En su libro “Sobre el duelo y el dolor”, Elizabeth Kübler habla de cinco etapas: Negación, ira, negociación, depresión y aceptación.
Hay más pasos. Antes de la negación se puede vivir una etapa de shock. Al final una de renovación.
En un duelo se vive eso sin un orden lógico, y cada proceso es personal, diferente y único.
El dolor del duelo es más llevadero si uno no se aísla y elimina sentimientos de culpa o rabia.
Es normal que se pelee con Dios porque, según una fe errada, Él nos quita los seres queridos.
La verdad es que la muerte la hemos programado con Él antes de encarnar, como lo hizo Jesús.
Venimos con una misión para aprender y enseñar. El reto es amar a Dios y aceptar todo con amor.
En un duelo hay que hacer cosas sin ganas, de lo contrario te quedas muerto en vida.
@gonzalogallog