Las redes sociales pueden ser un parámetro de metas poco alcanzables y podrían generar problemas de percepción como la dismorfia corporal.

Foto | pixabay.com | S&B

Las redes sociales pueden ser un parámetro de metas poco alcanzables y podrían generar problemas de percepción como la dismorfia corporal.

Autor

Los discursos sobre salud mental suelen presentar hábitos saludables como fórmulas claras para mejorar la vida. En la experiencia clínica, sin embargo, el bienestar no sigue reglas idénticas para todos. Cada persona lo construye desde su historia, su contexto y su forma de interpretar lo que vive.

El psicólogo Juan David Castaño Bernal explica que esa diferencia suele ignorarse cuando el bienestar se plantea como un modelo universal. “Cada individuo posee una realidad psicológica distinta. Pretender que los hábitos saludables funcionen igual para todos desconoce la diversidad de experiencias humanas”.

Durante los últimos años también se consolidó una narrativa que exige bienestar constante. Algunos autores la describen como “positividad obligatoria”. Bajo ese marco cultural, emociones como la frustración o la duda pueden interpretarse como señales de fracaso personal.

Cuando una persona no logra sentirse bien de forma permanente puede experimentar culpa o ansiedad”, explica Castaño. El resultado es un ciclo de autoexigencia que termina produciendo el efecto contrario al que prometía el discurso del bienestar.

Juan David Castaño Bernal, psicólogo.

Foto | Cortesía | S&B

Juan David Castaño Bernal, psicólogo.

 

El costo mental de crear nuevos hábitos

La neurociencia ofrece otra explicación para esta tensión. La formación de hábitos implica un proceso de aprendizaje que exige esfuerzo mental. Durante las primeras etapas el cerebro debe activar procesos de atención, control y memoria.

Ese esfuerzo produce fatiga y momentos de frustración. Solo con la repetición los comportamientos nuevos se convierten en patrones automáticos que requieren menos gasto cognitivo. “Si el esfuerzo inicial se interpreta como incapacidad personal, la persona puede terminar sintiendo ansiedad en lugar de bienestar”, señala el psicólogo.

 

El cuidado personal como construcción singular

Para Castaño Bernal, el autocuidado no consiste en seguir una lista universal de conductas. El concepto que propone es el del “yo creativo”: la capacidad de responder a las situaciones de la vida con flexibilidad y criterio propio.

“Un cuidado personal satisfactorio implica desarrollar una mente que pueda analizar la realidad y generar respuestas adaptativas”, afirma.

El descanso no es una renuncia a la productividad, sino un refugio donde el cerebro calibra su energía y recupera su pulso.

Foto | pixabay.com | S&B

El descanso no es una renuncia a la productividad, sino un refugio donde el cerebro calibra su energía y recupera su pulso.

 

El espejo digital y la tarea compartida

Las redes sociales introducen otro factor en la construcción de la identidad. A través del modelamiento, las personas aprenden conductas y formas de verse al observar a otros. Las plataformas digitales amplifican ese mecanismo.

En ese entorno circulan cuerpos idealizados y estilos de vida asociados a productividad permanente. “Las redes muestran versiones editadas de la vida cotidiana. En algunos casos ese proceso contribuye al desarrollo de problemas de autopercepción como la dismorfia corporal” explica Castaño.

Ante este panorama, la respuesta no recae en sí mismo. La familia puede ofrecer escucha y diálogo. Las instituciones educativas pueden abrir espacios para el pensamiento crítico. Los profesionales de la salud mental trabajan en prevención y acompañamiento.

El desafío consiste en comprender que el bienestar no surge de una fórmula universal. Se construye en la interacción entre mente, cuerpo y contexto social.

 

Prácticas que sostienen el bienestar cotidiano

  • Descanso adecuado para consolidar memoria y regular emociones.
  • Alimentación que aporte energía al funcionamiento cerebral.
  • Aprendizaje constante que estimule la neuroplasticidad.
  • Relaciones sociales que fortalezcan la confianza.
  • Actividad física regular que influya en el estado de ánimo.

 

Señales que aparecen en consulta

  • Comparación constante con referentes digitales.
  • Sensación recurrente de insuficiencia.
  • Dificultad para reconocer intereses propios.
  • Discursos basados en ideales externos de éxito.
  • Frustración persistente frente a expectativas personales.

 


Haga clic aquí y encuentre más información de LA PATRIA.

Síganos en Facebook, Instagram, YouTube, X, Spotify, TikTok y nuestro canal de WhatsApp, para que reciba noticias de última hora y más contenidos.

Temas Destacados (etiquetas)