Mil veces hemos escuchado la historia y otras tantas veces la nombramos en conversaciones, pero cuando estudiamos por primera vez los acontecimientos sucedidos en Colombia, simplemente los aprendimos, los repasamos y los estudiamos para exámenes o, en general, para tener clara la historia y un poco de cultura general.
Pero nosotros, los que nacimos después del 2000, no lo vivimos, al menos no mi generación que lo hemos escuchado, leído y visto por los recursos de aquella época.
La primera vez es una serie colombiana, transmitida por Netflix, donde nos cuenta la historia de un grupo de amigos bogotanos y sus primeras veces, pero al mismo tiempo en el que van mostrando sus vivencias y experiencias nos cuentan la historia y los acontecimientos de aquellos años.
La cuarta y última temporada de la serie se centra en la década de los 80, y en uno de los acontecimientos más reconocidos y fuertes por los que ha atravesado el país, en especial la toma del Palacio de Justicia.
En esta serie volví a ver y escuchar la historia y lo sucedido en el 85, pero está vez fue diferente, al crear una conexión con los personajes y sus vivencias. Ese acontecimiento se volvió punto crucial de la historia y, al mismo tiempo, permitió que conectáramos con lo sucedido en ese llamado holocausto: el dolor, la preocupación, la esperanza y el recuerdo.
Estábamos expectantes de recibir una buena noticia, a que ese no fuera simplemente el final, pero vivimos por medio de la pantalla lo que muchos tuvieron que vivir en carne y hueso. Por ello, el cine es tan importante, logra generar una conexión entre el espectador, los personajes y la historia, y en este caso sentir la historia de nuestro país.
Una época ajena a mi generación, pero marcada en la sangre de los colombianos, un punto oscuro de la historia colombiana y a su vez un acontecimiento con el que por fin hemos logrado sentir cercanía a los sucesos y no como una fecha más de un examen del colegio.
Foto | Tomada de Bloomberglínea | LA PATRIA
Imagen de la serie 'La primera vez', protagonizada por Francisca Estévez y Emmanuel Restrepo.