El poder mágico del diálogo
Señor director:

La situación mundial y los conflictos se agudizan y surgen nuevos focos de tensión. Las agresiones verbales entre jefes de estado -muy cercanas a la descortesía y la irracionalidad- ocupan los titulares. Sin un diálogo civilizado se pasa con facilidad de la palabra a la confrontación armada, donde termina imponiéndose la ley del más fuerte.
Los ejemplos abundan. Rusia invade Ucrania con el argumento de liberarla de la OTAN; en Medio Oriente, la ofensiva militar de Israel en Gaza ocasiona barbarie y genocidio de proporciones mayores; en Estados Unidos, más allá del ego emancipador de su presidente, el discurso nacionalista y expansionista persigue y expulsa a los inmigrantes, viola la soberanía de los países e intenta ampliar sus fronteras reclamando territorios que no le pertenecen.
En nuestro país, Gobierno y oposición se enfrentan sin piedad; faltan políticas de Estado coherentes y consensos en el Congreso; y, en algunos territorios los grupos insurgentes imponen sus propias reglas.
Aquí y allá, la diplomacia, el diálogo y la búsqueda de soluciones conjuntas parecen relegados. Con demasiada frecuencia, algunos líderes optan por decisiones unilaterales mediadas por la confrontación y la violencia.
Quienes hoy concentran el poder olvidan incluso su propia condición humana: no son inmortales, les llegará la vejez y la enfermedad. Tarde entenderán que es imposible sanar las heridas causadas a la humanidad y que ninguna victoria política compensa la pérdida de la paz interior o de la armonía en el hogar. La agresión verbal y la confrontación armada no son el camino. El diálogo civilizado y reflexivo, en cambio, permite reconocer lo que tenemos en común y construir soluciones conjuntas frente a los problemas que nos dividen. Por eso, dialogar es un acto de inteligencia moral y política.
La historia ofrece lecciones valiosas. Como en la fábula de los dos burros, finalizando el siglo pasado la industria tecnológica se fortaleció por las acusaciones que Steve Jobs hizo a Bill Gates de haber robado la interfaz gráfica de Macintosh para crear Windows. Superado el impase, se dieron la mano, aceptaron compartir sus hallazgos y mágicamente este acuerdo civilizado condujo a que las ventas de Apple y de Microsoft se dispararan.
Orlando Salgado Ramírez

Autopistas, sin tiempo
Señor director:

Excelente el artículo sobre concesiones del doctor Germán Cardona Gutiérrez. Me gustaría saber si los concesionarios también están obligados a cumplir todo lo pactado, porque Autopistas del Café no ha cumplido mucho y ya no tiene tiempo.
Jaime Jaramillo Echeverri

Festín de la democracia
Señor director:

Con la “avalancha” y “congestión” de aspirantes al Congreso de la República el ciudadano debe pensar muy bien a quién le otorga el voto; sufragio que debe ser libre, espontáneo, sin ningún tipo de coacción y en forma secreta. Se presentará el más numeroso festín de la democracia con un total de 3.231 postulados para ocupar 108 curules en el Senado y 188 en la Cámara de Representantes; solamente hay escaños para un poco menos del 10% de los aspirantes. Bien se puede parodiar el título de la canción “No hay cama para tanta gente”, de la cantante cubana Celia Cruz.
Efectivamente Colombia ya vive un ambiente de “festín de la democracia” tal y como lo han planteado numerosos comentaristas en diversos medios de comunicación del país; existe, por el alarmante número de postulados, una verdadera “avalancha de candidatos”, tal y como lo aseguró en una de sus opiniones sabatinas el destacado columnista de El Tiempo Luis Noé Ochoa Galvis; también se presenta la más absurda “congestión de aspirantes”, según lo expresado por el columnista y connotado escritor Gustavo Álvarez Gardeazábal.
Así la elección de este domingo será la más reñida en las últimas jornadas democráticas del país. Según información de la Registraduría Nacional los ciudadanos aptos para sufragar son 40.036.238; lo podrán hacer en el territorio nacional y 1.250.846 en el exterior.
El excesivo número de postulados al Congreso, con base en lo establecido en la Constitución Política, ocurre por la desmedida ambición de muchos y si resulta es muy buen negocio para 296 candidatos; además por los deseos de figurar de muchos participantes que, en verdad, no están bien preparados para ejercer las labores como legisladores.
Para un político, con y sin experiencia, resultar elegido para el Senado o la Cámara de Representantes es un atractivo negocio; disfrutará de más de seis meses de vacaciones anuales, primas jugosas y un magnífico ingreso mensual como congresista, gastos de representación, primas jugosas, viajes por el mundo en excelentes condiciones y además poder, mucho poder.
Mientras avanza el festín de la democracia, la avalancha y congestión de candidatos al Congreso, el ciudadano corriente lo que espera es que los aspirantes cumplan sus promesas y que el proceso concluya en forma positiva, sin excesos en estigmatización ni polarización política.
Jorge Giraldo Acevedo


