La paradoja del silencio en Manizales
Señor director:
El pasado agosto del 2025 Manizales fue proclamada por ONU-Hábitat como la “mejor ciudad para vivir en América Latina”, superando a más de 15.000 ciudades por indicadores de sostenibilidad, gobernanza y participación ciudadana. El alcalde, Jorge Eduardo Rojas, en su discurso de premiación, destacó la articulación institucional y la activa escucha ciudadana como claves del éxito de su Administración. Pero detrás del trofeo internacional se oculta una realidad incómoda y silenciosa que contradice el discurso oficial.
Tres días después de recibir el premio, un colectivo de vecinos del sector El Cable presentó ante la Alcaldía un derecho de petición de interés general. Solicitaron, con evidencia técnica y extensión jurídica, acciones urgentes contra la contaminación acústica que afecta gravemente la salud de población vulnerable: adultos mayores, niños y personas con discapacidad. El alcalde no ha emitido ni un solo pronunciamiento sobre el tema.
El artículo 14 de la Ley 1755 del 2015 obliga a responder de fondo cualquier derecho de petición en un plazo de 15 días hábiles. Han pasado meses y la ausencia de respuesta es flagrante. El silencio administrativo no es sólo un simple acto de omisión, sino una vulneración del derecho fundamental de petición, reconocido como pilar esencial del Estado Social de Derecho colombiano.
La paradoja es evidente: ONU-Hábitat premió a Manizales por “gobernanza innovadora y participación ciudadana”, pero el representante que recibe el galardón da la espalda, desde su despacho, a cientos de ciudadanos que exigen protección frente a la contaminación y el deterioro de su salud. La imagen internacional queda lejos de la experiencia real de los habitantes que conviven con ruido persistente y la indiferencia del poder municipal.
No basta señalar que otras entidades intentaron responder. El Ministerio de Ambiente delegó competencias, Corpocaldas reconoció el problema pero se declaró incompetente, y la Inspección de Policía impuso barreras burocráticas. Todas giraron en un círculo de irresponsabilidad que terminó, irónicamente, en la oficina del alcalde que prefirió callar. La Corte Constitucional ha reiterado que el derecho de petición no reconoce otro mecanismo de protección eficaz distinto de la acción de tutela.
El episodio se agrava con la posterior sentencia del Juzgado Segundo Penal del Circuito, que invocó la supuesta “naturaleza colectiva” de los derechos y negó la procedencia de la tutela, ignorando precedentes vinculantes como la sentencia SU-1116/2001. El juzgado desconoce que, frente a una administración que no escucha, la tutela es el último recurso ciudadano.
La pregunta es ineludible: ¿qué significa el premio si no traduce protección real de derechos? ¿De qué sirve la gobernanza si la autoridad máxima evade el diálogo cuando más se necesita?
Manizales necesita avanzar no solo en urbanismo y estadísticas, sino en cultura democrática real. Un Estado Social de Derecho exige que la escucha sea una práctica diaria, no solo una frase de gala en los auditorios internacionales.
El silencio del alcalde no merece trofeos, sino la exigencia firme de una ciudadanía activa. Las verdaderas ciudades premiadas son aquellas donde la voz del ciudadano nunca es ignorada.
Andrés Felipe López Sánchez

Pólvora en el Batallón Ayacucho
Señor director:

Inconcebible que una institución nacional haya realizado pirotécnicos o quema de pólvora en el mes de diciembre, cuando los medios nacionales, locales y entidades de salud insisten en NO a la pólvora y la ciudadanía manizaleña vive, hasta ahora, una gran disminución de esa práctica.
No hay explicación de esta actuación en ese lugar, de quienes tienen el deber de ser ejemplo ciudadano.
Vecinos del Batallón Ayacucho

La Torre del Cable

Señor director:
La torre más alta del cable aéreo Manizales-Mariquita (en su tiempo el más largo del mundo), la que fue levantada en Herveo y trasladada mucho tiempo después a la capital de Caldas, está convertida, en las horas nocturnas, en un comodín, en un objeto de segunda categoría, al servicio de eventos y fechas especiales. La Torre no merece el trato de instrumento coloreado según la ocasión. Es un monumento histórico, arquitectónico y cultural, y como tal debe ser iluminado con luz amarilla que se proyecte sobre su estructura admirable y que haga resaltar su maderamen imponente.
Ciudadano
 

