Jugones es el término que utilizan los españoles cuando se refieren a futbolistas talentosos, habilidosos, con destrezas, que se saben juntar, arman sociedades y aniquilan al contrario con toque, precisión y manejo. Jugones tiene el Once Caldas, lo que contribuye en parte a entender los números de su campaña: 16 goles en 9 partidos.

Es goleadora esta versión del Arriero, pese a que muchas veces la queja fue esa, la falta de definición estando inclusive Dayro, quien lleva rato con la institución y es hombre récord.

O sea, la pelota les está llegando a los delanteros que andan en luna de miel y Once Caldas se muestra como un equipo contundente, con generación de fútbol desde el medio.

Sánchez, Zuleta, Gómez, Barrios, Roa, Deinner, Beltrán, Jader y Mejía, con el complemento de Alvarado, son hombres de ‘buen pie’ como dicen los argentinos. Y si los de arriba la meten, cóctel explosivo, sumado a la propuesta propositiva con la que se sale a la cancha: posesión, presión alta y sometimiento. Es lo que estamos observando en fase ofensiva, que agrada.

Distinto en la parte posterior donde los centrales son inseguros, y por revisar también, las coberturas cuando los laterales se lanzan y los filtros de contención en el primer sector de volantes. Son 10 las anotaciones recibidas, y se sufre cuando el contrario exige, destacando que por lo menos ya se sacó el arco en cero, así hubiese sido contra un Chicó que no compitió.

Se ganó con goles, forma como se certifica la superioridad. Las debilidades y los errores del Chicó no son culpa de Once Caldas que marcó tres y convirtió al portero Denis en relevante. El oso lo protagonizó el entrenador John Jaime Gómez que eligió mal una nómina que no es gran cosa, utilizando los de renombre en el complemento para una tardía reacción con el encuentro definido.

Fue una actuación versátil, con impecable primer tiempo, arrollando, con variantes de juego y un dinamismo pocas veces visto, dando un mentís a quienes pregonan ausencia de trabajo y abochornando a quienes desde la tribuna insisten torpemente, haciendo el ridículo, en pedir la cabeza de Hernán Darío Herrera.

Lleva 16 puntos de 27, promedio 59%, ubicado en la parte alta de la tabla y con elevado producido futbolístico, salvo contra América y Alianza, aunque en ambos casos empató, y en la derrota frente a Tolima por la séptima fecha. Lo demás ha sido muy bueno, y en lo más reciente, doble victoria sobre Fortaleza y Chicó en casa, con 7 celebraciones de gol.

Son realidades de un Once Caldas "jugón", que este año solo perdió una vez, que cuenta con una de las revelaciones de la Liga, Jefry Zapata, que de discreto puntero pasó a goleador ¡toda de Herrera!, que está consolidando un golero joven como Joan Parra, que no usa extranjeros y al que le quedan 30 unidades por disputar, bastándole 12 para asegurar cuadrangulares.

P.D.: Los registros de Dayro Moreno son imposibles de batir a mediano y largo plazo. Quizá -si aparece un genio- el de romperedes colombiano de la historia que ostenta con 379, porque los 258 por Liga no hay cómo, pues artillero que despunta sale rápido al exterior, y menos el de 172 con la blanca. Récords para la eternidad de quien también se ganó ya el título de jugador más importante de todos los tiempos en el Once Caldas ¡Loas al goleador!

Hasta la próxima...