Mauricio Lizcano dice que quiere dar la sorpresa en las elecciones presidenciales, pese a lo que indican las encuestas. "Era más difícil que Henry Gutiérrez fuera gobernador a que Mauricio Lizcano sea presidente", asevera en entrevista con LA PATRIA.

Fotos | Luis Fernando Trejos y EFE | LA PATRIA

Mauricio Lizcano dice que quiere dar la sorpresa en las elecciones presidenciales, pese a lo que indican las encuestas. "Era más difícil que Henry Gutiérrez fuera gobernador a que Mauricio Lizcano sea presidente", asevera en entrevista con LA PATRIA.

Una semana es muy larga en política, según el candidato presidencial Mauricio Lizcano

El caldense prefiere hacer oídos sordos ante el eco de las encuestas, que lo excluyen del grupo de favoritos. Asegura que se ha impuesto en escenarios aun más adversos y confía en los dos meses que le quedan de campaña. Niega estar en busca de un ministerio. Su convicción, dice en entrevista con LA PATRIA, es que Colombia debe evitar los extremos ideológicos

También insiste en que es la mejor opción para Caldas; revela cómo escogió a su nueva fórmula vicepresidencial, en reemplazo del exministro Luis Carlos Reyes; detalla cuánto cuesta su campaña, y advierte que es temprano para hablar de las elecciones regionales del 2027.

 

Le puede interesar: Vea el nuevo mapa político de Caldas: conozca los colores de los 27 municipios, según los más votados a Cámara

 

Esta semana escogió su nueva fórmula vicepresidencial, ¿cómo la escogió y quién es Pedro de la Torre?

La escogí porque es el ADN de nuestra campaña. Pedro representa a ese colombiano medio, luchador que ha salido con esfuerzo a lograr sus cosas. El papá de él era conductor, su mamá era una madre comunitaria en una vereda en Piojó (Atlántico). Es costeño y es un investigador genetista que trabaja en la Universidad Harvard con dos posdoctorados. Allí investigan la cura de la sordera para niños y personas que hoy no pueden escuchar. Representa a ese joven luchador que le ha tocado irse afuera del país para sacar adelante sus proyectos y que le da una resonancia algo importante: la ciencia.

Lo mío es la tecnología. Ciencia y tecnología son las bases del desarrollo. Además de eso, es una habitante de la costa y nos interesaba tener una fórmula que combinara ciencia, tecnología, superación y que representara a una región de Colombia como la Caribe. 

 

¿En qué consiste esa estrategia de acercarse a la costa con miras a la primera vuelta?

Él debe ayudarnos a hacer campaña en la costa, en las universidades, como posdoctor que es. Trabajamos en el colombiano real, en defender y trabajar para el colombiano medio, para ayudarle a ese colombiano al que el Gobierno no le dice nada e igual le toca levantarse a trabajar, sea un gobierno de derecha o de izquierda. Nunca recibe ningún beneficio ni siente que el Gobierno esté con él. A ese colombiano medio y a ese colombiano real, como lo llamo yo, es a los que queremos representar resolviendo dos problemas importantes: la salud y la seguridad. La base de nuestra propuesta es la tecnología.

 

Cuando salió el boletín oficial de los candidatos inscritos en la Registraduría, en la casilla de su fórmula vicepresidencial decía “Adriana Ramírez”. ¿Fue un error o fue adrede? 

Se debió a que fui el primer candidato que se inscribió, dos semanas antes de las consultas. Tengo que hacer un crédito y me exigían tener vicepresidente inscrito. Adriana Ramírez es una persona que ha trabajado conmigo muchos años en Manizales, es quien me maneja la agenda. La inscribí temporalmente, mientras pasaban las elecciones de consulta, y ya podía escoger mi candidato a vicepresidente. Fue una decisión temporal basada en que tenía que presentar los papeles al banco. 

 

¿Ya está inscrito oficialmente el cambio de la fórmula?

Sí, ya quedó inscrito. Nos inscribimos ayer (jueves) en la mañana, en la Registraduría.

 

Infórmese: Una caldense sale de la carrera presidencial: critica al Partido Conservador por no presentar candidato propio

 

¿Cuánto cuesta su campaña y cómo la financia?