El miedo, un fenómeno socio psicológico que afecta a muchas personas por diferentes razones. Culturalmente ha trascendido que aparecen temores por desconocimiento a la realidad que nos acompaña; generaciones han sido transmisoras de falsedades por el mero hecho de creer en los antepasados, simplemente, porque la tradición lo demanda y es suficiente su autoridad, nada más falso que darse esa licencia. Creencias y mitos han sido el caldo de cultivo para que el miedo aparezca y haga seres humanos débiles, paupérrimos desde sus acciones, viendo escabullir sus ejecutorias por el miedo que en algún momento asimilaron.
Una razón bien elocuente para que aparezca el miedo es la falta de confianza en sus acciones, y, viene aquí la necesidad de estimular a niños y jóvenes en las capacidades que tienen, incentivándolos para que se atrevan a iniciar con buenas intenciones los imaginarios, lo desconocido y que al final los códigos sociales le harán saber que es lo correcto. La debilidad también tiene que ver con la mente frágil, con origen en el seno de la familia que no emprende, no resiste a los obstáculos de la vida. Alguien decía que "el miedo es el peor tirano", certeza total, no hay otro fenómeno psíquico que perturbe o interfiera en las acciones o proyectos. El miedo es paralizante, tanto como una enfermedad física, y conduce a la debilidad psicosocial que no permite potenciar al ser humano en sus posibilidades. Queda por decir que los entornos sociales, plagados de litigios y guerras, aumentan de manera considerable los miedos en los que se vive, incidiendo en el bienestar de sus comunidades deteriorando posibilidades de calidad de vida.
Rigoberto Escudero Osorio

La plaza es la plaza
Unos pocos antitaurinos están proponiendo desde ya que a la plaza de toros se le cambie de destinación. Tan absurda idea es la misma que se les ocurrió a unos cuantos magistrados cuando determinaron arbitrariamente acabar con las corridas de toros y otros festejos de un solo plumazo. La plaza es la plaza y seguirá siendo un emblema de la ciudad hasta que tumbemos la sentencia que eliminó la fiesta brava y con ello la mitad de nuestra Feria anual.
Sigamos defendiendo nuestros valores y digámosle al centralismo bogotano que no queremos cumplir con fallos en bloques cerrados que no consultan las aspiraciones de una comunidad escasa de eventos para su regocijo y distracción.
Bernardo Molina Marulanda

A escasos cuatro meses para elegir presidente en primera vuelta comenzó en Colombia el entretenimiento de las encuestas con miras a medir la favorabilidad de los precandidatos presidenciales; en lo político este procedimiento no es ni más ni menos que una encrucijada o embeleco de la política y en la presente época lo mejor podría ser el momento de decisiones de la mayoría de los numerosos aspirantes, pues existen demasiados.
Como lo aseveró en su oportunidad el dirigente conservador asesinado hace varios años, Álvaro Gómez Hurtado: “Las encuestas son como las morcillas, muy buenas hasta que se sabe cómo las hacen”. La mayoría de ciudadanos lo que anhela es que haya debates entre los precandidatos y que los que conforman “el festín” de la democracia electoral, para llegar a la presidencia, que renuncien a descalificar a los contrincantes; además que expongan sus propuestas y planes de gobierno en forma clara, con lógica y que no incurran en prometer mucho.
Con base en el calendario electoral establecido por la Registraduría Nacional la elección presidencial será el domingo 31 de mayo. Las encuestas, según las correspondientes fichas técnicas se hacen con base en los datos captados en un número no significativo de hogares en todo el país; entonces, frente a un potencial electoral de más de 39 millones de personas aptas para votar se puede afirmar que la manipulación es posible ante el ínfimo número de participantes. Al ciudadano lo que más le interesa son las soluciones a los problemas sociales y económicos que son el pan de cada día en los hogares.
Los colombianos estamos prestos a escuchar a los candidatos sobre sus propuestas.
Jorge Giraldo Acevedo

