A raíz de la trágica muerte del gran cantante Yeison Jiménez (q.e.p.d.), que conmovió a todo el país, quiero invitarlos a una reflexión. Encontré dentro de los papeles que guardo un escrito de una revista que publicaba el banco en el que laboré por más de 30 años, dirigida a todo el personal, y del cual extracté lo que a continuación les comparto:
Un famoso cantante español tenía especial predilección en sus conciertos por una canción con el título y el tema de “Me olvidé de vivir”. Y parece que tiene algo de autobiográfico, por buscar el éxito y el aplauso de las multitudes él se olvidó de vivir. Lo que nos puede suceder a todos en la diaria lucha por sobrevivir, aun sin ser famosos. El trabajo no solo como forma normal de subsistencia, sino como realización del hombre, de su creatividad y sus capacidades, es la actividad que consume más partes de nuestro tiempo. Por ello, en buena hora, nuestro trabajo, que en el fondo todos deseamos y necesitamos porque nos sirve y nos honra, es pesado si lo tomamos en serio, y a veces agotador. Pero el trabajo no es para que se nos olvide vivir, sino para que vivamos mejor. ¿Y qué es vivir? Vivir es tener ratos tranquilos interiorizandonos en nuestra conciencia y dialogar con nosotros mismos, sobre quienes somos y cómo vamos. Vivir es saborear las páginas de nuestro libro de turno, escuchar un rato nuestra música.
Pero vivir es sobre todo amar, y el centro del amor es el hogar. Por eso vivir es compartir las horas con nuestra pareja, para no sentirnos solos, para intercambiar penas y alegrías, para mirar el mundo con ella y con ella preparar las batallas. Vivir es estar con los hijos, gozar con su afecto espontáneo, con el amanecer de la inteligencia de ellos, con sus dudas sabias y lógicas, con su sencillez limpia. Vivir es estar con los amigos, y realizar en un apretón de manos y al degustar una copa que, aunque pocos, algunos de ellos son sinceros. Vivir es estar cerca de la naturaleza, buscándola, como que nosotros no sólo somos naturaleza, sino lo mejor de ella. Vivir es hasta cuidar nuestro cuerpo en el deporte favorito, para que ese cuerpo sea el mejor instrumento del espíritu. Vivir es todo eso, y para poder vivir es para lo que trabajamos. No nos olvidemos de vivir.

Rodrigo Marín Obando

Críticas al bulevar de San Jorge
Señor director:

En cuanto al editorial del día 30 de enero del 2026, frente a las críticas de las obras civiles hechas por el alcalde, es evidente que existe razón de quienes hemos criticado. Se evidencia que hay obras más necesarias, como lo es mitigar los riesgos de laderas como las de los barrios Villa Julia y Lusitania, sitios en los cuales el día 29 de enero del 2026 se registraron derrumbes por el clima ante la falta de prevención y obras de intervención. Ahora bien, el bulevar de San Jorge, innecesario; podaron árboles, redujeron las vías y afectaron por más de seis meses a los comerciantes. Ahora bien, hacer ver algo que estuvo mal planeado, sin concertaciones, no es oposición es exigir un proceso correcto en el actuar e implementar.
Santiago Valencia Aguilar

La política con ideas
Señor director:

La subjetividad es la libertad que da la oportunidad para interpretar de acuerdo con la capacidad de análisis y reflexión para decantar conclusiones que si bien no son la verdad incontrovertible, sí pondera la realidad frente a lo que parece ser dentro de la lógica, la sindéresis y posición ideológica personal. No existen verdades absolutas y tenemos el sagrado derecho a disentir en el mundo de las controversias sin imposiciones ni restricciones que se convierten en barreras y cortapisas dentro de la deliberancia intelectual.
De la política, los ciudadanos esperamos que haya aportes nuevos, que no se fatigue a los electores con discursos cajoneros que no concitan importancia, no se renuevan las propuestas, no hay un lenguaje fresco que atraiga, que llene de fervor, con estilos y metodologías más actualizadas y dinámicas en un país que se lo comió la rutina, el marasmo y la apatía “porque no hay por quién votar”, “mismos con las mismas “. Tanto los unos como los otros se saben de corrido la lección de acuerdo con las necesidades y las motivaciones que tengan los electores, quienes esperan nuevas oportunidades para seguir lo mismo. Se llaman independientes y sus planteamientos en esencia, son los mismos. Son los milagreros de siempre tratando de pescar, pero para su propio bienestar. Se les olvida o no saben que la política es servicio. ¡Qué palabra más maltratada, manipulada y cosificada. Todo es democracia. El pueblo, sí el pueblo, y ¿qué es el pueblo? Un juego de palabras a veces incoherentes que poco o nada dicen, que poco o nada aportan a la esencia ideológica de algo tan trascendental como lo es la política.
Mientras que los llamados de avanzada mueven sus influencias para viajar juntos en el mismo tren, los tradicionales se empantanan en discusiones bizantinas tratando de llegar a consensos que difícilmente lo van a logran por las disensiones, no ideológicas que sería lo natural sino por las apetencias y voracidades personales y egoístas sin sentido. Si el rival es el lobo, para qué desgastarse cuidándole las ovejas en vez de atacarlo con unidad, con estrategias, con sentido e inteligencia política. Le interesa al lobo que las ovejas se dispersen porque así se las podrá comer a todas. Todos pelean por lo mismo, pero al interior de los mismos, muchos no saben ni para dónde van. Qué falta de liderazgo para hacer oposición en un país plural, pero muy ignorante en política. Mucho politiquero, pero muy poco de política.
Elceario de Jesús Arias Aristizábal

Los engaños del presidente Petro
Señor director:

El presidente, Gustavo Petro, lo que hizo en su campaña para lograr el favor del electorado fue engañar. En primer lugar, especuló con el propósito de gobernar con un cambio en el sistema de gobierno que efectivamente Colombia y la mayoría de países latinoamericanos lo requieren, pero nuestra Nación ahora quedó fue para recomponer en muchos aspectos y situaciones. Aseguró en diversos debates públicos que durante su Gobierno nadie robaría y mucho menos incurriría en la práctica de sobornos para aprobar proyectos; entonces por qué están presos dos de sus principales ministros y varios funcionarios lograron huir del país.
Prometió Gustavo Petro que eliminaría el gravamen a los movimientos financieros del 4 X 1.000 y resultó que no lo acabó y por el contrario, por medio de emergencia económica, mediante un “decretazo” lo aumentaría al 5 X 1.000; aseguró que no crearía más peajes en las carreteras colombianas, tampoco lo ha cumplido. También prometió que no habría más alzas en la gasolina y no lo cumplió y por otra parte aseguró que condonaría las deudas en el Icetex para favorecer a los jóvenes que estudian carreras profesionales en el país y en el exterior y tampoco lo ha cumplido.
Gustavo Petro incurrió en engaño a la ciudadanía porque prometió mucho con el propósito de obtener la Presidencia y simplemente confundió al electorado; lo peor de todo es que él no dispone del tiempo para corregir. Ahora se debe elegir como presidente a un verdadero líder y ejemplar demócrata y estadista que recomponga o corrija lo mal que está el país. El entrante presidente debe arreglar el malogrado sistema de la salud al que lo llevó la Administración petrista; también los métodos generales de seguridad en todo el país. Además, es necesario frenar, como sea posible, la inmoralidad en la administración pública; igualmente recomponer las relaciones con el Gobierno de Estados Unidos y corregir las fallas en la justicia y los graves problemas de hacinamiento y otras situaciones en las cárceles colombianas.
Jorge Enrique Giraldo Acevedo

¡Y no dejan de darnos lecciones!
Señor director:

Hace unos meses, partió a otra dimensión la ‘tía Mona’. De ella podríamos decir muchas cosas, por su cordialidad, su familiaridad, sin embargo tuvo una mácula: nunca le gustaron los animales, ni perros ni gatos, siempre les hacía ‘el feo’: -‘Quíteme ese perro de aquí’, -‘Ahí viene ese gato y se me va subir’, -‘No lo deje entrar, ¡sáquelo!’, -‘Se me va a comer los zapatos’, ‘-Me va a llenar de pelos y de babas’, eran sus frases habituales, frente a estos amigos. Y lo peor es que en las casas de los hijos y sobrinos había por lo menos uno de estos incondicionales.
Pues bien, ella vivía en la casa de una sobrina, con su esposo y su hijo –Mónica, José y Sergio Alejandro- quienes tienen tres gigantes perros, de color blanco: Aslan, el papá, un alaska malamute, y los hijos, Nutela y Caspián, cuya madre es una husky siberiana. Esa cantilena entonces era cotidiana, cuando por ejemplo ellos entraban sigilosamente a su cuarto, no digamos que se descomponía, pero sí se le cambiaba un poco el semblante con estas visitas.
La casa de la prima, queda a pocas cuadras del SES Hospital de Caldas. La tía fue hospitalizada allí, primero estuvo en Urgencias -primer piso-, luego fue llevada Cuidados Intensivos -cuarto piso-, donde falleció días más tarde. La familia de la carrera 26, entonces subía de uno en uno, de dos en dos o todos a la vez y varias veces del día y de la noche, para visitar a la Mona -si se podía- o simplemente para acompañar desde la sala de espera. Los perros siempre los escoltaban, caminaban por los parqueaderos, recorrían la sala de espera o simplemente se ‘echaban’ a los pies de alguno de nosotros.
Dos días antes de su deceso, estando en la sala de espera, Aslan, el papá, furtivamente se pasó por debajo de la registradora, el celador no pudo hacer nada, pues el perro corrió raudo y veloz hacia Urgencias, entró al cuarto donde había estado la tía, olió la cama, se devolvió y emprendió carrera, escalas arriba. Mientras tanto, la chica de la recepción, ofuscada llamaba a diferentes partes para que le indicarán qué hacer. Por fin, una de esas personas consultada, le manifestó que no pasaba nada, que lo dejaran, que seguramente el perro bajaría pronto. Al mismo tiempo, Mónica -la dueña- subía detrás de Aslam, lo llamaba, pero él no respondía, parecía ir con una misión muy específica; llegó hasta el cuarto piso, se dirigió hasta la habitación de la tía, puso sus patas en la cama, la miró y seguidamente, salió, bajo las escaleras, dejó el Hospital y se fue para su casa.
Entonces, qué lección tan grande nos dio Aslam: las desatenciones, los sonsonetes, los desaires de la tía, no tuvieron para el perro ninguna importancia; no tuvo en cuenta todos esos desdenes y simplemente, cuando ya su partida era inminente, fue y puramente se despidió. ¿Cuándo los humanos aprenderemos de ellos? ¿Cuántas rabias, rencores, malevolencias, entre la misma familia, que no somos capaces de dejar de lado, ni siquiera estando al lado del ser querido, ad portas de su partida.
Alba Nelfi Bernal Orozco

Las críticas a nuestros semejantes
Señor director:

Qué infortunio el que tenemos muchos seres humanos al estar señalando y criticando los defectos y errores de los demás. Justamente por la ventaja o desventaja de ser racionales e inteligentes y gozar de todos los sentidos. Es imperativo dejar y permitir que cada persona, bien sea amigo o no, viva como quiera, siempre y cuando se sienta bien y cómodo, ya que él es quien tiene el timón como manejo de su vida. Es deplorable cuando se pretende que los demás vivan como otros quieran, a nadie le gusta que le redireccionen su existencia. Cada ser humano es un mundo diferente circundado de cualidades, virtudes y de sus propios defectos. Somos imperfectos por nuestra propia naturaleza mientras que estemos aquí en la tierra.
Dejemos ese vicio de estar interviniendo en la esfera de los semejantes que conozcamos, sean amigos o no. El hablar bien; guardar silencio, compostura y prudencia nos lleva a sentir una inmensa satisfacción, como a emitirle al interlocutor una lección que lo dejará reflexionando sobre nuestro proceder y actuar, lo cual seguramente de algo le servirá.
Álvaro Alzate Ussma

Reconocimiento a periodistas de LA PATRIA
Señor director:

En el Día del Periodista, mi reconocimiento a los periodistas de LA PATRIA por su labor constante y responsable al servicio de la información y de la ciudad. Su compromiso con la veracidad, la verificación de los hechos y el interés público fortalece la vida democrática y contribuye a una ciudadanía mejor informada.
Rubén Darío Velásquez Arango

Por la imparcialidad
Señor director:

Para toda la familia del prestigioso diario LA PATRIA, mis felicitaciones en el Día del Periodista. Con los deseos de que sigan recorriendo el camino de la información imparcial, como ha sido la política de tan importante empresa.
Fabio Ramírez Ramírez

Miedo o debilidad
Señor director:

El miedo es un fenómeno socio psicológico que afecta a muchas personas por diferentes razones. Culturalmente ha trascendido que aparecen temores por desconocimiento a la realidad que nos acompaña; generaciones han sido transmisoras de falsedades por el mero hecho de creer en los antepasados, simplemente, porque la tradición lo demanda y es suficiente su autoridad, nada más falso que darse esa licencia. Creencias y mitos han sido el caldo de cultivo para que el miedo aparezca y haga seres humanos débiles, paupérrimos desde sus acciones, viendo escabullir sus ejecutorias por “el miedo” que en algún momento asimilaron. Una razón bien elocuente para que aparezca el miedo es la falta de confianza en sus acciones, y, viene aquí la necesidad de estimular a niños y jóvenes en las capacidades que tienen, incentivándolos para que se atrevan a iniciar con buenas intenciones los imaginarios, lo desconocido y que al final los códigos sociales le harán saber que es lo correcto.
La debilidad también tiene que ver con la mente frágil, con origen en el seno de la familia que no emprende, no resiste a los obstáculos de la vida. Alguien decía que “el miedo es el peor tirano”, certeza total, no hay otro fenómeno psíquico que perturbe o interfiera en las acciones o proyectos. El miedo es paralizante, tanto como una enfermedad física, y conduce a la debilidad psicosocial que no permite potenciar al ser humano en sus posibilidades. Queda por decir, que los entornos sociales plagados de litigios y guerras aumentan de manera considerable los miedos en los que se vive, incidiendo en el bienestar de sus comunidades y deteriorando posibilidades de calidad de vida.
Rigoberto Escudero Osorio

Mensajes de felicitación
Fernando Alonso Ramírez Ramírez
Director periódico LA PATRIA

Mediante la presente quiero extenderle mis más sinceras felicitaciones por su designación como nuevo director del diario La Patria, nombramiento que responde no sólo a toda una trayectoria periodística en el “Periódico de casa”, sino que reafirma los postulados de equilibrio informativo, conocimiento y amplia ética profesional que han guiado su labor periodística a lo largo de 33 años en esta casa editorial.
Sin duda alguna bajo su orientación La Patria avanzará en medio de los retos que la nueva convergencia digital exige, con mayor compromiso ciudadano, rigor profesional y de cara a nuevos elementos comunicativos que le permitan alcanzar con sello de calidad más audiencias que requieren de un ejercicio periodístico serio, bien fundamentado y ante todo responsable.
Juana Carolina Londoño Jaramillo, representante a la Cámara por Caldas

Señor director:
Reciba en nombre de la Junta Directiva de la Fundación Batuta Caldas, y en el mío propio, nuestras sinceras felicitaciones por su nombramiento como Director del Periódico La Patria de Manizales, medio emblemático de la región y referente del periodismo serio y comprometido con la información veraz y el desarrollo social.
Estamos seguros de que su trayectoria profesional y su liderazgo contribuirán de manera significativa al fortalecimiento institucional y a la proyección del periódico en los ámbitos regional y nacional.
Le auguramos muchos éxitos en su gestión en beneficio del periodismo y de la comunidad caldense.
Natalia Marulanda Mejía, gerente.

