El 4 de febrero de 1973 se publicó por primera vez el cómic titulado "Olafo", creado en la ágil mente de Dib Browne y que con los años gozó de mundial simpatía. Se basa en un bronco personaje vikingo (alusión a las culturas primitivas).

Es un buen hombre, casado con la mandona Helga; con sus hijos, Hamlet y Honi. Tiene diálogos que entre humor y realidad da consejos para un buen futuro. Sus días transcurren en la vida familiar con Snert, su perro; su pato, Kvack, y su leal amigo Chiripa, los dos son como inseparables amigos de aventura al estilo de El Quijote y Sancho Panza. Su labor es asaltar castillos y no faltan las discusiones con su suegra.

Esta tira cómica con ingeniosos diálogos y bien logrados dibujos ha sido continuada por el hijo de Browne, y da pinceladas de una vida familiar sin comodidades, sapiencias infinitas, pero sí con amor primitivo y unión de clan que lucha y vive la diaria existencia en amoroso buen vivir.

Hoy, cuando se dice que la "familia tradicional", la de la unión, el amor y la fidelidad es un imposible y mero recuerdo, me puso a pensar el ver la película "IA, la inteligencia artificial". Narra la historia de un niño robot, de un robot que se hace niño y desea ser humano al ver la vida familiar de los seres humanos en medio de goces, esperanzas, luchas, fracasos; pero siempre unidos y superando luchas infaltables.

El amor le llama la atención, siente que lo hacer ser más allá de un robot matemáticamente organizado y anhela que la mujer, con la cual hace labores diarias con precisión limpia, fuera como una mujer de corazón ardiente y caricias saludables.

Al finalizar, David, que así se llama el robot, se siente niño de verdad cuando en una serena, lenta y tensa tarde se hace posible un diálogo en el cual ella le dice con claridad: "David, lo haces todo bien... yo te amo". Desde ese momento David esponja su ego biomecánico, se siente niño de verdad y sonríe y labora con nueva fortaleza; se abraza a la felicidad.

La IA ya está en la puerta, las relaciones que trae son diferentes, como biomecánicas y con asomos vitales. Me parece que sus creaciones no suprimen el amor. Tal vez será lo único que dará mucha luz. Queda en pie el amor, la familia, el diálogo, el ser "imágenes de Dios".