Gobierno desconoce el caos en la Nueva EPS
Al oportuno comentario editorial “El caos de la Nueva EPS”, en el periódico El Tiempo, debemos agregar que la deficiente atención en el sistema de salud en Colombia parece que no le importara a Gustavo Petro y mucho menos al ministro de esta cartera, Guillermo Alfonso Jaramillo; la intervención del Gobierno Nacional que ha sido un fracaso total y los afectados son los pacientes.
La situación de gravedad en el sistema de salud en el país y los problemas de inseguridad ocupan los primeros lugares y en ambas situaciones se presentan víctimas; un paciente sin una atención médica oportuna o sin medicamentos puede morir.
Ese caos en la Nueva EPS es el mismo al que millones de afiliados tienen que soportar en las otras EPS; en la Nueva EPS es mucho más grave debido a que sus afiliados son más de 11 millones de personas; es decir, aproximadamente el 22% de la población de Colombia.
La atención a pacientes en general en el sistema de salud nacional no era óptima antes, pero las citas con médicos especialistas y de controles no se demoraban tanto como ahora, nunca se presentaron innumerables casos de falta de medicamentos para personas que los requerían por padecer enfermedades graves, las crónicas y en tratamientos diversos. Muchas personas hemos tenido que comprar, con nuestros recursos, medicamentos e incluso pagar algunos procedimientos, exámenes y citas médicas con especialistas.
Jorge Giraldo Acevedo
 

Obras serias o remiendos
No sé si en la Alcaldía de Manizales se ha hecho un estudio serio y juicioso de los trabajos que deben adelantarse en muchos sectores para mejorar la visión de ciudad o simplemente se están haciendo obras a la ligera para agotar un presupuesto. Lo digo, y creo que con razón, al observar en muchos lugares puros remiendos en cemento. Son, repito, trabajos mal hechos o muchas veces doblemente aplicados como en el parque de los perros o la arboleda de Chipre en donde se construyó un andén sobre otro que estaba en buenas condiciones. Eso se llama derroche y pésima aplicación de los dineros públicos como si no existiera la más mínima planeación. No sé qué irá a pasar con los tales bulevares o si repetiremos la misma burla de lo que pasó en la calle 48.
Bernardo Molina Marulanda
 

Mamá Bertha, fallecida el 6 septiembre del 2012
En su aniversario 13 grato es recordar mi escrito de despedida de septiembre 9/2012:
A “La Milonga Celestial” es invitada de honor mamá Bertha. “Se despidió de la ciudad de Manizales” un ser humano especial y muy querido por los amantes de la música argentina, que tuvieron en ella una persona esmerada siempre por tener una excelente colección de los temas del Río de la Plata.
Tuvo por muchos años un sitio especial -Mi natai- para oír tango, fox, vals, milonga, como para apreciar inigualables danzantes e insuperables artistas de la canción; todo ello haciendo un boliche maravilloso con los productos de la Industria Licorera de Caldas. El aguardiente y el ron sí que sabían delicioso allí. Dirigió el famoso programa radial Tangos en la noche, que se transmitió por las emisoras Radio Manizales y Ondas del Nevado de Todelar.
A “cuerpo de rey” atendió a los cantantes argentinos que venían a Manizales. Consideró como su hijo a Armando Moreno, el Rey del fox. Tanto fue así, que la bella pieza Para vos mamá, siempre se la cantaba Armando en sus cumpleaños como en toda ocasión. Desde Argentina le envió Feria de Manizales cantado por él, con el acompañamiento de la orquesta de Enrique Rodríguez.
Deja mamá Bertha mucha historia linda y maravillosa, sobre su admiración profunda, entusiasmo rebosante y amor verdadero por todo lo que tuviera que ver con los “Buenos Aires” musicales argentinos. Parodiando la letra de Milonga celestial se puede decir con mucha fe que : /Anoche en un dulce sueño se fue Mamá Bertha/ para la peña del cielo./ La contraseña se la tenía Eduardo Salazar, su esposo, para que pudiera entrar a esa sagrada peña./ Armando Moreno descolló cantándole /’Para vos mamá’/ y ‘Feria de Manizales’. Mario Humberto Gómez Upegui y Gustavo Castaño Abad están encantados con la llegada de la mamá del Tango. La poesía y la tertulia se engalanan.
Gracias, Mamá Bertha, por todo ese amor y cariño a Manizales. Ondeó las banderas de Manizales en la República Argentina. Nuestra mejor embajadora. El periódico La Patria, sábado 8 de septiembre, publicó fastuosa e inigualable página biográfica, autoría de la periodista Martha Lucía Gómez: “Los tangueros se quedaron huérfanos”, su nombre.
Rogelio Vallejo Obando