La libertad económica
Es claro y evidente que la búsqueda del lucro y la ganancia por parte del empresario particular es un motor esencial para el desarrollo económico, ya que se esfuerzan miles de emprendedores por mantener sus empresas rentables y competitivas, todo bajo el marco de “la responsabilidad social empresarial”, que está concienciado en las organizaciones. Cuando el Estado interviene de forma indebida se generan “cuellos de botella” y se desanima la iniciativa privada. Lo sucedido con la reforma laboral es muestra de oídos sordos ante la serie de razonadas peticiones para buscar consensos, ya que los que saben realmente de empresa y negocios, son precisamente los que viven y sienten en carne propia la economía día a día: los que tienen que pagar nóminas y numerosos costos de producción, así la demanda por sus bienes y servicios, en muchos momentos del año, esté floja e inestable. El Estado tiene que infundirle a la economía un grato clima de armonía social para que todos sus actores trabajen en paz.
Rogelio Vallejo Obando

Del libro Territorio Pantágoras y Quimbayas
En próxima fecha, tendré el honor de presentar mi último libro, titulado “Territorio de Pantágoras y Quimbayas”, en la Academia Caldense de Historia y en Manzanares. En este libro aparece un amplio estudio sobre los indígenas Pantágoras, una tribu que habitó en las tierras del actual oriente de Caldas y cuyo territorio se extendió hacia el norte y centro de Caldas y una porción del departamento del Tolima y que fue exterminado en cruentas batallas por colonizadores españoles. Los indios fueron valientes y resistirieron las atrocidades de los ibéricos, prefiriendo ahorcarse o lanzarse a los caudalos ríos, antes que ser víctimas de estos despiadados españoles. En los municipios donde se presentó este genocidio, no existen vestigios de su existencia, consecuencia del domino extranjero, quienes lograron apoderrse de los territorios de los indigenas, del oro y otras riquezas que estos habitantes poseían.
Los Pantágoras se enfrentaron a la expedición sangrienta al mando de Baltasar Maldonado, comisionado por Hernán Pérez de Quesada. En Guarinó, los indígenas habían levantado fortificaciones o palenques de madera, donde se batieron valientemente. A pesar de la superioridad armamentística de los invasores, quienes perdieron a 22 hombres, los Pantágoras lucharon con coraje. Por el suelo corrieron “ríos de sangre”. Los sobrevivientes optaron por unirse a otras tribus, El conocimiento sobre esta aguerrida tribu se debe en gran parte, a los valiosos estudios dejados por el misionero e historiador español Fray Pedro de Aguado. Él logró penetrar a lo que se conoció como la “Nación o paraíso de los Pantágoras” y fue testigo de sus costumbres. A esto se suman las investigaciones del sacerdote, historiador y académico Pedro José Ramírez Sendoya, realizadas mientras fue párroco de Manzanares. Los Pantágoras, no fueron antropógrafos, por el contrario, esta familia, le tenía horror a la antropofagia. Palenque es sinónimo de invencibles. Una estela de muerte marcó el paso del conquistador Núñez Pedroso, dejó la tierra asolada.
Las investigaciones históricas han demostrado que carece de fundamento lo que se ha enseñado o se enseña en las escuelas, de que Manzanares fue habitado por las tribus Pantágoras, Palenques, Marquetones y Coronados. Hoy se sabe que “Palenque” era solo una denominación ocasional dada por los cronistas a los Pantágoras, debido a sus sistemas defensivos. De igual manera, “Marquetones” era el gentilicio de los habitantes de Mariquita, y “Coronados” era un apodo que se les dio por la forma en que se motilaban, simulando la tonsura de los frailes.
En cuanto a la tribu Quimbaya, es originaria de Colombia, habitó el alto y bajo Cauca, que lo integran los departamentos de Antioquia, Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca. Fue férrea luchadora contra el dominio español, así como con otras tribus en el Nuevo Reino de Granada. Fue un pueblo trabajador. Considerados como los mejores orfebres de América. Fabricaron muchas piezas en oro, cobre, así como cerámica, hilados y tejidos de algodón.
En 1990 aparecieron noticias sobre la existencia del Tesoro Quimbaya, que estaba en poder de guaqueros y coleccionistas de Filandia, Quindío; de allí el tesoro llegó a Manizales y se fue trasladado a Bogotá, donde fue adquirido por Fabio Lozano Torrijos y Domingo Alvarez que se lo vendió al estado colombiano por $70 mil.
Al visitar el museo de América, en la ciudad española de Madrid, se puede observar este valioso tesoro, compuesto por 122 piezas, todas ellas de oro puro, elaboradas por por orfebres cuya maestría trasciende cualquier imaginación, por la perfección y delicadeza de estas obras que son asombrosas. Este invaluable tesoro se lo obsequió a la regente María Cristina de Habsburgo, el presidente chocoano Carlos Holguin Mallarino, por los servicios prestados, por esta en el conflicto con Venezuela. Colombia ha adelantado varias gestiones en busca de la repatriación de tan invaluables joyas, pero los resultados han sido inútiles, porque el Gobierno español asegura que fue una donación del Estado colombiano a España. La corte Constitucional declaró inconstitucional esta entrega.
Fabio Ramírez Ramírez
 

Premio a Hómez
Con regocijo leímos el muy merecido premio otorgado por Fasecolda categoría Caricatura a Juan Carlos Hómez V. Diariamente vemos el ágil lápiz y por supuesto gran ingenio de Hómez, informándonos con claridad en frases puntuales y excelente dibujo-caricatura del personaje o acontecimiento aludido.
Resaltamos las palabras de agradecimiento de Hómez a Fasecolda por reconocer tan difícil labor, pues sus lectores siempre quedamos claramente muy bien informados con sus caricaturas. “… esta difícil labor que es sintetizar en una imagen un montón de información para poderla llevar a todos los lectores”.
María Helena Arias Arango
 

Los tres reyes magos
Es conocida la anécdota del párroco que comenzó así su sermón: “Queridos hermanos, hoy celebramos a los tres reyes magos, que no eran tres, ni eran reyes, ni eran magos”. Pues bien, el 4 de enero de 2026, solemnidad de la Epifanía, el diario La Patria publica un Oasis de Gonzalo Gallo que ha salido varios años con motivo de los personajes reseñados por San Mateo en el capítulo 2 de su Evangelio.
Dice ese Oasis que Melchor representa a los europeos, Gaspar a los semitas de Asia y Baltasar a los africanos. Quedan así representados los tres continentes entonces conocidos. También podemos relacionar a esos sabios o astrólogos con los protoparentes (primeros padres) de la humanidad posdiluviana, los tres hijos de Noé: Sem, de quien descienden los semitas (hebreos y árabes); Cam, de quien descienden los camitas o etíopes y por extensión todos los negros; y Jafet, de quien descienden los jafetitas o europeos.
Otra explicación, basada más en las razas que en los continentes, dice que Melchor representa la raza blanca, Gaspar la semita y Baltasar la amarilla (un rey mago chino). Entre nosotros, el negro es Melchor, el calvo Gaspar y el barbado Baltasar. En las figuras del pesebre, el cabecipelado es el que se arrodilla.
En cuanto a sus cabalgaduras, es común mostrarlos en los pesebres como jinetes de dromedarios o de camellos. El dromedario es árabe y norafricano, y tiene una sola giba; el camello es de las estepas del Asia Central y tiene dos gibas.
Algunos pesebres le asignan al rey europeo el caballo, al negro el dromedario, al otro el elefante.
Esta distribución obliga a suponer que el elefante es índico, animal adiestrable, y no africano, que es una fiera. Y el mago que lo monta tiene que ser de la India o del Asia Sudoriental. Si es indio, no puede ser de raza amarilla; si es sudoriental asiático forzosamente tiene que ser amarillo.
Gonzalo Gallo aporta otras explicaciones interesantes. Una de ellas es que Melchor regala oro, Gaspar incienso y Baltasar mirra.
Observador católico

Dos tragedias
Señor director

No hay efecto sin causa. A propósito de las dos grandes tragedias que están ahora muy presentes hago esta reflexión: Si los guerrilleros no hubieran reclutado contra su voluntad (secuestrado) a menores de edad, ellos no habrían muerto en el bombardeo, y si los guerrilleros del M-19 no se hubieran tomado el Palacio de Justicia hace 40 años, esa tragedia no habría sucedido.
Jaime Jaramillo Echeverri