Jesús y Buda le dieron mucha relevancia a la compasión y la practicaron.

Pasión en griego es pathos, y tiene que ver con sentir. De ahí vienen empatía y simpatía.

Eres compasivo cuando tienes sensibilidad para aliviar el dolor de los hermanos que sufren.

Eres compasivo cuando apoyas, sirves, eres amigable y no egoísta, ni frío, ni indiferente.

Tu vida fluye serena si el amor es tu guía, Dios tu aliado y los ángeles tu mejor compañía.

Jesús de Nazareth dijo: “Con la misma medida que midas a los demás, serás medido”.

Siempre está vigente la regla de oro: Trata a los demás como quieres que te traten a ti.

Tú eres una expresión de Dios, ámalo con todo tu ser, ámate mucho y ama a los demás.

 

@gonzalogallog