Reflexiones sobre la pandemia
Señor director:
Nos preguntamos si la luna roja es señal del fin de la disrupción y el sufrimiento u otro inicio”... La luna roja, antes, se veía como un mal presagio. Hace cinco años se declaró la pandemia. Sí, la vida se le escapaba a muchas personas por todos los rincones del mundo. Las calles de las ciudades se quedaron vacías. Todos pasamos a ser el agregado del tapabocas. La industria farmacéutica hizo su agosto. Los hábitos cambiaron, se suponía que transitoriamente, pero no: fue definitivo. Se aceleró la virtualidad y la dependencia de medios tecnológicos.
La verdad -¿qué es la verdad?- apenas si se sabe... ¿De dónde y por qué surgió el virus, quién se benefició? Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 7 millones de personas fallecieron. 1.200 por millón, si no hago mal la cuenta. Poca cosa en los 8.2 mil millones de personas que habitan esta mal llamada “roca”. Mucha, si el muerto es en familia. ¿Cómo le impactó a usted personalmente la pandemia en su vida cotidiana y relaciones con los demás? Todo sigue igual. Los poderosos lo son porque muestran su poder, no porque hagan nada con él a favor de la gente.
La cabeza del imperio se lanza a por todo sin que ello represente nada positivo. No es consciente, al quererse apoderar de alguna solitaria isla, un pequeño país con acequia, o uno inmenso pero vacío, que todos, hoy, somos habitantes de uno solo: China. De quien compramos y consumimos prácticamente todo, absorbe de todas partes todo.
Dentro de la infinitud de cosas que nuestra generación, esta de la que formo parte que cabalga a lomo de tres siglos, ha vivido, visto surgir y desaparecer, los dos años de la pandemia fueron una zona opaca. De hecho, alguien en la reunión familiar, no demasiado mayor, digamos 15 o 16 años, me preguntó: “¿que es eso de la pandemia? ¿eso ocurrió?” No, le respondo. Nada ocurrió. En las circunstancias actuales las cosas ocurren el instante que quieren que dure los que manipulan la información.
Luis Fernando Gutiérrez Cardona
¿Qué sucede en Medicina de la Universidad de Caldas?
Señor director:
Sorprendido leí que la Universidad de Caldas piensa tomar alguna medida para que un porcentaje mayor de estudiantes caldenses puedan ingresar a su programa de Medicina (no sé si también a otros), porque más del 70% de los cupos está siendo ocupado por estudiantes de otras regiones que sí cumplen con los exigentes puntajes en Pruebas de Estado requeridos para ingresar a dicha carrera. Recuérdese que la U. de Caldas es nacional.
Una universidad es, ante todo, un centro académico consagrado al desarrollo del conocimiento. Me pregunto, por tanto, si no sería más pertinente que la de Caldas liderara una investigación científica para establecer si las pruebas de Estado miden de una manera confiable y válida las competencias académicas para ingresar a carreras como Medicina. Si la respuesta fuese negativa, se pondría en tela de juicio todo el andamiaje que hoy existe alrededor de esas pruebas en Colombia.
Pero si la respuesta fuese positiva, entonces lo plausible sería que la Universidad diagnosticara con precisión científica en qué está fallando la educación primaria y secundaria en Caldas para que un porcentaje tan bajo de sus estudiantes (30% o menos) pueda aprovechar la oportunidad de estudiar Medicina en la universidad pública más cercana y económica.
Un ciudadano