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Colombia atraviesa la peor de las crisis del sistema de salud, que todos los usuarios de la gran mayoría de Empresas Promotoras de Salud están padeciendo de forma diferente, y que se tornó ya en gravosa situación para los afiliados de la Nueva EPS por la escasa o nula dispensación de medicamentos en todos los rincones del país y las inmensas dificultades para encontrar una pronta y digna salida a este problema. Todos hemos visto la angustia de enfermos y de familias que después de haber hecho ingentes esfuerzos para llegar a un dispensario y de extensas filas, la respuesta que reciben es que no hay medicinas y que lo recetado por los médicos queda pendiente.
¿Pero pendiente hasta cuándo?, ¿por siempre? Y mientras esto se dirime, ¿quién asume el deterioro de salud en el que están cayendo los pacientes por falta de continuar sus tratamientos o el colapso de los servicios de Urgencias en clínicas y hospitales por la cantidad de enfermos que están llegando descompensados e incluso las muertes que hayan ocurrido en estos meses por toda esta situación o los gastos adicionales que están haciendo muchas personas tratando de compensar de alguna manera el faltante de drogas formuladas y que no se las entregan como debería ser? Nadie, cierto.
Las quejas y protestas abundan, las tutelas no paran y de eso dan cuenta las personerías municipales y los juzgados; las secretarías de salud tratan de hacer algo sin lograr ninguna solución posible. Todos hablan del tema, pero el Gobierno nacional y su Ministerio de Salud qué están contemplando al respecto, cuando en este asunto tienen una inmensa responsabilidad porque tienen la sartén por el mango ya que son los poseedores de los recursos de la salud y los que manejan las EPS intervenidas. Hasta ahora no hay medidas que hayan emitido y lo que se ve es desidia para actuar.
En Manizales, la Personería asumió en defensa de los usuarios el liderazgo de una acción popular, proceso legal que avanza desde el año pasado en el Tribunal Administrativo de Caldas y que va en una medida cautelar aprobada para que la Nueva EPS contratara una red farmacéutica para entregar medicinas que se debieran entre el 1 de octubre y el 9 de diciembre del 2025. Es el inicio de una solución, que poco ha servido porque el faltante de medicamentos persiste. Incluso expertos en temas legales y de salud pronostican que podrá servir para ir mitigando la represa, pero que no se trata de una solución definitiva. Lo grave es que el Gobierno sigue sin querer entender el impacto.

Además, según el personero de Manizales son cerca de 100 mil medicamentos pendientes por entregar de Nueva EPS, que solamente corresponden al periodo entre el 9 de diciembre del 2025 y el 30 de enero del 2026, que no están incluidos en la medida cautelar y son responsabilidad de los dispensarios. Es el momento de que los tribunales decidan en favor de los ciudadanos, de que no los sigan dejando a expensas de promesas y anuncios que no se cumplen mientras la salud se deteriora cada vez más y la vida se pierde.