Mi luna
Señor director:

Oh, adonis refulgente, centelleante y soberana que acicala el edén en su orbe mayestático, cuya luminosidad le da magnificencia a las tinieblas y rebosa de regocijo el cuerpo celeste. Eres tan fiel y circundada de fulgor que nos acompañas sin medida, sin límite ni cansancio.
Cómo nos sentimos de dichosos que llenas de júbilo nuestra existencia y nos alienta a vivir. Eres tan orgullosa y tienes el motivo por tu venerable divinidad con tus hijas, las estrellas, que desde la lejanía se deleitan como con su amada madre.
Oh, satélite natural del globo terráqueo, que con esposo, el Sol, cumplen la candorosa misión del omnipotente para generar vida en abundancia con sus hermanitos el aire, los ricos manantiales cristalinos.
Mi luna que eres testigo perpetuo de los amores, desamores y quimeras, del silencio, de la calma.
Mi luna que prefiere ocultarse para esperar prudente que pase la tempestad y regrese el sosiego y la bonanza después de los momentos estrepitosos de su tormenta, con su arco iris que se encumbra multicolor a darle lucidez y calidez a la neblina y a la lluvia.
Álvaro Alzate Ussma

Aerocafé
Señor director:

En un todo de acuerdo con el cívico comunicado del Consejo de Redacción de Caldas, respecto a que … “Coincidimos con el criterio de diversos sectores de opinión, en el sentido de que esta es la última oportunidad de hacer realidad este añejo sueño, para lo cual es menester aunar esfuerzos orientados a impedir que se repitan las equivocaciones y corruptelas del pasado”. Es de recordar que en los orígenes del proyecto se le conoció como Aeropalestina, que lleva 45 años la idea de construirlo. El periodista Yesid López, quien además tiene la convicción de que ha faltado perrenque y berraquera en los caldenses para exigir que la importante obra se cristalice. En la misma publicación el periodista Duván Marín Martínez se sigue preguntando: ¿Aerocafé para cuando? Ni se diga las serias posiciones del abogado-periodista, Jairo Castro Eusse, que va en la ruta del desencanto por los fracasos del necesario proyecto de aeronavegación para la economía de Caldas.
Es importante recordar que el descubridor de los terrenos fue el inolvidable ingeniero Gustavo Robledo Isaza; que estudió a profundidad el proyecto, resultando contundente viabilidad y seguridad en su éxito económico.
Doy punto final al escrito notabilizando segmento muy diciente del comunicado: “Es imperativo ahora romper la imagen que se han formado en otras latitudes, donde nos califican como una generación de ineptos y corruptos, incapaces de adelantar obras de esta envergadura”.
Rogelio Vallejo Obando

Periodista Alfonso Castellanos
Señor director:

El veterano periodista Alfonso Castellanos fue uno de los profesionales de las comunicaciones que ingresaba a nuestros hogares sin ser invitado a través de la televisión y él lo hizo durante varios años con el exitoso programa cultural “Yo sé quién sabe lo que usted no sabe”; él creó, dirigió y presentó este espacio.
Murió en enero en la ciudad de Santa Marta como consecuencia de una novedad cardíaca y así lo informó su hijo Juan Jacobo Castellanos Ramírez. Nació en Zapatoca, Santander, tenía 91 años. El fallecimiento de Alfonso Castellans ocurrió por casualidades del destino en la misma semana del final del programa 6 A.M.- 9 A.M., de Caracol Radio, donde cosechó grandes éxitos al lado de Yamid Amat, Antonio Pardo, Julio Nieto, Alberto Giraldo y Javier Ayala entre otros destacados periodistas. También laboró en medios de prensa (El Liberal, El Tiempo y El Siglo); dirigió varios noticieros de televisión; se le recuerda por su labor como jefe de la Oficina de Prensa y Comunicaciones en la Presidencia de la República durante el Gobierno de Alfonso López Michelsen.
El veterano periodista residía en Santa Marta hacía más de 20 años por motivos de salud y allí, comentan muchas personas, frecuentaba cafeterías para dialogar con amigos y conocidos sobre temas de cultura general y periodismo; solía decir que eso era la segunda serie de su programa “Yo sé quién sabe lo que usted no sabe”.
Jorge Giraldo Acevedo

Con el corazón
Señor director:

Sábado 10 enero del 2026. Viajé con mi familia desde Kissimmee hasta Miami en carro alquilado, desde las 9 a.m. Llegamos al aeropuerto de Miami hacia las 2 p.m., con el fin de viajar hacia Bogotá. A las 4 p.m. iniciamos el acceso al avión. Él viajaba desde Málaga, Santander, hasta El aeropuerto de Paipa. Hacia las 2 p.m. llegó a Belén, Boyacá, e hizo junto con sus cinco acompañantes una parada. Entró a una tienda y compró un queso campesino y unos bocadillos. Las dos mujeres que atendían el negocio le solicitaron tomarse una foto. Así fue. Arribaron comiendo queso y bocadillo a un restaurante donde solicitaron seis agua de panela y seis platos de Trucha. También la mujer y el joven que los atendieron le solicitaron tomarse una foto. Así fue. Última foto de su vida. Continuaron el viaje. Hacia las 3:50 p.m. llegaron al aeropuerto de Paipa. Subieron a la avioneta sus equipajes y se acomodaron ellos en sus asientos. Hacia las 4:10 p.m. la avioneta inició su vuelo sobre el cielo de Boyacá. Pero el vuelo cambió el destino de estos seis hombres.
Yo con mi familia accedimos al avión hacia las 4:15 p.m. Me tocó la antepenúltima silla. Mi nieta Macarena, de 3 años, desde el puesto de adelante se paró en su silla y le preguntó el nombre a mi vecino. –Me llamo Alfredo. También se lo preguntó al otro pasajero de la ventana. El no entendió. Alfredo le dijo: ¿what is your name? También lo dijo, pero no lo capté. A las 4:50 p.m. iniciamos el vuelo. Ya sobre el mar, inicié mi rezo del santo rosario que hago a diario desde la pandemia. Misterios gozosos. Hubo demasiada turbulencia. Aterrizamos a las 7:40 p.m. Alfredo actuó su celular del modo avión. Vi en él una fotografía del cantante Yeisson Jiménez. Dudé si sí era, pero me dio pena preguntarle. Caminando por los corredores del aeropuerto El Dorado escuché a un joven decirle a una mujer: la avioneta cayó y él se murió. Quedé muy intrigado. Le dije a mi hija Daniela: Dani, oí que cayó una avioneta y alguien murió. Sí papi, yo también oí algo así. Un señor dijo: se mató el cantante Yeisson Jiménez. Quedé muy impactado por la noticia. Nunca lo vi personalmente, pero lo llevaba en el corazón porque él y yo somos manzanareños, el pueblo de la cordialidad.
Alirio de los Ríos Flórez

Petro, el prepotente Petro
Señor director:

Muy conocida es la fábula, relato o figura, muy didáctica por cierto, que aparece en La Biblia, y con la que se refiere a personajes tan comunes en nuestra sociedad como son Goliat y David. Ejemplos, nuestro narciso presidente, nuestro gran genio, nuestro gran Goliat. 
Se cree el “rey de la selva” y apenas llega a un simple gatito doméstico de cualquier casa común y corriente.
La diplomacia se practica con un buen lenguaje, con elegancia y finas expresiones con el sapiente proceso del diálogo inteligente como corresponde a quienes tienen la misión de administrar los intereses de los ciudadanos de todo un país, y no simplemente como el dueño de un territorio particular, como patrón sin ninguna responsabilidad social nacional e internacional.
La diplomacia, no se ejerce con bravuconadas, ni actitudes desafiantes y lenguaje procaz e irrespetuoso; tampoco se ejerce con discursos encendidos y vehementes al fragor de personas que forman masas incoherentes reunidas por la dinámica de intereses personales en medio de su ignorancia, manipuladas “por el jefe” para mostrar un poderío sin ideologías, ni postulados doctrinarios como lo hacen la mayoría de quienes se llaman “políticos” sin carismas ni liderazgos.
Trump, todavía aplica el vetusto principio de “el que manda, manda aunque mande mal”. ¿Para qué peleas con quienes tienen el poder y son los dueños del dinero y..., son los fuertes de la tierra? La lucha es con sentido común, con sagacidad y con inteligencia. Cuando se representan los intereses de toda una nación no se puede actuar a la ligera, ni demostrar poder cuando no se tiene.
No es peleando, es con sindéresis y un buen equipo de asesores idóneos que con la luz de la inteligencia iluminen el camino recto de la diplomacia. Soy progresista, pero así no.
Elceario de J. Arias Aristizábal

Mi maleta cultural
Señor director:

Bienvenidos a mi maleta cultural, un espacio en el que guardo lo que me hace ser yo. Aquí viajan mis raíces, mis sueños y los pequeños tesoros que han marcado mi historia: la música pop que siempre me acompaña, el tenis y el patinaje que me enseñaron disciplina y pasión, y los abrazos que le dan sentido a todo.
Vengo de Manizales, la ciudad de las puertas abiertas, con su aroma a café recién hecho y su calidez que se queda en la piel. Allí crecí, allí viví toda mi vida, bajo la imponente mirada del Nevado del Ruiz, dejando un pedazo de mi corazón en cada rincón. Allá está mi hogar: mis papás, mi hermano, mis abuelos, mis mascotas amadas, mis familiares y los amigos de toda la vida que conocen cada versión de mí.
Hoy mi camino me lleva a Chía, donde comienza una nueva etapa estudiando Medicina, construyendo sueños y encontrando personas maravillosas que se han convertido en mi nueva familia, compañeros de risas, desvelos y aprendizaje.
Mi maleta cultural no pesa, pero está llena: de amor, de recuerdos y de esperanza. Porque aunque una parte de mí siempre habite en Manizales, hoy también florezco en este nuevo lugar, creciendo sin olvidar de dónde vengo.
Esteban Gómez Galindo

Señor director:
La máxima de que “todo lo que la economía paga en salarios se devuelve a ella misma” ha operado durante décadas como un dogma de fe en la retórica política. Inspirada en una lectura parcial de la noción de capital circulante de Adam Smith, sugiere un flujo virtuoso donde el gasto salarial alimenta automáticamente la demanda. Sin embargo, esta formulación presupone condiciones que rara vez existen en la economía real de la pequeña empresa colombiana. Allí, el círculo virtuoso degenera en un uróboro: una serpiente que, al intentar alimentarse de su propia cola, termina devorando el tejido que la sostiene.
El primer quiebre aparece cuando el aumento salarial se utiliza como un “comodín político”. Este destello nominal ignora que incluso las políticas de estímulo más heterodoxas parten de una condición básica: la existencia de capacidad productiva ociosa. En economías sanas, el trabajador puede consumir más porque antes produjo más riqueza, o porque existe margen real para expandir la oferta. Cuando el aumento es decretado y supera la productividad se produce un cortocircuito: el trabajador recibe más billetes, pero la oferta de bienes no crece. No importa cuántos ceros tenga el cheque; si la producción real está estancada, el esfuerzo humano necesario para adquirir un bien se multiplica.
Lejos de la caricatura del explotador, el pequeño empresario actúa muchas veces como amortiguador social, asumiendo pérdidas silenciosas para evitar el conflicto o la disolución del vínculo humano inmediato.
Cuando la presión del uróboro se vuelve insoportable, la salida es el retiro: “ni pa’ Dios ni pa’ sus santos”. El cierre de estas empresas, o su desplazamiento hacia la informalidad, confirma que el mercado laboral siempre termina autocorrigiéndose, pero rara vez lo hace de manera virtuosa. El ajuste ocurre destruyendo capital social, conocimiento acumulado y trayectorias productivas que tardaron años en formarse.
Forzar la prosperidad mediante decretos, sin comprender que la riqueza nace de la producción y no del signo monetario, conduce a un estado de anemia permanente. El brillo efímero del aumento salarial apenas logra ocultar una realidad cada vez más precaria, donde el sistema se consume a sí mismo mientras finge avanzar.
Luis Fernando Gutiérrez Cardona
 