Ya es tiempo
Señor director:

Que entendamos que lo que llamamos democracia está sustentado en muchos componentes que se pueden interpretar y definir desde diferentes posturas, de acuerdo a los intereses de cada quien. Para el académico, que especula con teorías, su visión de democracia se basa en conceptos doctrinarios; para el politólogo, su exégesis se articula con la economía y fenómenos sociales e históricos. En cambio, para la mayoría de los políticos, la democracia no es más que oportunismo pragmático para sacar puntos a su favor. Estos negociantes de la política siempre adornan su retórica y demagogia con palabrejas que no es más que un engaña bobos; es decir, no hay ninguna profundidad semántica, ni conceptual, ni argumentativa que sustente ideológicamente el relevante significado de algo tan valioso como un sistema democrático.
Que quienes ejercen la sagrada misión de conformar lo que en términos populares llamamos gobierno, entiendan que sus funciones no son para establecer normas que vayan en contravía de los intereses de las mayorías, en las cuales subyacen las necesidades más elementales que padecen los seres humanos y que por tal condición deben ser resueltas para lograr un mínimo bienestar que garantice su dignidad como seres racionales.
Que quienes tienen la gran responsabilidad de constituir en abstracto y en concreto lo que se llama gobierno tengan la capacidad de entender que sus decisiones mal tomadas y mal orientadas van a perjudicar a un sinnúmero de seres humanos que esperan ser tenidos en cuenta, no para recortarles sus derechos arbitrariamente sino para lograr equidad y justicia.
Que quienes ejercen la sagrada misión de gobernar, gobiernen con sabiduría, justicia y equidad, evitando que se represen sentimientos de odio y lleguen las explosiones de violencia convertidas en incendios sociales colectivos por la falta de sensatez y escuchar a tiempo los reclamos de los gobernados que perciben por sus necesidades insatisfechas que hay excesos, abusos y que el dinero que debe ser para todos, se está quedando en el bolsillo de los corruptos.
Que los privilegiados que conducen el gobierno tengan la suficiente sagacidad y perspicacia para entender cuándo y por qué hay malestar en los gobernados y entiendan que una chispa puede causar un gran incendio, el cual se podría evitar teniendo en cuenta que la conciencia y racionalidad política surgen cuando hay aprendizaje y madurez en una sociedad.
Que quienes fungen como gobernantes dejen de ser autistas e indiferentes y utilicen el mágico recurso del diálogo para solucionar los problemas como algo muy elemental y que está inventado desde hace mucho tiempo y no con la fuerza.
Que quienes tengan liderazgo dejen las prácticas violentas y no caigan en la antropofagia de poner al pueblo a pelearse entre sí, con un enorme desgaste y razones para atropellar y abusar con el pretexto de restablecer “el orden público”. Que el gobierno entienda que cuando el pueblo reclama, hay que escucharlo, verdad de Perogrullo.
Elceario de Jesús Arias Aristizábal
 

La estupidez de los demás
Hace poco leí en La Patria una columna sobre la estupidez. En principio, celebré que su autor, defensor del progresismo (todos los “ismos” son signos inequívocos de miradas ideológicas que ameritan la sospecha), tuviera la humildad de iniciar su escrito admitiendo que la idiotez es “nuestra compañera de viaje por la vida y, en especial, por la política”. ¡Viva la bendita autocrítica!, me dije.
Mi entusiasmo inicial se fue apagando a medida que vi cómo la estupidez dejaba de ser su compañera, para dejársela a otros. Suavizó este tránsito mediante recursos como que “entre nosotros la estupidez es una posibilidad real”, y finalizó afirmando que “no es que seamos estúpidos”, sino que hacemos cosas estúpidas. La cosa desprendía ya hedor ideológico, pero consciente de mi real idiotez, preferí autocensurarme.
Cuando el mismo autor volvió sobre el mismo tema, mis sospechas se confirmaron: los estúpidos son realmente otros. Entre sus autores de referencia citó a Einstein (pero el de las redes sociales), a quien le atribuyó haber dicho que estaba más seguro de la infinitud de la estupidez humana que de la del Universo. Quedó pendiente una aclaración: ¿cómo es posible que haya humanos libres de la estupidez, que hablan sólo de la ajena, si ella es infinita?
Jorge O. López V.