En firmas nos gastamos unos $1.200 millones o $1.300 millones, es decir, eso es todo lo que nos hemos gastado hasta hoy. Está diligenciado en Cuentas Claras, la mayoría del dinero son donaciones y algunos recursos propios. Para la campaña presidencial, estamos a la espera. Hemos pedido un anticipo del Gobierno. No nos lo han dado porque no hemos podido conseguir una póliza y estamos pidiendo un crédito al Grupo Aval. Aspiramos a que, entre toda la campaña desde hoy y hasta finalizar, estemos en un presupuesto entre $3 mil y $4 mil millones de pesos para invertir en la campaña.

Eso para una campaña presidencial es muy poquito. Los grandes candidatos se gastan $20 mil millones, $30 mil millones, $40 mil millones, hasta $100 mil millones. Es una campaña austera, aspiramos a poder tener unos $3 mil o $4 mil millones de pesos que vayan entre gente que nos done —estamos pidiendo donaciones a empresas, ya hemos recibido algunas—, hemos recibido como $300 millones en donaciones, y estamos esperando que el Grupo Aval nos apruebe el crédito. Como derecho que tenemos los candidatos presidenciales, nos pueden dar una parte del anticipo. Le dan un adelanto de la reposición de los votos. Uno financia la campaña con eso. Hoy no tenemos todavía la plata porque ni el crédito ni la reposición los han anticipado, estamos funcionando con estas pequeñas donaciones que hemos recibido hasta hoy. 

 

En un eventual gobierno suyo, ¿con cuántos congresistas cree que contaría, pues entre las listas más votadas están la del Pacto Histórico, la del Centro Democrático y la del Partido Conservador, entre otras?

No estoy haciendo cálculos políticos. Lo importante es ganar la Presidencia, nuestras propuestas de una Colombia real, para Manizales, para Caldas: terminar de desarrollar nuestro centro o nuestra Facultad de Inteligencia Artificial, quiero que Caldas tenga un centro de producción de procesadores en Manizales. Tendremos el conocimiento con la Facultad de Inteligencia Artificial que nosotros dejamos, con el centro de procesadores que proponemos para Manizales, con convertir a esta ciudad en una hub de tecnología, que es mi sueño como presidente e hijo de esta tierra.

Una vez gane, las coaliciones van a variar. Con trabajo, sin comprar el Congreso y con respeto se puede construir una coalición. Fui presidente del Congreso y quien realmente lidera las coaliciones es el presidente. Los congresistas un poco, tristemente, se acomodan a quien tiene el gobierno. Se puede construir una coalición. En la última votación elegimos cinco congresistas dentro del partido Alianza Social Independiente (ASI), que me avaló con las firmas (Colombianismo). Tenemos también el apoyo de congresistas de otros partidos, pero diría mentiras si digo que tengo la mayoría de los congresistas. Yo no le apuesto al apoyo a congresistas. No estoy convencido de que la campaña de la Presidencia se gane con congresistas. Se gana con el amor de la gente.

 

Sin embargo, para materializar sus propuestas, necesita esa gobernabilidad. Usted fue presidente del Senado, lo sabe…

La podemos construir, va a depender de ganar y a qué partidos podemos llamar. Tengo buenas relaciones con partidos como el Verde, donde avalamos nuestros equipos; con partidos como la U, donde participé; con el Partido Conservador; con el Partido Liberal; incluso con gente del Pacto Histórico, y hasta con gente del Centro Democrático. Yo no genero resistencia al interior de los congresistas actuales.

 

En el Congreso nuevo estarán Wilder Escobar y Manuel Correa, cercanos a su movimiento. ¿Cómo trabajará con ellos por el desarrollo de Caldas? 

En equipo. Ellos tienen una responsabilidad muy grande, porque los votaron los ciudadanos. Wílder será el único senador de Caldas. Duré toda la campaña diciéndole a la gente que vote por caldenses, así sea que le den el voto a Juan Sebastián Gómez. Les dije que nos íbamos a quedar sin senadores caldenses. Muchos candidatos a la Cámara apostaron por traer senadores de afuera y fue un desastre que solo tengamos un senador. Wílder tiene una gran responsabilidad: es el único senador de Caldas y tiene que trabajar por gestionar los recursos primero para el departamento, defender los intereses de los caldenses y recorrer permanentemente el departamento.

Tendrá todo mi apoyo, pero él es autónomo como senador, no tengo la credencial de senador, quiero ser el presidente. Conmigo como presidente y él como senador, Caldas sería el más beneficiado. Imagínese a Mauricio Lizcano presidente de la República, el único candidato que conoce los 27 municipios, que conoce con nombre propio casi que a todas las personas que actúan en este departamento, que conoce los barrios de Manizales. Lo que haríamos por Caldas sería impresionante.