Carta a Juan Carlos Gómez Muñoz, director de Cormanizales
Estimado Doctor Gómez:

Reciba un cordial y atento saludo.
En noviembre del 2006, luego de 16 años continuos tras los micrófonos de la cadena radial RCN y de haber sido acogido y guiado por mi eterno padrino, Fernando González Pacheco, recibí una llamada inesperada de Blanca Luz Holguín, quien en ese momento era la directora nacional de Producción de RCN. En esa llamada se me informó que, por decisión del Comité Creativo de la cadena, yo no continuaría en el staff taurino de RCN. La verdad es que tuve sentimientos encontrados: primero agradecí que, al menos, me lo comunicaran directamente.
Tiempo atrás, la misma cadena había sacado del grupo al más grande de los medios en Colombia, Pacheco, y nunca le dieron la cara para decirle adiós. Fue don Antonio Pardo García, director de Producción, quien me llamó para pedirme que le transmitiera a mi padrino la noticia de que ya no iba más en RCN. Esa carga la tuve que llevar yo. Por eso, si al personaje nacional que era Pacheco ni siquiera le dieron la cara, al menos conmigo tuvieron la decencia de llamarme para decirme “no vas más”.
En ese momento, ad portas del inicio de las grandes ferias, me invadió otro sentimiento: el de derrota. Pensaba, equivocadamente, “tú vales por RCN y no por ti”. Y es que profesionalmente había prácticamente nacido y crecido en esa casa periodística, al lado de grandes figuras de la radio taurina como Alberto Lopera, Vicente Gallego Blanco, Carlos Ilían, Óscar Hernán Correa, Luis Alfredo Céspedes, Antonio José Caballero, Jesús Enrique Prado y, por supuesto, el gran maestro Pacheco, el hombre más querido de los medios en Colombia. Esa idea errónea de que mi valor profesional dependía de RCN fue desmentida por las propias empresas taurinas del país.
Tiempo atrás yo había propuesto a RCN montar un portal de información taurina en internet, una idea concebida con variaciones concretas frente a lo que existía en la web en ese momento. Sin embargo, mi voz no tuvo eco en la cadena. Con esa mezcla de emociones acudí a las ferias y temporadas de Cali, Manizales, Bogotá y Medellín. En todas las plazas me recibieron con los brazos abiertos, pero Manizales fue especial. No solo me abrieron las puertas, sino que me hicieron sentir, desde la primera corrida de la Feria, que yo valía por mí mismo y no por el logo que había llevado en el pecho durante 16 años.
Ese día, al escuchar al público cantar “Manizales gritó tu nombre”, las lágrimas llegaron a mis ojos. Siempre he considerado a la gente de esa ciudad como una de las más cultas del país, y con ese apoyo me sentí convertido en un manizalita más. Después de la Feria, estando en Bogotá y contándole a mi esposa lo que había vivido en Manizales, ella me dijo: “¿Y por qué no montas ese portal de internet que tanto has soñado?”. Me puse a trabajar en ello, con la idea en la cabeza, el concepto previo que un ingeniero me había confirmado como estructurado y viable en menos de cinco años, y una maqueta rudimentaria en una hoja de Excel.
Viajé a Manizales y me reuní con el doctor William Ruiz, director ejecutivo de Cormanizales. Con argumentos claros, una idea sólida y una hoja electrónica llena de colores e ilusiones, logré que el doctor Ruiz se entusiasmara. Su respuesta fue contundente: “Cuente con Cormanizales. ¿Cuánto hay que invertir?”. A partir de ese momento trabajamos seis meses seguidos para que, en julio, Voy a los Toros viera la luz.
Hoy, veinte años después de haber iniciado el proyecto, puedo decir que se hizo realidad, que no tenemos competencia y que, gracias a la afición taurina, hemos cruzado fronteras para llevar a todas las latitudes la más completa información taurina. Y lo más importante: hay que decir gracias a Cormanizales, porque su voto de confianza convirtió una idea en un medio de comunicación reconocido en todo el mundo taurino y hoy Cormanizales sigue siendo un respaldo irrestricto a un trabajo periodístico hecho por amor a la fiesta.
Gracias Manizales
Atentamente, Javier Enrique Baquero - Jaba-, director general Voy a los toros.com