Iglesias de Manizales
Señor director:

El amigo Pedro Felipe sufrió un “lapsus mentis” en la columna del 3 de septiembre: a la Inmaculada, la del parque de Caldas, la gente la llamaba ahora tiempos “la parroquial”, para distinguirla de la catedral.
El columnista confundió los verbos abrogar y arrogarse. Ha debido utilizar el segundo. Es un error muy común.
Lector

Sobre el cumpleaños de Salamina
Señor director:

Ante el cumplimiento de doscientos años de la fundación del hermoso y alentador municipio de Salamina se me viene a la reflexión sus ciento cincuenta años de fundación, que en su homenaje tuve el honor de presidir la Junta Sesquicentenaria, momento del que se inició la construcción de treinta y seis viviendas bifamilares, de allí nació a la vida municipal el barrio Sesquicentenario, como recordatorio del cumpleaños se asfaltaron dos mil ochocientos metros (28 cuadras en vocabulario tradicional) sobre las principales vías de municipio, se remodelaron las fachadas de todas las escuelas y colegios oficiales y se restablecieron y decoraron todos los parques; no obstante contar el Municipio en esa época con tan solo cincuenta y cuatro millones de pesos en su presupuesto anual. Época en que aún no había nacido a la vida jurídica la norma que dio comienzo al Sistema General de Participaciones hacia los departamentos y municipios.
Esos ciento cincuenta años recordados de fundación se celebraron con el mayor altruismo posible y respetando la norma que reglamentaba la destinación de los escasos recursos públicos municipales.
Es importante resaltar que la grandeza de un municipio se mide por su prosperidad y eficacia, como resultado del manejo pulcro de los recursos públicos, y que ellos se distribuyan a cabalidad en el cumplimiento estricto de las normas vigentes y teniendo muy en cuenta la participación de la sociedad en su conjunto.
El mayor homenaje que se le puede rendir a Salamina y su población es una administración de los recursos públicos acorde con los postulados exigidos por la Ley 80 de 1993, la Ley 1150 del 2007, la Ley 1474 del 2011 y demás normas concordantes. El mayor homenaje que se le puede hacer a Salamina y su población en su cumpleaños es la distribución honesta de los recursos públicos como lo indica y reglamenta hoy el Sistema General de Participaciones en su normatividad expresa. Siempre me he sentido orgulloso de haber nacido en esa hermosa tierra.
Fernando Giraldo Gómez
 

Petro necesita tratamiento
Señor Director:

Un ser humano puede enfermar en cualquier momento. Algunos comportamientos del presidente, Gustavo Petro, me hacen pensar que está enfermo. Considero importante y urgente se haga una consulta entre los psicólogos y psiquiatras de Colombia para saber si necesita tratamiento.
Invito a los dirigentes gremiales a acompañarme en esta iniciativa. La salud y muchas cosas más de los colombianos amerita intentarlo. Me pueden encontrar en jajaeche@hotmail.com
Jaime Jaramillo Echeverri

Los gobernadores son agentes del presidente
Es desafortunado que el presidente no dialogue con sus agentes en los departamentos, que son por Constitución nacional los gobernadores. Tal malhadada coyuntura le trae a la administración de la Nación serios vacíos y graves descoordinaciones en asuntos tan álgidos como la conducción y manejo del orden público, hoy por hoy cuesta abajo. El único sentimiento que debe tener toda la administración de lo público son los ocho mandatos que tiene el preámbulo constitucional, que por ningún motivo deben ser desatendidos. No pueden ser contrariados. Es de recordar que Colombia tiene 19 ministros, que encuentran apoyo en sus gestiones pertinentes, con los gobernadores, que tienen a su lado los alcaldes. La administración pública tiene que ser indivisible.
Rogelio Vallejo Obando