Como ministro traje la Facultad de Inteligencia Artificial, trajimos $20 mil millones para conectividad, dejamos centros de inteligencia artificial que no se han construido, carreteras, puentes y colegios que ayude a construir cuando era senador. Imagínense lo que podemos lograr con un presidente caldense. Manuel llega a la Cámara con una gran votación, tiene que hacer equipo.

Mi interés no es solo es hacer equipo con Manuel y con Wílder, sino con toda la bancada de Caldas: con Octavio Cardona, Mateo Hidalgo y Juan Manuel Londoño. En este momento de mi vida no estoy para sectarismos ni exclusiones, sino para trabajar con todos los representantes a la Cámara por Caldas, sin distinguir el color político. Mi campaña presidencial no es una al Senado, es decir, yo no estoy solo buscando los votos de nuestra organización, sino que yo quiero conquistar a todos los caldenses: liberales, conservadores, gente que votó por Santiago Osorio, gente que votó por otras personas. Mi campaña es a la presidencia y estoy dispuesto a trabajar no solo con Wílder y Manuel, sino con todos los congresistas del departamento.

 

Conozca más: Elecciones 2026: conozca a los 14 candidatos a la Presidencia de Colombia, un caldense sigue en la carrera

 

¿Usted está en conversaciones con el representante electo Santiago Osorio para una eventual alianza en las elecciones del 2027? 

No. Caldas me tiene que conocer un poquito mejor. Yo no soy tan calculador políticamente hablando. La gente cree que yo me la paso en esas. No, yo estoy pensando en transformar a Colombia. Estoy en una campaña presidencial. No estoy concentrado en alianzas ni para gobernaciones ni para la Alcaldía de Manizales ni para las alcaldías locales. Mi momento es ser presidente de la República. Muchas veces se comete el error de creer que las elecciones se ganan con coaliciones y con políticos. Yo les he demostrado muchas veces que no es así.

En la última elección de gobernador de Caldas, todos los partidos se unieron contra mí y ganamos con Henry Gutiérrez. Las elecciones se ganan con entender el momento y faltan 2 años. ¿Qué análisis haremos del momento de Caldas si ni siquiera Henry va por la mitad del periodo? Se ganan con tener un buen candidato y no estamos pensando en eso, no han pasado las elecciones del Congreso. Se necesita un buen mensaje hacia los caldenses. Hoy no se ha construido.

Como dicen los ingleses: "A week is a long time in politics". Una semana es muy larga en política. Para nosotros, hoy no es el momento de desgastarse en coaliciones ni en componentes. Es el momento de pensar que el próximo paso es elegir un presidente y en eso estoy concentrado. No he hablado con Santiago ni con Octavio ni con los otros representantes a la cámara. No estoy en esa angustia hoy, sino en el trabajo de ser presidente. Después de la campaña presidencial, según cómo termine Henry, mirarán Wílder y Manuel cuál debe ser el paso. Por ahora necesitamos que Henry termine muy bien. 

 

Hablando del presente, a dos meses de las elecciones, usted en las encuestas no aparece en los primeros puestos. ¿A qué se debe el empeño de continuar con la campaña? 

Yo no estoy en esto por cálculo político. ¿Quién le dijo a la gente que uno se mete en campañas políticas por calcular o por intereses personales o por querer figurar? Me metí a la campaña presidencial porque estoy convencido de que Colombia necesita algo diferente a lo que le proponen. Necesita algo diferente a Cepeda, a De la Espriella e, incluso, a Paloma. Los tres candidatos que puntean en las encuestas nunca han gobernado nada, solo han sido senadores. Yo fui senador, serlo es hablar, echar discursos. Ya vivimos eso cuando eligieron senadores como Iván Duque. Necesitamos gente que conozca el Estado, yo lo conozco. Me he formado en las mejores universidades del mundo. He gobernado, he ejecutado $9 billones. Hago una gran diferencia frente a lo que ellos son y representan.

Yo represento una nueva generación en la política. No me van a decir que Paloma Valencia representa una nueva generación cuando es lo que diga Uribe. Paloma es Uribe y Cepeda es Petro. No compito contra Cepeda y Paloma, sino contra Petro y Uribe. Por eso nos ha tocado tan duro. Por eso no hemos subido en las encuestas. Si a mí me pusieran a Paloma y a Cepeda en igualdad de condiciones, les gano.

Estoy compitiendo contra el Gobierno, que tiene $400 billones de presupuesto, y contra Uribe, que suma 20 años de manejar este país. Me metí a esto porque estoy convencido de que Colombia necesita unirse y una voz diferente. Hay un 50% de colombianos que no votan y otros que no han tomado decisión. Me quiero ganar la confianza de los colombianos y quiero transformar a Colombia a través de la tecnología, de la ciencia, de mejorar las condiciones. Sé que lo puedo hacer porque tengo mejor conocimiento que los candidatos hoy punteros. Si hubiera un candidato mejor que yo en términos de conocimiento, no de popularidad… Cuando uno está en las cosas por convicción, no le preocupan las encuestas.

Las encuestas son la foto de un día. Algún día subirán porque no pueden bajar más. Sigo trabajando con el mismo entusiasmo, el mismo ánimo, porque lo mío no es un cálculo político. No estoy buscando un puesto, ya los tuve todos: presidente del Congreso, representante a la Cámara, ministro. Para ser ministro no haría todo este desgaste. Habría hecho un acuerdo político, me uniría a una campaña.

La Colombia de hoy que nos proponen, de una pelea de extremos, entre una izquierda y una derecha que están destruyendo a Colombia, donde la mitad de los colombianos, si gana la derecha, va a estar en contra de ese presidente y, si gana la izquierda, la otra mitad va a estar en contra de ese presidente. No vamos a salir adelante y van a llegar candidatos que no conocen el país, que no tienen experiencia administrativa. ¿Qué ha manejado Paloma? Nada. Ha sido senadora toda la vida. Cepeda, senador toda la vida. De la Espriella ha sido abogado. Cuando se enfrentan a un Estado donde hay que hacer presupuesto y políticas públicas.

La curva de aprendizaje para Colombia va a ser enorme y a eso no le auguro mucho. Sigo luchando porque creo que hay nuevos espacios, igual quedan dos meses. Oviedo lo logró, sacó un millón de votos en una semana. En Colombia todo puede pasar. Lo que necesito es que los caldenses me ayuden. Sin Caldas va a ser complicado lograr este propósito. 

 

¿Cómo llega a este punto de su carrera política en el que usted fue cercano al uribismo, estuvo en el Gobierno Petro y ahora se desmarca de ambos bandos? Eso es lo que le critican sus contradictores. 

Los contradictores no entienden la vida. Hay que educar a la gente, que cree que uno tiene que estar en un lado y de ahí no se puede mover. porque eso fue lo que les enseñaron nuestros padres y nuestros abuelos. Nacimos en una cultura que lleva 200 años en la que, si usted es conservador, quédese allá. Si es liberal, quédese allá. ¿Cuál es la diferencia hoy entre el Partido Liberal y el Partido Conservador en las acciones? Ninguna, aparte de que uno es rojo y el otro es azul. A la gente le enseñaron que tiene que estar en un lado y que si se mueve de ese lado es traidora. Eso le conviene a la gente que lidera esos sectores.

¿Qué le conviene a Uribe? Crear amigos alrededor de su palabra uribismo y crear enemigos alrededor del petrismo. Y al petrismo le conviene tener amigos en el petrismo y generar enemigos en el uribismo. Ese es el modelo que nos montaron de 200 años de cómo han hecho la política en Colombia, desde centralistas, descentralistas, liberales, conservadores, derecha e izquierda. Es el mismo modelo. Usted mira los departamentos cómo votan y es igual que votaban los liberales y los conservadores. Esa es la forma que a los políticos les conviene. No pienso así. La política es disruptiva, por resultados y por ideas.

Si la política necesitaba en su momento seguridad, cuando teníamos 500 municipios tomados por las Farc hace 20 años y mi padre estaba secuestrado, yo acompañé políticas públicas. No fue por conveniencia, a mí no me dieron nada, nunca tuve un puesto del presidente Uribe, pero acompañé la seguridad democrática porque estaba convencido que en ese momento nosotros necesitábamos tener más seguridad. Mi papá estaba secuestrado.

Después de que mataron a Reyes, a todos los comandantes de las Farc, yo estaba convencido de que no íbamos a poder matar hasta el último de los guerrilleros. Entonces, acompañé el proceso de paz, pero eso no era incoherente porque lo que nos llevó a la paz de Santos fue la seguridad de Uribe. Ese era el camino correcto, fortalecer la seguridad para poder llegar a una mesa de negociación y tener mejores condiciones, como sucedió.

Hoy, en un país cerrado y donde unas élites manejan todo y la mayoría de la gente no tiene oportunidades, yo dije: "Necesitamos algo irruptivo." La gente de abajo, pobre y humilde, no está incluida en estos gobiernos ni en estos procesos. Por eso creí en el proceso de acompañar al presidente Petro en el Gobierno, porque creía que necesitábamos un verdadero cambio.

Así ha sido mi vida política, no es de conveniencia. Si fuera de conveniencia, me habría quedado con Uribe y sería candidato presidencial o me habría quedado con la U y hoy sería senador. No, yo he demostrado toda mi vida que hago todo, menos trabajar por conveniencia. Luché contra Ómar Yepes y Víctor Renán Barco en Caldas, los derroté. Me habría podido quedar con ellos porque mi papá era conservador, amigo de Yepes. Después estuve con Óscar Iván Zuluaga y Ariana Gutiérrez, me habría podido quedar con ellos. Fui disruptivo y competí contra Adriana y Oscar Iván. Después competí contra Mario Castaño. Fui el único que se enfrentó a Mario Castaño cuando Adriana Gutiérrez, su hijo y todos se aliaron aquí para ganar la Gobernación y no les importaba la moral.

Hemos cambiado tres veces de partido. No por voltearnos, hemos buscado siempre la independencia. Empezamos en la U. Era un partido tradicional, nos fuimos de ahí para construir Gente en Movimiento, nos lo quitaron. Ahora nos tocó otro. Si algo le hemos demostrado a Caldas es que hemos sido independientes. Hemos luchado contra los grandes poderes, contra Barco y Yepes, nunca estuvimos aliados con los grandes poderes. Luchamos contra Oscar Iván y Adriana, nunca estuvimos aliados contra los grandes poderes. Luchamos contra Mario Castaño, nunca estuvimos aliados contra los grandes poderes. Lo que hemos insistido en Caldas es presentar nombres nuevos y diferentes.

Si yo fuera un político tradicional, como me acusan, seguiría de senador. Yo podría ser Barco u Ómar y a mí quién me va a sacar. Yo tendría los votos para ser senador y Caldas lo sabe. Hoy llevaría 20 años de senador. Sin ningún problema me habría quedado sentado. Por el contrario, me fui a estudiar, fui a Harvard e hice una maestría. Me retiré de la política cuatro años, con eso le digo todo. 

 

¿Ni uribismo ni petrismo, sino lizcanismo?

Ni uribismo ni petrismo, sino colombianismo, que es el movimiento que nosotros fundamos. Colombia por encima de los ismos. 

 

Además: "Vamos a revisar la concesión de Autopistas del Café": entrevista con el precandidato Abelardo de la Espriella

 

En una segunda vuelta, ¿usted apoyaría al candidato del Gobierno Petro? 

Es más difícil. Veo muy difícil que yo apoye a Cepeda. Sin embargo, no es que esté abriendo la puerta. La gente me pregunta mucho eso. No puedo pensar que voy a perder. No puedo hacer una campaña pensando que ya perdí. Entonces, ¿para qué me lanzo? Es como el mundial de fútbol. Si la gente cree que ya ganaron Argentina y Brasil, ¿para qué vamos a mandar a Colombia al mundial? Los partidos hay que jugarlos.

Que al mundial van Costa Rica y Alemania. Seguramente en esta campaña yo soy Costa Rica y hay otros que son Brasil y son Alemania, pero Costa Rica puede ganarle a Brasil o Alemania, Colombia puede ganarles a los grandes a los grandes países. Creen que esta campaña está determinada y que porque las encuestas les dicen que uno va adelante, entonces no hay nada que hacer. Entreguémonos todos. ¿Para qué peleamos entonces? ¿Para qué luchamos? Podemos ser campeones en el mundial porque el que lo sueña lo puede lograr.

He demostrado que les he dado la vuelta a situaciones más difíciles en política que esta. Era más difícil que Henry Gutiérrez fuera gobernador a que Mauricio Lizcano sea presidente. Con eso le digo todo. 

 

El desgaste de la gente puede tener que ver con que hubo más de 100 precandidatos presidenciales. Ahora se encuentran un tarjetón que va a tener 14 candidatos. Esa es la crítica que se ha hecho a esta explosión de de candidatos.

Sí, más democracia no está mal. ¿Por qué les tiene miedo a las opciones? Siento que a los medios de comunicación, no solo LA PATRIA, les gusta es el debate entre dos, porque es lo que vende más periódicos, genera más clics y más baits. Los medios hacen encuestas todos los días porque quieren llevar a que la decisión sea entre dos, porque eso vende más.

 

No, acá se les da espacio a todos…

Yo sé, pero lo digo nacionalmente. Estoy convencido de que hay que tener opciones. ¿Por qué nos quieren callar a nosotros y por qué no puede la gente tener 14 opciones? Para gustos, los colores. Tener 14 opciones es espectacular. Que dispersa la política, eso es mentira. El sistema colombiano tiene segunda vuelta. La gente tendrá siempre la oportunidad de votar por dos, pero hoy tiene la libertad de escoger por el que quieran votar. En este caso, acompañar a un candidato presidencial caldense.

Caldas tiene que defender lo nuestro. Tanto luché yo por defender lo nuestro. Solo elegimos a un senador. Tenemos que aprender a creer en nosotros mismos y a defendernos a nosotros mismos.

El gran problema de Caldas, pero sobre todo de Manizales, es que le falta mucha identidad para tomar decisiones colectivas políticamente hablando. Eso es una cultura que nos dejó el yepobarquismo que vivió esto y después no lo hemos podido volver a juntar para sacar adelante las cosas.

 

¿Qué opina del funcionamiento del Ministerio de la Igualdad? Si llegara a la Presidencia, ¿acabaría con él o lo mantendría?

Lo acabaría. La corte lo acabó, pero no presentaría una ley para renovarlo. El Ministerio de Igualdad es un desastre, no ha ejecutado nada y duplica funciones de otros ministerios. 

 

Vea también: "Yo estaba en el lugar equivocado": entrevista a Sergio Fajardo, plantea un "gran proyecto" en el Eje Cafetero

 

¿Cuáles son los bastiones electorales a los que usted les apunta en primera vuelta? ¿Cómo se ve su público objetivo? 

Mi público objetivo es el colombiano real. A quien el gobierno no le dice nada. Yo estoy trabajando por el colombiano medio. A quien el gobierno nunca le ha ayudado, que nunca tiene una política pública que le ayude. Igual le toca levantarse a trabajar todos los días, tiene que hacer filas para pedir medicamentos, tiene que coger un bus, lo atracan en la calle. Ese colombiano al que el gobierno no le dice nada, ese colombiano medio se llama la Colombia real. A ese público le estoy llegando.

No estoy trabajando para los que ya están cooptados en la izquierda, llenos de subsidios. Tampoco para las élites o empresarios grandes que ven a Uribe y se orinan y ya están con él y no se van a mover de ahí. Estoy trabajando para ese colombiano medio que se la tiene que luchar todos los días y que hoy no tiene representación.

Esa es mi estrategia. Estoy enfocado en regiones como el Eje Cafetero. Voy a profundizar el trabajo en el Eje Cafetero en estos dos meses; en regiones como Bogotá; los santanderes, la otra semana vamos para allá; el Huila, y el Tolima. Ahí estamos haciendo un gran enfoque territorial. A mi vicepresidente, que es costeño, le voy a pedir que trabaje más la costa. Estaré en Cartagena mañana (sábado) y voy a recorrer varios municipios de Bolívar este fin de semana. Trabajaremos en también Barranquilla. Iremos a muchas partes de Colombia.

Cálculos políticos no puedo hacer porque esta es una campaña de opinión. No voy a ganar esta campaña con estructura política, no tengo ni el soporte de partidos grandes como el Pacto Histórico o el Centro Democrático ni tengo congresistas ni senadores que me estén apoyando, aparte de los que ustedes ya conocen. Esta es una campaña de opinión. Cuando es una campaña de opinión, es difícil hacer cálculos políticos.

Dependeré de Dios, la Virgen y los que se levanten con amor y cariño a votar por mí ese día. Hoy no tengo los recursos económicos para hacer una campaña presidencial que todos los días esté en radio, en televisión, que tenga gente trabajando en la calle, ni tengo la estructura política hoy para ganar la Presidencia si fuera por la suma de votos de concejales, diputados y congresistas.

Lo único que me acompaña hoy son las ganas, las ideas, la Virgen, Dios y algunos amigos, muchos de ellos aquí en Caldas. Caldas es chiquito como para decir que uno pueda con los votos del departamento ser presidente. Esto es un trabajo nacional. Hacemo una campaña fundamentalmente de opinión.

 

Siga leyendo: La candidata Clara López explica a qué le teme la izquierda de cara a las elecciones presidenciales


Haga clic aquí y encuentre más información de LA PATRIA.

Síganos en FacebookInstagramYouTubeXSpotifyTikTok y nuestro canal de WhatsApp, para que reciba noticias de última hora y más contenidos.