Ambientes amables, contextos bien acondicionados revelan la pasión por transformar realidades desde la salud oral.

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Durante décadas la odontología se asoció con extracciones, urgencias y procedimientos invasivos. Hoy el eje se desplaza hacia la prevención y la conservación de las piezas naturales. Ambientes amables, contextos bien acondicionados revelan la pasión por transformar realidades desde la salud oral.

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La imagen tradicional del odontólogo aún se relaciona con el momento en que el dolor obliga a pedir cita. Durante años ese patrón definió el tipo de tratamientos más frecuentes: extracciones, cirugías o rehabilitaciones complejas. Cuando el paciente llega tarde, la odontología entra en modo reparación.

La odontología preventiva propone un enfoque distinto. El control periódico, la educación en higiene oral y el diagnóstico temprano permiten detectar procesos infecciosos o inflamatorios antes de que comprometan la pieza dental. Ese cambio no depende solo de tecnología clínica; también exige modificar hábitos y la relación cotidiana con el cuidado de la boca.

La odontóloga especialista en periodoncia e implantología, María Alejandra Gutiérrez, explica que la prevención descansa en una práctica simple: controles regulares que permitan detectar cambios antes de que escalen. “El paciente debe asistir a controles cada seis meses. Esa es la base de la promoción y la prevención”.

Junto a la doctora Gutiérrez está la odontóloga y especialista en gerencia en salud, Nathaly Betancur, profesionales del Centro de Odontología Especializada, quienes coinciden en que muchos procedimientos invasivos aparecen cuando el seguimiento desaparece durante años. Cuando el paciente vuelve a la consulta, el problema ya avanzó.

Nathaly Betancur y María Alejandra Gutiérrez, profesionales del Centro de Odontología Especializada.

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Nathaly Betancur y María Alejandra Gutiérrez, profesionales del Centro de Odontología Especializada.

 

Salvar el diente antes que reemplazarlo

Durante décadas la extracción fue una solución frecuente frente a infecciones profundas o movilidad dental avanzada. La odontología actual intenta evitar ese desenlace siempre que exista una alternativa clínica que permita conservar la pieza.

El desarrollo de técnicas periodontales, limpiezas profundas y procedimientos quirúrgicos controlados permite hoy tratar infecciones que antes terminaban en pérdida dental. La doctora Gutiérrez explica que el criterio clínico parte de una pregunta sencilla: qué se puede hacer antes de retirar el diente. “Antes de pensar en una extracción agotamos todas las opciones”.

La doctora Betancur respalda ese enfoque y lo plantea como una regla general en la práctica odontológica actual. “Nuestra primera opción siempre es salvar el diente, porque nada funciona mejor que el diente propio”. Esa decisión también influye en la función masticatoria y en la estabilidad de la estructura dental del paciente.

La consulta ha dejado de ser un trámite para convertirse en un encuentro humano.

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La consulta ha dejado de ser un trámite para convertirse en un encuentro humano.

 

Señales que anuncian un problema

La doctora Gutiérrez advierte que ese alivio solo reduce el síntoma. “El dolor puede ceder con un fármaco, pero el problema sigue hasta tratar su causa”. Cuando la consulta se posterga durante meses o años, el proceso infeccioso puede comprometer tejidos que antes podían tratarse con procedimientos más simples.

La doctora Nathaly señala que en consulta aparecen escenarios muy distintos. Algunos pacientes llegan en etapas tempranas, mientras otros llegan cuando el daño limita las opciones terapéuticas. “En ciertos casos la única alternativa termina siendo la exodoncia y la rehabilitación”.

La tecnología y avances médicos han permitido que lo que antes hubiese sido una pieza dental perdida tenga solución.

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La tecnología y avances médicos han permitido que lo que antes hubiese sido una pieza dental perdida tenga solución.

 

Cuando la función también cambia la vida

La conservación dental no responde solo a razones estéticas. Mantener las piezas naturales permite sostener la función masticatoria, un proceso que interviene en la digestión y en el bienestar general del organismo.

Para Nathaly Betancur, ese resultado resume el sentido de la práctica odontológica. “La odontología es la ciencia médica hecha arte. El paciente llega con dolor o con la autoestima por el piso y se levanta con una sonrisa diferente”.

 

Prácticas básicas de prevención

  • Control odontológico cada seis meses.
  • Uso diario de seda dental.
  • Cepillado con técnica indicada por el profesional.
  • Consulta ante dolor o sangrado.

 


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