Colombia llora sus víctimas
Colombia está llorando sus víctimas, es la respuesta de la mayoría de colombianos que, a la vez, respaldamos en su totalidad lo expuesto en todos los medios de comunicación del país que han reclamado un cambio radical en la política del Gobierno nacional para enfrentar la inseguridad en las ciudades y lo más grave el terrorismo.
Es que, sin duda alguna, la ola de terrorismo hasta ahora lo que ha dejado son inocentes víctimas en este conflicto protagonizado por la guerrilla y los narcotraficantes. A lo largo y ancho de Colombia lo que tenemos es dolor de patria ante el vil asesinato de miembros del Ejército, la Policía y civiles. Y al gobierno de Gustavo Petro ya le llegó el tiempo para dar un giro en su política de paz, ante la acción del Eln, las disidencias de las Farc y otros grupos de narcoterroristas.
Colombia, ante los hechos ocurridos en el presente Gobierno, no puede ser “potencia de la vida” pero sí potencia de la muerte. El presidente, como jefe supremo de las Fuerzas Armadas, ahora debe olvidar sus deseos de paz total y, con seguridad, ejecutar una política de defensa de la población civil ante la arremetida de los grupos guerrilleros y de narcotraficantes.
En el país lo que se observa es que el conflicto armado en los últimos años ha crecido en forma alarmante por el robustecimiento de la guerrilla y el aumento de zonas sembradas con coca. Los colombianos asistimos a la más absurda escalada del narcoterrorismo y, por lo general, sus víctimas son personas inocentes, ciudadanos corrientes, como las víctimas de lo sucedido en Cali.
Jorge Giraldo Acevedo

Neutralizar la amenaza de la estupidez
Soy suscriptor de La Patria y por primera vez quiero expresar mi opinión con respecto a la calidad y estupendo contenido de la publicación del viernes 29 de agosto del columnista Julián Mejía Botero, que como pocos, trata temas álgidos con suficiente claridad y sustento.
Ojalá se pudiera contar con otros comentaristas de esa talla, para elevar el valor de los mensajes de este periódico.
Por último deseo mencionar una frase de la artista mexicana Frida Khalo que dice: “Hiéreme con verdades, pero no me estimules con mentiras”.
Álvaro Cortés
 

Quandoque bonus dormitat Homerus
Señor Director:

“De vez en cuando (hasta) el bueno de Homero se queda dormido”, sentenció el poeta latino Horacio. Y lo mismo (“A veces se descuida el buen Homero”), escribió don Efraim Osorio López en las Quisquillas del 26 de agosto, las que publica todos los martes en La Patria, “el periódico de casa”.
Don Efra corrigió mis errores gramaticales cum moderamine inculpatae tutelae, como se expresó alguna vez el padre Ramiro Gutiérrez Vieira, sulpiciano cuyabro, en la clase de Teología Moral, en el Seminario Mayor de Manizales, y de eso hace más de medio siglo: corrigió con benignidad, con delicadeza, con caridad. Acepto, por supuesto, sus observaciones, sumamente bien fundamentadas.
Sobre mi falla por discordancia gramatical, por falta de concordancia entre el sujeto y el verbo (“sin que se enseñe la Historia Patria y la Geografía de Colombia”; la forma correcta es “sin que se enseñen”, verbo en plural), dudé al escribir la frase pero no la analicé y por ese motivo caí en el error. Pero don Efraim es un experto cazador de gazapos y ahí quedé.
Por cuanto se refiere al verbo izar, debo aceptar su argumento. ¿Qué ocurrió? Que “ice” me pareció más inglés que castellano, se me hizo que “ice”, hielo, “no consecuta ni acordina” con una izada de bandera, y por eso escribí descaminadamente “sin que se ize el tricolor nacional”.
Total, que de tales malos pasos salí apenas chamuscado, quasi per ignem, como quien pasa por las brasas, como escribe el Apóstol en 1 Co 3, 15.
P. Jaime


¿La Enea, sin aeropuerto?
Señor Director:

Uno se pone a pensar qué sería de la ciudadela La Enea sin el aeropuerto La Nubia... Yo creo que dejaría de ser un polo de desarrollo de Manizales, como es en la actualidad, para sumarse a los demás barrios de la ciudad que no cuentan con casi ningún atractivo. Se me ocurre lo anterior ante la permanente arremetida de firmas constructoras que ya inclusive ofrecen irrisorias sumas para lotear la actual pista y llenar sus bolsas de dinero a costa de acabar con lo poco de valor que tenemos. Manizales debe oponerse a este otro descalabro urbanístico y aunque dentro de 100 años construyamos el soñado Aeropuerto del Café ,conservemos La Nubia como pista alterna, así como Antioquia tiene sus aeropuertos Olaya Herrera, en Medellín, y el José María Cordova, en Rionegro. Eso es pensar en grande.
Bernardo Molina Marulanda