Fernando-Alonso Ramírez

Periodista y abogado, con 30 años de experiencia en La Patria, donde se desempeña como editor de Noticias. Presidió el Consejo Directivo de la Fundación para la Libertad de Prensa en Colombia (Flip). Profesor universitario. Autor del libro Cogito, ergo ¡Pum!

Correo: editornoticias@lapatria.com

X (Twitter): @fernalonso

Dicen que los estoicos están de moda y, como tantas cosas en estos días, en lugar de ser una oportunidad para acercarse a una escuela de pensamiento que ha sido clave para aceptar la dimensión de lo humano, buena parte de quienes pregonan hoy el estoicismo caen en una cantidad de ideas preconcebidas y frases de cajón, que poco o nada aportan a la verdadera comprensión de las teorías del viejo Solón y todos sus seguidores.

Por ese motivo, empecé con desconfianza la lectura de esta serie de libros del autor Ryan Holyday, quien venía precedido por un éxito de ventas, Diario para estoicos, justamente sobre esta escuela filosófica y quien se ha hecho un nombre reconocido por su lista de recomendaciones sobre los principios de esta escuela filosófica.

 

Coraje

La llamada del coraje

El primero de los cuatro libros se titula La llamada del coraje (2022). Ya lo había leído, pero lo releí en esta temporada de vacaciones, antes de emprender la lectura de los otros tres textos, que ocuparon mi tiempo de descanso. Decidí leerlo, porque me parece interesante mantenerme actualizado en algunas ideas para la clase que imparto de Ética Periodística y de la Comunicación en la Universidad de Manizales.

Esto, porque justamente me paro en los estoicos como escuela filosófica, de la cual parto para hablar sobre la responsabilidad que tenemos todos los ciudadanos de ser correctos y dar ejemplo de ello.. En este tomo, el autor insiste en una idea durante las casi 300 páginas: que pocas cosas apreciamos tanto como la valentía, pero al mismo tiempo que se trata de un bien escaso.

En realidad, teme que muchas de las actitudes corajudas que se muestran a veces se tiñan de impostura y que en lugar de ser una virtud, sea más una apariencia con lo cual el propósito se ve perdido. Durante años he estudiado la parresía, de la que hablan los griegos, como esa actitud que asumen los verdaderos valientes, aquellos que están dispuestos a todo por la verdad, así les cueste su tranquilidad o su vida.

De eso va un poco este texto, que invita a pensar qué tan dispuestos estamos a asumir los riesgos que implica ser valiente en un mundo de gente que se pliega a las mayorías, que busca la comodidad y que prefiere aparentar a ser. Por eso, más que nunca se requiere de este valor. Dos ejemplo poderosos de vida: Floorence Nightingale y Charles de Gaulle, como muestra de lo que puede ser el llamado del coraje contra todo y contra todos, pero asumir el reto para dejar huella por los demás.

 

Disciplina

La disciplina marcará tu destino

El segundo libro, La disciplina marcará tu destino (2023), habla de una virtud que es la que más resalta de los verdaderos estoicos, la templanza. Ese valor que nos guía hacia el justo medio, a la moderación, en donde están los verdaderos resaltos de las virtudes.

Se trata de una de las virtudes más difíciles de lograr, sobre todo, en una época que se caracteriza por la acumulación, por los excesos, por medir el éxito en seguidores en las redes y no en qué tanto estamos dispuestos a sacrificar para mantenernos tranquilos.

La disciplina es parte de lo que nos ha ayudado a muchos a alcanzar las metas, mucho más que el talento o que las oportunidades, porque cuando se tiene disciplina se pueden lograr resultados que nos permiten destacarnos, pero requiere esfuerzo y sacrificio en la mayoría de los casos.

Sin la disciplina, hasta el más talentoso de los genios puede terminar por desperdiciar una vida, para la muestra tanto vicioso que tiró por el caño sus oportunidades. Ni hablar de perezosos, que siempre creyeron que sus capacidades eran suficientes, pero no percibieron que si se quedaban dormitando esperando a que el éxito los atropellara, se iban a quedar a mitad de camino.

Quienes realmente logran mantener el mundo en pie, son los disciplinados, como los ejemplos que trae este libro: Ángela Merkel, la reina Isabel II o el jugador de béisbol Loy Gehrig, que tiene el récord de jugar 2.130 partidos consecutivos, sin haber sido el más talentoso de su generación, pero sí el más comprometido.

