De los $520 mil millones que dejó la Feria de Manizales 2026, 20% más que en la del 2025, hay una cifra muy significativa, que tendría que estar en las discusiones y los análisis de los eventos de ciudad. Hablamos de los $52 mil millones que aportó la Temporada Taurina de este año. No es un guarismo cualquiera, porque no todo evento de Feria deja por sí solo una derrama económica en estas proporciones.
Quien asiste a las corridas, además de pagar por el ingreso, mínimamente debe hacer gastos en transporte, alimentación y bebidas, y en ello empiezan las ganancias de ciudad. Hay que considerar también hotelería, gastronomía y otros tantos bienes y servicios que requieren los turistas. Además, profundizar en el mundo del toro lleva a incluir a quienes congrega para hacer posible una corrida de toros, empezando por cada torero y su cuadrilla, los ganaderos, los monosabios, los músicos, en fin una cantidad de personas que están detrás y son generadores de recursos para la ciudad durante una semana.
Esa es la importancia económica y parte de lo que representa la temporada taurina de Manizales, que en enero cumplió 71 años, y no puede ser reemplazada por cualquier evento para llenar el gran vacío que dejará en esta ciudad la orden de la Corte Constitucional que prohibió a partir del segundo semestre del 2027 las corridas en Colombia; es decir que para la Feria del 2028 Manizales tendrá que tener pensado y diseñado otro evento, similar o mucho mejor, pero que no le reste posibilidades económicas.
No se puede ignorar que la Temporada Taurina en esta capital tiene una función social, y es que los excedentes anuales de las corridas se trasladan al Hospital Infantil Rafael Henao Toro. Solamente este año Cormanizales, como ejecutor, le entregó al centro asistencial $1.500 millones que serán invertidos en dotación tecnológica e infraestructura, justo en un momento en que el Gobierno nacional no cubre las necesidades en salud. Buena parte de la dotación y mejoras del Infantil han sido gracias a las corridas de toros.
Por todo esto es que no es aceptable que desde la Gerencia de la Promotora de Eventos y Turismo del Municipio se esté contemplando como una opción para sustituir las corridas de toros en Manizales la ejecución de un gran festival de moda acompañado de gastronomía, teniendo en cuenta que Medellín lleva décadas realizando grandes eventos de moda y tiene una fuerte industria local en este sector que lo han posicionado internacionalmente. Cómo competir con esto y lograr que el turismo venga a Manizales por un evento de este corte; pareciera más bien una broma de mal gusto.
Manizales no se merece esta suerte, hay que tener la grandeza de los antepasados que trajeron desde España las corridas de toros, en una decisión tan visionaria que hoy todavía se mantiene y son muchos los que se niegan a verse obligados a tener que dejarlas. Hay que hacer mayores esfuerzos desde lo público, para eso están los profesionales y los técnicos de las dependencias oficiales de la Alcaldía, para que piensen en crear opciones efectivas y de impacto con los eventos en la ciudad.