Jerson se hacía pasar como comandante de un grupo paramilitar para intimidar a sus víctimas.

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Jerson se hacía pasar como comandante de un grupo paramilitar para intimidar a sus víctimas.

Desde la cárcel La Picaleña, de Ibagué, entre enero del 2013 y febrero del 2014, Jerson, alias Camilo o Carlos, se dedicó a hacer llamadas extorsivas, en las que exigía altas sumas de dinero a ciudadanos. Del recaudo del dinero se encargaban otras personas que no estaban detenidas.

Un hecho identificado ocurrió el 10 de abril del 2013 en Elías (Huila). Una mujer recibió una comunicación del sujeto, quien se identificó como segundo comandante de las Auc de los Urabeños.

Le exigió $2 millones 100 mil o sino, debía abandonar el municipio. La victima cedió ante las amenazas y consignó el dinero en una empresa de chance, a nombre de una mujer.

El 21 de mayo de ese mismo año, la víctima fue una mujer residente en zona rural de Risaralda (Caldas). Esta vez, el delincuente se identificó como integrante de los Urabeños y los Rastrojos. Le pidió la misma cifra de dinero que la otra afectada y debió depositar el dinero a nombre de Alba Doris Ortiz Echavarría.

El otro se presentó el 27 de febrero del 2014 en una vereda de Fresno (Tolima). El delincuente le pidió $4 millones, pero la víctima indicó que solo tenía $1 millón 500 mil, que consignó a nombre de Andrés Mauricio Cárdenas Holguín. Luego la llamó y le ordenó darle $2 millones más, pero ella optó por acudir a las autoridades.

 

Aceptaron cargos

Cuando se llevaba a cabo la audiencia preparatoria en enero del 2021, ante el Juzgado Segundo Penal Especializado de Ibagué, Andrés Mauricio, Alba Doris y Flor Alba Motta, también relacionada con la banda, aceptaron cargos por concierto para delinquir y extorsión, ambos agravados.

A los tres les impusieron una condena de 8 años y 1 mes de prisión. A los tres les negaron el beneficio de detención domiciliaria que solicitaron por ser padres cabeza de hogar. Sus defensores pidieron presentaron recurso de apelación, aunque el Tribunal Superior confirmó la sentencia.

 

Condenado dice que fue víctima

La defensora de Andrés Mauricio acudió a la Corte Suprema, pues alegaba que este sujeto tiene a su cargo a sus padres, personas de la tercera edad que padecen graves problemas de salud, y él es el único que responde por ellos.

También dijo que su cliente aceptó cargos para ahorrar el desgaste judicial, a pesar de haber sido víctima de un engaño de Jerson. Sumado a eso, indemnizó a su víctima y contaba con los recursos para pagar la caución.

Además la comunidad lo destacaba como una persona trabajadora y sin antecedentes, lo que lo convertía en un delincuente primario, con arraigo en Armenia. También estaba laborando en su vivienda cuando lo capturaron, razones por las que pedía la libertad condicional o la prisión domiciliaria.

Sin embargo, la Corte Suprema inadmitió la demanda, pues las razones que expuso el juez de primera instancia no se impugnaron ante el Tribunal Superior, que no se vio obligado a pronunciarse sobre esta situación. Por saltarse el debido proceso, la Sala Penal se negó a estudiar el caso.

 

Pierda el miedo ante los extorsionistas

La Policía Nacional hizo un llamado a la ciudadanía para que no ceda ante amenazas de extorsión y actúe de manera segura:

- Mantener la calma ante llamadas intimidatorias: no acepte amenazas de supuestos grupos delincuenciales.

- No realizar pagos: no entregue dinero ni bienes.

- Conservar evidencia: anote números, nombres o cualquier información útil para la investigación.

- Denunciar: ante cualquier intento de extorsión comuníquese con la línea 165 del Gaula.

 


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