
Foto / www.freepik.es / LA PATRIA / Las vías biliares conducen la bilis desde el hígado hasta el intestino delgado.
El cáncer de vías biliares, conocido también como colangiocarcinoma, es una enfermedad rara y agresiva que afecta los conductos que transportan la bilis desde el hígado hasta el intestino delgado.
Esta forma de la enfermedad representa una pequeña porción de los casos de cáncer a nivel mundial. Su diagnóstico y tratamiento siguen siendo un desafío, particularmente en regiones con menos acceso a servicios de salud especializados.
"Los tumores de las vías biliares crecen a lo largo de los conductos biliares sin formar una masa evidente en sus primeras etapas, lo que dificulta su detección temprana", subrayó Oscar Guevara, especialista en cirugía hepatobiliar.
En la mayoría de los casos, advirtió el galeno, los síntomas como la ictericia (coloración amarillenta de la piel) o la pérdida de peso aparecen cuando la enfermedad ya está avanzada; haciendo el pronóstico reservado (ver recuadro Manifestaciones).
Las variaciones en las cifras indican que la incidencia global del cáncer de vías biliares es generalmente baja. Sin embargo, la naturaleza silenciosa del cáncer de vías biliares hace que muchos pacientes no reciban diagnóstico hasta etapas avanzadas, lo que limita las opciones de tratamiento y empeora el pronóstico.
Del diagnóstico oportuno
El diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad presenta múltiples barreras: “el acceso a exámenes especializados y a médicos subespecialistas, como gastroenterólogos y oncólogos es limitado, principalmente en zonas alejadas".
Le puede interesar: Vacuna oncológica promete resultados alentadores en pacientes con cáncer de riñón, esto dicen los expertos
Pasa que los tiempos de espera para pruebas avanzadas y autorizaciones pueden retrasar significativamente el inicio del tratamiento, afectando a los pacientes; es que "el acceso a terapias de alta complejidad, como cirugías especializadas y trasplantes, es restringido en muchas zonas del país”, afirmó Ana Edith Hernández, directora ejecutiva del Observatorio Internacional del Cáncer de Adultos (OICA).
¡Peligro!
Los factores de riesgo incluyen enfermedades hepáticas crónicas como la cirrosis y la hepatitis B o C; así como condiciones genéticas y la exposición a sustancias químicas. Debido a que los síntomas pueden confundirse con otras afecciones, el diagnóstico del colangiocarcinoma suele retrasarse.
"Aún carecemos de marcadores efectivos para la detección temprana del cáncer de vías biliares y de tecnologías ampliamente disponibles para un diagnóstico preciso. La innovación es clave para mejorar el pronóstico de estos pacientes, con nuevos métodos moleculares y herramientas que permitan identificar la enfermedad en fases más tempranas”, agregó Guevara.
Manifestaciones
Ante cualquier síntoma, no se automedique. Busque ayuda en el menor tiempo posible:
- Dolor abdominal, principalmente en el lado derecho debajo de las costillas.
- Sudores nocturnos.
- Orina oscura.
- Picazón intensa en la piel.
- Heces de color arcilla o blanco.
- Fatiga.
- Pérdida de peso sin razón aparente.
- Fiebre.
Foto / www.pexels.com / LA PATRIA
El dolor al lado derecho, debajo de las costillas, podría detallar alguna anomalía hepática.
Haga clic aquí y encuentre más información de LA PATRIA.
Síganos en Facebook, Instagram, YouTube, X, Spotify, TikTok y en nuestro canal de WhatsApp, para que reciba noticias de última hora y más contenidos.