Fotos | Marcelo Ocampo y archivo | LA PATRIA
Un repartidor manizaleño estuvo cinco días en huelga de hambre y se había encadenado para protestar. Una sindicalista denuncia amenazas, la Alcaldía asegura que ofrece garantías para las manifestaciones.
Desde hace cinco años, Rodrigo Gómez Salazar se encarga de que almuerzos, comidas, medicamentos y mercados lleguen a los hogares de sus compradores en Manizales.
Tiene 43 años y, tras un lustro trabajando con Rappi, inició una huelga de hambre el pasado 26 de enero. Ese día se encadenó a las afueras de las oficinas del Ministerio de Trabajo en la capital de Caldas.
Esta vez, es él quien hace el pedido: “Las solicitudes son para mejorar la tarifa base y la eliminación de los dobletes, tripletes, cuadruples y quintuples. Ya no es un modelo de una sola orden, sino de dos, tres y hasta cinco órdenes por una tarifa precaria”.

Rodrigo Gómez Salazar estuvo encadenado a las afueras del Ministerio del Trabajo en Manizales y en huelga de hambre del 26 al 30 de enero de este año.

Rodrigo Gómez Salazar se quitó las cadenas y acabó su huelga de hambre el pasado viernes.
El pasado viernes (30 de enero) su huelga de hambre y su encadenamiento llegaron a su fin. Su malestar persiste, pero ahora tiene la expectativa de llegar a acuerdos con Rappi, como presidente de la Subdirectiva de Manizales de Sinatrap (Sindicato Nacional de Trabajadores de Aplicaciones en Colombia): “La huelga de hambre se paró el viernes debido a los acercamientos con entidades del Municipio que decidieron apoyar esta lucha iniciada por nosotros, en busca del bienestar para nuestros compañeros”.
Ahora se la juega por “agotar las instancias”. Destaca que la empresa mostró voluntad y celebra el llamado del Ministerio del Trabajo para mediar diálogos. “Hay que esperar las conclusiones”, aguarda.
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Acercamiento

“Dependiendo de la voluntad de Rappi nos pronunciaremos y puede ser más fuerte, no violento”, anticipa Yudy Aya Toro, presidenta de Sinatrap.
Para este jueves (5 de febrero) está citada la mesa de diálogo en la Dirección Territorial del Ministerio del Trabajo en Caldas. A las 9:00 a. m. están convocados Sinatrap, Rappi, la Defensoría del Pueblo y la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC) en el edificio Cumanday de Manizales.
“La inconformidad sigue porque no hemos concertado lo que se busca: el aumento en la tarifa y la eliminación de los dobletes. La satisfacción llegará cuando podamos incrementar la tarifa y obtener las garantías laborales para todos los compañeros”, ratifica el domiciliario Gómez Salazar.
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Sustento desde la pandemia
Rodrigo Gómez Salazar, domiciliario de Rappi que exige mejorar las tarifas de pago, se unió a la aplicación como consecuencia de la pandemia de la covid-19.
Un día trabajaba como operario de una fábrica y al siguiente, por cuenta de la emergencia global, acudió a Rappi cuando perdió su empleo.
Entre $15 mil y $20 mil es el pago que dice recibir por recoger y entregar cinco órdenes en distintos puntos de Manizales, lo que le demanda más tiempo de trabajo.
Pese a su inconformidad, planea seguir como repartidor de la empresa: “Es el sustento vital, nuestro único ingreso, por eso la lucha de los compañeros que nos manifestamos. Buscamos mejores garantías laborales”.
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Se acaba su paciencia
Yudy Aya Toro, presidenta de Sinatrap (Sindicato Nacional de Trabajadores de Aplicaciones en Colombia) en Colombia cuestiona que hay una mesa de diálogo con Rappi desde hace siete meses, pero aún no han llegado a un acuerdo sobre las tarifas. Su llamado es a evitar dilatar las conversaciones.
Ella también inició una huelga de hambre en Manizales la semana pasada, junto a Rodrigo Gómez Salazar, domiciliario de la multinacional. Tras esa acción, hace críticas a la ciudad y anticipa más manifestaciones:
- “Manizales es muy bonita, pero es una ciudad donde la gente calla y el trabajador está oprimido”.
- “Al ver que las autoridades hacían las cosas por mitigar el qué dirán, nos dimos cuenta de que en Manizales falta humanidad y empatía. Había gente que nos decía: ‘Vagos, váyanse a trabajar’. Escuchamos voces de personas que trabajan 12 horas al día y dicen que no pueden hablar o los sacan”.
- “El sindicalismo a veces se ve afectado por charlatanes, pero quienes nos conocen saben que siempre hemos sido objetivos y tenemos que seguir porque las manifestaciones son la esencia del movimiento. Habrá más manifestaciones y pronunciamientos. Llegamos a este punto y no es el punto máximo, tenemos que negociar con la empresa”.
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Denuncia y respuesta
“Siento que los derechos míos fueron vulnerados totalmente. Hoy estamos acá, pero de pronto no nos vuelven a ver porque a la gente no le gusta que uno saque estas cosas a la luz. En la noche hubo personas que se acercaron a tomarnos fotos, motos extrañas que no debían estar ahí y un vehículo. No lo reportamos a las entidades porque nos sentíamos más inseguros con ellos”, expresa Yudy Aya Toro, presidenta de Sinatrap (Sindicato Nacional de Trabajadores de Aplicaciones en Colombia), quien acompañó manifestaciones contra Rappi en Manizales, la semana pasada.
El secretario del Interior y alcalde encargado de Manizales, Andrés Mauricio Gaitán Guzmán, respondió: “Acompañamos este proceso. Respetamos los reclamos de los domiciliarios de Rappi. Estuvimos presentes con la Unidad de Convivencia, con funcionarios de día y de noche. La Secretaría de Salud también instaló un punto de atención con una ambulancia permanente entre la calle 20 con carreras 22 y 23. La Secretaría de Movilidad acompañó. Las mesas de diálogo se llevaron a cabo gracias al Municipio, a la Personería, a la Defensoría, a la Policía y al Ministerio del Trabajo (...).
“Nunca tuvimos conocimiento, no entendemos por qué se hacen estas aseveraciones, lo que queremos contarles a los ciudadanos es que a través de estas mesas de diálogo y a través de un oficio que se envió al Ministerio se logró obtener esa respuesta oportuna para que fueran escuchados.
“Respetamos el derecho a la asociación y la protesta (...). No es un problema de la ciudad, es de Rappi y los domiciliarios. Es un problema de una política nacional que tiene que ser conectada desde el Ministerio del Trabajo (...). Espero que no haya obstrucción a las vías ni se tomen vías de hecho”.
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