¿Qué estamos celebrando?
Señor director:

El pasado 21 de febrero, LA PATRIA informó que en Colombia se han realizado 213.895 abortos desde la sentencia C-055 del 2022, que permite la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 24. El enfoque fue conmemorativo: cuatro años de un supuesto avance en derechos y acceso a un aborto “seguro”. No soy médica, pero llevo más de 50 años casada con un ginecólogo obstetra.
He vivido madrugadas interrumpidas por partos urgentes. He visto regresar a mi esposo después de luchar por la vida de un bebé extremadamente prematuro. He escuchado el latido de un corazón de siete semanas en una ecografía. En mi casa, el embarazo nunca ha sido una estadística; ha sido una vida que comienza. Por eso no puedo leer la cifra de 213.000 sin detenerme.
En los hospitales, cuando nace un bebé de 24 semanas, se activan todos los recursos para salvarlo. Sin embargo, un día antes, esa misma vida puede ser legalmente interrumpida. Biológicamente no hay salto alguno. Lo único que cambia es la norma.
No escribo para juzgar a las mujeres que enfrentan decisiones difíciles, pero sí me preocupa que estas cifras se presenten como logro sin una reflexión ética proporcional.
Colombia atraviesa una caída histórica en su natalidad. En el 2023 los nacimientos disminuyeron cerca de un 14% frente al año anterior, el descenso más fuerte en décadas. Somos un país que envejece aceleradamente. En ese contexto, celebrar más de doscientas mil gestaciones interrumpidas debería, como mínimo, incomodarnos.
Legal no significa necesariamente moral. Y cuando el lenguaje público reduce la vida en gestación a un “procedimiento seguro”, el debate pierde profundidad.
Después de varias décadas viendo de cerca lo que ocurre dentro del vientre, me resulta imposible asumir que esto sea simplemente un avance sanitario. Una sociedad se define por lo que protege.
Y si dejamos de preguntarnos qué estamos celebrando, quizá el problema no esté en las cifras, sino en lo que estamos empezando a considerar normal.
Clara Inés Llano Uribe

Felicitaciones al nuevo director de LA PATRIA
Señor director:

En nombre de la Presidencia de la Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales, de todos los integrantes de su Junta Directiva y miembros, nos permitimos expresarle nuestras más sinceras y efusivas felicitaciones por su merecido nombramiento como director de nuestro gran periódico La Patria.
Su trayectoria de 34 años al servicio de esta prestigiosa casa editorial, pasando por diversas secciones, desempeñándose como redactor y posteriormente como director general de noticias, es testimonio de su compromiso, disciplina y profundo amor por el periodismo. Su formación como abogado, periodista y magíster en diseño de ambientes enriquece aún más el liderazgo que hoy asume.
Nos llena de confianza conocer su visión: “No nos interesa dar la información primero, sino darla siempre mucho mejor”. Ese propósito, sumado a una Dirección cercana a la gente y a las comunidades, al rigor ético, la transparencia y el trabajo periodístico debidamente contrastado, fortalece el papel fundamental que La Patria cumple en nuestra sociedad.
Estamos seguros de que bajo su dirección, el periódico continuará consolidándose como un referente de credibilidad, responsabilidad y compromiso con Manizales y la región.
Desde la Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales queremos expresarle que cuenta con nuestro decidido apoyo, esta entidad también en su casa y reiteramos nuestra disposición permanente para trabajar de manera conjunta en beneficio de la ciudad y sus comunidades.
Le auguramos muchos éxitos en esta nueva etapa, acompañados de bendiciones y grandes logros.
Con sentimientos de alta consideración y aprecio,
Antonio Franklin Muñoz Giraldo, presidente Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales