Fotos | Freddy Arango | LA PATRIA
Desde niño, Julián Andrés Gómez Meneses se interesó por los aviones. Creció junto a la pista del aeropuerto La Nubia y comenzó a replicarlos en pequeñas maquetas con palitos. Hoy construye aeronaves a escala y dirige en Manizales su escuela de aeromodelismo.
Desde que tenía seis años, Julián Andrés Gómez Meneses encontró en los aviones algo más que un objeto que surca el cielo: encontró una vocación.
Nacido y criado en Manizales, su infancia transcurrió en los primeros años del barrio La Enea, cuando la pista aún no tenía mallas y los niños jugaban donde hoy despegan y aterrizan aeronaves.
“Ese era mi patio de juegos”, recuerda Julián. Ver los aviones despegar, sentir el ruido de los motores y observar sus formas marcó para siempre su vida. Hoy, a sus 49 años, suma cerca de tres décadas dedicadas al aeromodelismo, una pasión que convirtió en proyecto de vida y herramienta educativa.

Julián Gómez trabaja en su taller de Aeroconstructores Aeromodelismo, rodeado de aeronaves a escala que él mismo enseña a construir desde cero.
Le puede interesar: Se abren campo más allá de las aulas: investigación agropecuaria en el Oriente de Caldas
Del dibujo al taller

Detalle de un aeromodelo en proceso de construcción. Las aeronaves se elaboran en madera liviana, siguiendo planos y principios de aerodinámica.
El interés comenzó con dibujos y pequeñas maquetas hechas con palitos. Sin internet y con escaso acceso a información especializada, Julián acudía a bibliotecas, revistas y cualquier documento disponible para aprender. A los 15 años construyó uno de sus primeros modelos: una réplica del ATR, el primer avión de ese tipo que llegó a Manizales.
Más adelante, con el apoyo de sus padres, empezó a fabricar modelos de vuelo libre, aeronaves sin motor que se lanzan a mano y planean con el viento. Muchos de ellos terminaron perdiéndose en el Bosque Popular, arrastrados por las corrientes de aire, pero cada intento reforzaba su aprendizaje.
Puede ver: Video: Vinos artesanales que nacen bajo tierra en resguardo indígena de Riosucio (Caldas)
Música y aviones

Antes de iniciar la construcción, se define el tipo de aeronave: eléctrica o a combustible; grande o pequeña; ala alta, media o baja; planeador, vuelo libre o radiocontrolada. El proceso parte siempre de planos especializados.
Aunque su vida profesional tomó inicialmente otro rumbo, el aeromodelismo nunca lo abandonó. Julián es licenciado en música, violinista y baterista. Fue uno de los pioneros del Mariachi Águilas de Plata en Manizales y trabajó durante años con diferentes agrupaciones musicales en Manizales y en Cali. Sin embargo, su casa siempre fue también un taller. “Desde que tengo uso de razón, siempre he tenido herramientas, madera y pegantes. Mi casa ha sido un taller toda la vida”, afirma.
Además: Fotos: un vistazo al Nevado del Ruiz, paraíso natural y atractivo turístico en las alturas de Colombia
Enseñar a volar

La construcción se realiza paso a paso: ensamblaje, pegado y organización de las piezas, cuidando que el avión sea liviano para garantizar un buen desempeño y mayor autonomía de vuelo.
Hace cerca de 18 años decidió dar un paso más: enseñar. Así nació Aeroconstructores Aeromodelismo, un emprendimiento familiar cuyo nombre fue propuesto por su esposa y que hoy funciona como escuela de aeromodelismo en Manizales, ubicada en la calle 44, entre la avenida Santander y la carrera 22, por la pendiente que desciende hacia la Universidad Autónoma.
En el taller, niños, jóvenes y adultos construyen su propio avión desde cero. Julián explica cada etapa: el uso de la madera, el ensamblaje, el forrado, la aerodinámica y la electrónica. Los estudiantes aprenden cómo funcionan los radiocontroles, servomotores y distintos tipos de motores eléctricos y a combustible.
“Soy autodidacta 100%”, dice. Con la llegada de internet fortaleció sus conocimientos y estructuró un método pedagógico que hoy se refleja en cursos presenciales, simuladores de vuelo y acompañamiento en campo.
Conozca más: Marulanda, el pueblo que enamora de Caldas, avanza en obras y cultura; las vías siguen en deuda
Semillero de futuros aviadores

Julián Andrés Gómez Meneses prueba uno de sus aviones radiocontrolados terminados frente a su taller de Aeroconstructores Aeromodelismo, donde se construyen y reparan aeronaves a escala.
Más que un hobby, Julián ve el aeromodelismo como una alternativa educativa frente al exceso de pantallas. “Hoy los niños están muy metidos en el celular. Aquí leen planos, usan herramientas y aprenden física sin darse cuenta”, explica.
Los resultados lo llenan de orgullo. Varios de sus estudiantes hoy son pilotos, controladores aéreos o técnicos en mecánica aeronáutica. Uno de ellos, que inicialmente no pudo ingresar a una escuela de aviación por razones médicas, terminó años después formándose como piloto privado en Estados Unidos.
Historias en imágenes: Video: Papá Noel descendió del helipuerto de un hospital en Manizales para llevar Navidad a los pacientes
Cursos, precios y escenarios de vuelo

Los vuelos se realizan en espacios abiertos y seguros, como canchas sin cables ni árboles. Uno de los principales escenarios es una pista ubicada en el sector de Pueblo Rico, en el municipio de Neira.
El curso básico de construcción tiene una duración aproximada de 10 horas y un costo de 600 mil pesos, con materiales incluidos. Existe un kit completo con electrónica, radiocontrol y curso de vuelo por 1 millón 400 mil pesos. También se ofrecen cursos grupales para colegios, universidades y fundaciones, con tarifas reducidas según el número de participantes.
Los vuelos se realizan en espacios abiertos y seguros, como en la vereda Pueblo Rico, en el municipio de Neira. Para aeronaves más grandes, se requieren pistas adecuadas. Julián también ha participado en eventos regionales como el Festival del Viento y ha dictado talleres para niños a través de entidades como Confa.
Lea también: Innovadora bebida de cáscara de café despierta interés en taller de Santo Kaffeto en Manizales
Un sueño que sigue en el aire
Desde su taller Julián sigue construyendo aviones que pueden medir desde un metro hasta casi cuatro metros de envergadura. Algunos de sus modelos han sido solicitados desde otras regiones del país e incluso del exterior. “El aeromodelismo es paciencia, disciplina y pasión”, concluye.
Siga leyendo: ¿Por qué hay barrios de Manizales que llevan nombres de personas? Conozca a quienes bautizaron 7 de ellos
Haga clic aquí y encuentre más información de LA PATRIA.
Síganos en Facebook, Instagram, YouTube, X, Spotify, TikTok y nuestro canal de WhatsApp, para que reciba noticias de última hora y más contenidos.