En tres semanas, los colombianos acudiremos a las urnas para elegir al próximo Congreso. Sin embargo, la importancia de la jornada no radica exclusivamente en esa elección, ya que también servirá para decantar la lista de aspirantes a la Presidencia. No tengo dudas de que el mapa político nacional será otro después del 8 de marzo.
Ese día, los electores encontraremos un tarjetón adicional para las consultas interpartidistas, en un escenario en el que se estima que cerca de 20 millones de ciudadanos participarán. Cifra que es supremamente atractiva para que los candidatos presidenciales logren “hacerse contar”. En dicho tarjetón se tendrán tres listas y el elector solo podrá marcar una opción entre las fotos de los candidatos allí presentes.
Una de estas listas la lidera Claudia López, quien tiene la urgencia de validar el capital político que tenía cuando salió de la Alcaldía de Bogotá. López se promociona como la opción de centro, distanciándose de su pasado como aliada del petrismo, y compite contra una figura política prácticamente desconocida. Por otro lado, se presenta la lista de “La Gran Consulta por Colombia”, que es la que más atención atrae. Allí figuran nueve candidatos que, sumados, alcanzan el 10% en las encuestas. La favorita para imponerse es Paloma Valencia. Lista que espera alcanzar los seis millones de votos, lo que le otorgaría al ganador una posición muy fuerte de cara a la primera vuelta.
Finalmente, se encuentra la denominada “Frente por la Vida”. Tras la exclusión de Iván Cepeda por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE), este bloque dejó de ser la opción de la izquierda para convertirse en la plataforma de Roy Barreras. El candidato, que se dice amigo de Petro, tiene el objetivo de alcanzar tres millones de votos; una tarea titánica considerando que en los sondeos no llega al 1%.
La principal característica de Barreras es que en política ha sido un “camaleón”. Se puede decir que ha participado en todos los últimos gobiernos. La mejor definición es su estilo parecido al de Frank Underwood en la serie “House of Cards”. Su habilidad quedó demostrada al conformar una lista de cinco personas en la cual destaca el controvertido exalcalde de Medellín Daniel Quintero. Su participación fue posible gracias a un aval del CNE otorgado a última hora en una cuestionada decisión. Quintero no es un candidato cualquiera y de él se puede esperar cualquier cosa, como el show que protagonizó en el pasado congreso de la Andi.
La votación de Barreras es una incógnita que depende de su cercanía con los cuestionados barones electorales y caciques regionales. Considera que estos le podrían ayudar mucho para alcanzar tres millones de votos, lo que le daría un peso específico enorme. Incluso podría conseguir que Petro le otorgue el aval definitivo como su candidato presidencial único, desbancando a Iván Cepeda. Petro no está dispuesto a que la izquierda llegue dividida a las elecciones.
Hay que resaltar que en estas consultas no participarán los tres candidatos que lideran las encuestas: Iván Cepeda, Sergio Fajardo y Abelardo de la Espriella. El primero por la cuestionada decisión del CNE y los otros dos por voluntad propia. No tengo duda de que los tres terminarán lamentando su ausencia: De la Espriella, porque no tendrá votos propios para mostrar; Cepeda, porque su futuro dependerá de los votos que logre conseguir Roy; y Fajardo, porque le saldrá caro no haberse dejado contar en este momento clave.