Felicitaciones también por nuestras redes sociales
@jenifer_defensoradh Gracias por el apoyo a las mujeres en nuestra lucha por la defensa de los derechos humanos.
@darioferescobar Qué bueno ver tanta gente joven en varios cargos importantes de La Patria! Eso los llevará a grandes resultados! Felicitaciones por el equipo de trabajando joven que están formando!
@abrahamdcr Qué orgullosos nos sentimos los manizaleños de nuestro periódico local, ojalá con estos cambios se note mayor imparcialidad, especialmente en época de elecciones.
@claudiavallejo07 Felicitaciones Laura Rivera, eres una mujer increíble, muy profesional y un excelente ser humano. Muchos éxitos en este nuevo reto.
@superbeto68 Felicitaciones señor director. Fernando Ramírez comenzó como redactor judicial y ahora llega a lo más alto de esta casa periodística, un gran cierto este nombramiento. Y felicitaciones a La Patria, diario decano del periodismo colombiano y pionero en todas las tecnologías al servicio de la información. Gran equipo directivo.
@isabelvallejoj Qué emoción leer esto. Fernando Ramírez es el mejor por siempre. Para Margaret Sánchez es un gran reconocimiento por su trabajo y todos estos años de trabajo. Para Laura Rivera, mis mejores deseos. Me emociona mucho.
@sanluismanizales Felicitamos a La Patria por los recientes nombramientos. Celebramos especialmente a Laura Rivera Echeverri, egresada Gonzaga, por su designación como gerente general, y a Fernando Alonso Ramírez, expadre de familia del Colegio, quien asume como Director de @lapatriacom
Les deseamos grandes éxitos en esta nueva etapa.
@claudia.toro.75685 Felicitaciones ! La Patria lo mejor, me ayudó y habló por mí cuando nadie más lo hizo. Un abrazo.

¡Qué irresponsabilidad!
Señor director:

La salud es un derecho fundamental que el Estado debe proteger y garantizar. La salud, es un patrimonio que permite bienestar, progreso y buen desempeño a los seres humanos como miembros de una sociedad. Pero ocurre que las citas médicas, las más asequibles, son para Medicina General, aunque no siempre. Con especialistas, lo que se ha dicho hasta la saciedad, pero “no hay peor sordo que el que no quiere entender”. El Gobierno, es uno de ellos. Es entendible que una especialización en Medicina es costosa y exigente y la retribución generalmente no compensa.
La entrega de medicamentos es un caos de nunca acabar: Que no hay, que se acabaron y los estantes vacíos. “Pendientes”, ¿para cuándo? “Hasta que San Juan agache el dedo”, decían los antepasados. Hay personas que van todos los días a averiguar sin respuesta favorable. La mayoría de las fórmulas se vencen y, ahí muere toda esperanza.
¿Dónde está la responsabilidad del Gobierno con sus gobernados? ¿En qué invierten el dinero que aportamos, el dinero de la gente, el dinero del pueblo? ¿Cuáles son las prioridades? En un estado responsable: salud y educación.
Un Estado que funciona tan mal, que se hace el desentendido como el nuestro, con un precario desempeño para proteger un derecho fundamental como la salud, en forma tan negligente e irresponsable, ¿no se hace acreedor a ser demandado por homicidio culposo? Colombia es un país de abogados, ¿será que el Gobierno es indemandable? Esa es la conclusión.
Todos los seres humanos somos mortales y vulnerables tarde o temprano. Los que sentimos todo el peso de la irresponsabilidad de un Estado con la salud somos los que conformamos el llamado pueblo. Los más débiles, los más necesitados, los sin recursos. Jamás se ve un funcionario o personas de clases pudientes madrugando, haciendo filas, “mendigando” un servicio que debería ser óptimo. ¿Sofismas de distracción?
Indigna ver tanto lagarto nuevo y viejo mostrando sus virtudes que no tienen, buscando votos, unos ofreciendo el oro y el moro para arreglar lo inarreglable y otros en el poder para mejorar lo inmejorable. Ya lo sabemos, son mercachifles profesionales que quieren con sus trapisondas llegar al Olimpo del poder para asegurar su bienestar a costillas de los ingenuos, humildes y manipulables ciudadanos que sin mayor rigor aún les creen. Si no despertamos, nuestra conciencia dormirá eternamente en el profundo sueño de la ignorancia.
Elceario de J. Arias Aristizábal

Guardas y semáforos
O lo uno o lo otro, pero las dos cosas a la vez no tienen porqué ser. Es que hemos visto en el Centro de Manizales a unos guardas de tránsito al pié de los semáforos dirigiendo el movimiento vehicular, y estos dispositivos en pleno y perfecto funcionamiento. Entonces uno piensa que algo extraño pasa, porque un doble direccionamiento vehicular es raro, cuando hay muchos sitios en donde realmente faltan personas que orienten el tránsito y eviten los numerosos atascos que registra la ciudad. Los guardas no deben ser solo para aplicar comparendos, sino para lo que fueron creados: regular el movimiento de los automotores, pero no junto a los semáforos.
Bernardo Molina Marulanda

Por las corridas incruentas
Señor director:

He leído con atención el excelente documento del doctor Lorenzo O. Calderón Jaramillo el sábado 3 del presente mes y a ese respecto me permito presentar mi visión sobre el tema. No soy taurófilo ni tampoco antitaurino. Simplemente soy un manizaleño, pedagogo reeducador, que durante setenta y cinco años ha venido observando el devenir de la Fiesta Brava en mi ciudad. En realidad conozco el mundo taurino desde los años sesenta. Semanas previas a una de nuestras ferias conocí y fotografié dehesas de la ganadería Dosgutiérrez en la hacienda La Esperanza, también en la placita del doctor Gutiérrez en La Florida. En una de nuestras ferias fui fotógrafo contratado para registrar las siete corridas de la temporada taurina. Por lo anterior expuesto, puedo hablar con propiedad sobre las realidades de la tauromaquia en Manizales.
Cuando el torero enfila su estoque para matar al toro, este se halla en condiciones muy precarias porque ha sufrido profundas y extensas heridas. Estas agresiones le han causado gran pérdida de sangre, lo cual le ha disminuido su capacidad de reacción defensiva instintiva, y con la respiración y visión gravemente debilitadas. En la actualidad, el modelo de Corrida Incruenta, en la cual subsiste la lidia, pero sin maltrato ni muerte del toro, se aplica en nueve ciudades del Valle de San Joaquín, en California, Estados Unidos, con aforos de hasta cuatro mil espectadores.
Cuando se habla de la corrida como tradición cultural, podríamos aceptarlo respecto a elementos artísticos tales como el paseíllo, las faenas de capa y muleta, el valor del elegante arrojo de los banderilleros, lo mismo que del torero de turno. Tiene toda la razón el doctor Calderón sobre las pérdidas económicas y sociales que causaría la total prohibición de la Fiesta Taurina, pero si se opta por la Corrida Incruenta, toda la infraestructura se conservaría intacta: la raza del toro de lidia y por lo tanto la actividad económica de los ganaderos; los toreros siguen devengando sus merecidos pagos; el trabajo de banderilleros, monosabios, personal auxiliar y administrativo; la hotelería sigue disfrutando de alta ocupación; la ciudad sigue beneficiándose de la inversión económica de los turistas; siguen las ventas callejeras que benefician a un sector de bajos recursos económicos. En fin…todo esto subsistiría, simplemente con las Corridas de Toros…sin sangre ni muerte.
José Alirio Jiménez Yepes

Encuestas, en contravía de la Constitución
Señor director:

Si la Constitución Política de Colombia establece claramente que el voto es un derecho y un deber ciudadano y el Estado velará porque se ejerza sin ningún tipo de coacción y en forma secreta, las empresas que realizan las encuestas van en contravía de la referida norma consagrada en la “carta magna”.
Ahora bien, cómo es posible que el trabajo de las encuestas lo realicen con entrevistas a 3 mil, 4 mil o 5 mil personas cuando el potencial electoral es de más de 39 millones de personas aptas para votar; además por el “festín” abusivo de la democracia se presenta una avalancha de candidatos. La verdadera encuesta, para elegir el próximo presidente, con base en el calendario electoral establecido por la Registraduría Nacional, será el domingo 31 de mayo de 2026. La situación es propicia para recordar dos citas sobre las encuestas; en primer lugar lo que aseveró en su oportunidad Winston Churchill, en su calidad de ministro del Reino Unido: “Solo me fio de las estadísticas que he manipulado” y también lo declarado por el dirigente conservador asesinado hace varios años, Álvaro Gómez Hurtado: “Las encuestas son como las morcillas, muy buenas hasta que se sabe cómo las hacen”.
Somos muchas las personas que estimamos que las encuestas manipulan y confunden; más aún en Colombia con la avalancha de candidatos a la Presidencia, Senado y Cámara. Con seguridad, mejor que encuestas serían los debates; existe mucho por recomponer o corregir. Ejemplos que están a la vista y son prioritarios: el sistema de salud y los métodos de seguridad en todo el país; además es necesario frenar, como sea posible, la inmoralidad en la administración pública; igualmente arreglar las relaciones con el Gobierno de los Estados Unidos y recomponer las fallas en la justicia y en las cárceles colombianas.
Jorge Enrique Giraldo Acevedo