se enfrentaron a Juan Manuel Londoño, un candidato con discurso flojo que parecía tener solo a su favor ser hermano de la actual representante Juana Carolina Londoño. A los Londoño les bastó con eso, a Chica no le alcanzó ni trayendo figuras del más allá -ni apareciendo junto al cantante Fausto en tarimas-.
Muchos daban por sentado que Wilder Escobar no alcanzaría curul del Senado, pero el lizcanismo siempre se guarda sus cartas. En Caldas, Escobar obtuvo 49 mil de los 67 mil votos con los que alcanzó curul. En cuanto a Manuel Correa, segunda votación individual más importante, sacó 36 mil votos. Sin embargo, parece que el lizcanismo pierde terreno -su lista quedó de tercera, incluso por debajo del liberalismo-, puede ser porque su Gente en movimiento ha cambiado mucho de partido: quisieron ponerle el ALMA, pero les tocó ASÍ.
La gran sorpresa, la quemada de la coalición de la que es parte el Nuevo Liberalismo, con sus candidatos a Senado y Cámara. El representante Juan Sebastián Gómez solo sacó 28 mil votos al Senado en toda Colombia: constatamos que ser primero en una lista abierta no garantiza elección. Los votos de Galán se fueron para otro lado. Su candidato Jorge García obtuvo una buena votación, con más de 16 mil votos, pero Mauricio Londoño decepcionó; tal vez pensó que ganaba el que más vallas pusiera en Manizales: terminó de tercero en su propia lista con 10 mil votos, superado incluso por Daniela Arboleda, con 11 mil. Con pocas ideas, tal vez pensaron que tenían buena maquinaria, pero no la supieron aceitar.
Yo le apostaba a la lista del Nuevo Liberalismo, sin embargo la coalición del Centro Democrático y Partido de la U dio la otra sorpresa: Mateo Hidalgo Montoya alcanzó curul con 17 mil votos, con casi la misma votación que Jorge García -incluso menos votación que la segunda del Pacto, Érika Muñoz, con 19 mil-. Lo posicionó su madre, la concejal María Constanza Montoya, y la votación solo por el logo de la coalición: 16 mil. Veremos si con él se sigue renovando la política tradicional en Caldas, sobre todo con los jóvenes.