 

Justicia

Ser justo en un mundo injusto

El tercer libro de la serie, tal vez el que menos me satisfizo, se titula Ser justo en un mundo injusto (2024), con el subtítulo De la bondad a la grandeza. Y que me hubiera gustado menos tiene que ver con mi deformación de abogado, pues me cuesta que no se toque esta virtud desde el origen mismo de la filosofía del derecho, sino que el autor lo trata mucho más desde los detalles que hacen justo o injusto a quien no reconoce en el otro lo que corresponde.

Summum ius summa iniuria decían los romanos para referirse a que el derecho no necesariamente es justicia y viceversa, y que incluso a mucho derecho, mucha injusticia, y esa es la razón por la que el autor toca la fibra de la bondad en este libro, como una condición necesaria para un estoico.

De hecho, en buena parte de lo que describe como justicia, se refiere a momentos compasivos, donde una persona está presta a entender al otro, a entender con magnanimidad la diferencia con alguien más, tiene mucho que ver con eso que hoy llaman la empatía.

Ghandi, Malcolm X, Martin Luther King Jr. Frank Sérpico, el expresidente Truman. Justamente sobre este expresidente de los Estados Unidos, el autor usa su vida para mostrar muchas virtudes y es toda una sorpresa conocer que se trató no solo de un hombre justo, sino de alguien químicamente bueno, que supo guiar el destino de los Estados Unidos en un momento crucial. Fue el artífice del Plan Marshall para reconstruir Europa y cuando algunos políticos cuestionaron esa inversión, él solo respondió que había que hacerla porque era lo correcto. Un personaje del que vale la pena saber mucho más.

 

Sabiduría

La sabiduría es la recompensa

El cuarto libro con el que se termina esta propuesta de las cuatro virtudes estoicas, es La sabiduría es la recompensa (2025) - Observa, reflexiona, aplica, que da una serie de elementos de cómo se puede lograr ser cada día más sabio, en el entendido de que nunca se llegará a ser sabio.

Para entenderlo hay que leer entre líneas, o mejor el libro completo, porque justamente la sabiduría consiste en ir logrando conocimientos que nos van haciendo conscientes de nuestra incapacidad para saberlo todo. Además, de comprender que si bien los libros son clave, también la academia, no necesariamente quien más lee o más estudia se hace más sabio por la fuerza de las aulas.

La vida de Montaigne, de Lincoln, de Joan Didion, de Monet o de Da Vinci, entre otros ejemplos, sirven para dar vida a este valor tan difícil de alcanzar, pero que es posible cultivar. Nos recuerda también que el que más habla no necesariamente sabe más, aunque tal vez sí lo sea, quien más escucha.

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Resulta importante mencionar que los libros en algunos momentos toman cierto tono personal que les resta, sobre todo cuando se pone en plan superación personal, pero las vidas de los personajes escogidos para retratar cada una de las virtudes, hace que valga la pena leerlos, porque tienen enseñanzas clave para quienes simplemente quieran ser unas mejores personas.

Las primeras páginas, que dan cuenta de la encrucijada a la que se sometió Hércules, se repiten en los cuatro volúmnes, igual que el epílogo, este con matices. No obstante, es necesario para que cualquier pueda abordar estos textos, sin importar por dónde empezar.

Más bien, lean mucho más sobre los estoicos, pueden empezar por aquí, y así Hablemos de libros y las virtudes que tanto necesitamos para hacernos cargo del pedazo que nos corresponde en este mundo convulso. Todo se resume en algo simple: qué tanto mejor estamos dejando el mundo que encontramos.

 

Subrayados

De La llamada del coraje

* La triste realidad es que a veces lo correcto es una misión suicida.

* Se reirán de ti. Los fracasados siempre se han reunido en capillitas para hablar de los triunfadores.

 

De Ser justo en un mundo injusto

* Por muchas palabras bonitas que digamos sobre la verdad, en realidad la sinceridad es un acto radical, incluso peligroso.

* Los estoicos decían que debemos intentar vera cada persona que conocemos como una oportunidad para la bondad.

 

De La disciplina marcará tu destino

* Solo estamos en condiciones de abordar los grandes problemas si antes hacemos bien las cosas pequeñas.

* Intentando complacer a todos, acaban por no complacer a nadie. Intentar hacerlo todo es asegurarse de no conseguir nada.

 

De La sabiduría es la recompensa

* Hay muchos caminos para llegar a la sabiduría, pero casi todos pasan por los libros.

* Es lo que hacen los buenos maestros: abren puertas a mundos y posibilidades que ni siquiera sabíamos que existían.

Libros de Ryan Holiday