Mauricio Uribe López

Hasta luego

Me causó mucho pesar la noticia de la partida, hace unos días, del sociólogo noruego Johan Galtung, pionero de los estudios contemporáneos sobre paz. Su nombre es ampliamente reconocido entre aquellos profesionales que trabajan en las diferentes áreas de la construcción de paz y entre los académicos dedicados al tema. El profesor Galtung asumió la difícil tarea de la aclaración conceptual y optó por definir la paz en términos de su opuesto: la violencia. Si un marido golpea a su esposa, por ejemplo, es una manifestación de violencia directa.

Enemigo íntimo

En 2022 en estas páginas señalé lo grave que sería elegir a Rodolfo Hernández en la segunda vuelta presidencial. Sigo creyendo que habría sido un desastre. Era un candidato grotesco. Afirmé que era importante para una democracia de baja calidad elegir por primera vez a un presidente abiertamente de izquierda, experimentar una verdadera alternancia.

El anti-estatismo de Petro

Reconozco que el título de esta columna es desconcertante y hasta paradójico. En la simplista comodidad del eje izquierda-derecha se da por sentado, en nuestros días, que la izquierda reivindica una mayor intervención del Estado en la economía mientras que la derecha reclama un Estado mínimo orientado apenas a garantizar la propiedad privada y la libertad contractual y del mercado (laissez faire).

¿Conflicto armado en Ecuador?

Hace más de veinte años hubo una fuerte polémica en el país. El entonces presidente Álvaro Uribe estaba empeñado en negar la existencia del conflicto armado. Según él, lo que la democracia colombiana enfrentaba era una amenaza terrorista, ajena a la sociedad. Con esa visión, el expresidente hacía a un lado el conjunto de políticas públicas necesario para resolver un conflicto tan complejo como los actores armados involucrados.

Guatemala: mentiras e ilusiones

“Gloriosa Victoria” es el irónico título del mural sobre lienzo que Diego Rivera y la pintora guatemalteca Rina Lazo dedicaron al doloroso derrocamiento de Jacobo Árbenz en 1954. Allí, los protagonistas son los artífices de una invasión que -con tropas mercenarias y pilotos estadounidenses- organizó la CIA para tumbar al gobierno de Guatemala en nombre de la erradicación de una amenaza comunista, inventada por la propaganda de Edward L. Bernays al servicio de la United Fruit Company.

La tarea interminable de la paz

Crecí escuchando las historias de La Violencia interpartidista mientras mis amigos y yo pintábamos palomas en la calle. El presidente era Belisario Betancur. La guerra siguió. Luego vinieron los procesos de paz con el M-19, el PRT, el EPL, el Quintín Lame y la Corriente de Renovación Socialista. Muchos vimos estos acuerdos y la Constitución de 1991 con esperanza y, sin embargo, la guerra escaló. Empezamos el siglo XXI como habíamos empezado el XX: con el país ensangrentado.

El culto al bandido

“Que pase el aserrador” -escrito en 1914 por Jesús del Corral- es uno de los cuentos más célebres de la literatura colombiana. Su protagonista -Simón Pérez- cuenta cómo se convirtió en aserrador: habiendo desertado en la guerra de 1885 con un soldado boyacense, luego de pasar hambre y  muchas penurias, arriban a una mina de oro, a orillas del río Nus. El encargado de la tarabita para cruzar el río les dice que solo admiten aserradores. Pérez, quien jamás había tenido un serrucho en sus manos afirmó ser un experto mientras que el boyacense, que tampoco sabía del oficio, dijo la verdad.

Tributación global

La injusticia tributaria global es alarmante. Las grandes corporaciones multinacionales sacan ventaja -para eludir y evadir impuestos- de una arquitectura tributaria internacional repleta de lagunas. Continuamente trasladan sus beneficios de un país a otro, pasando por paraísos fiscales hasta que logran incluso desaparecer sus beneficios de la contabilidad.

Tiempos difíciles

Estamos viviendo una época que cuestiona visiones optimistas como la de Steven Pinker. Es cierto que la humanidad ha hecho progresos notables como plantea Pinker en sus libros “Los Ángeles que Llevamos Dentro” y “En defensa de la Ilustración”. También es cierto que muchos de esos avances están desigualmente distribuidos y que el panorama hoy es bastante sombrío. Los conflictos violentos están aumentando.

Piñata electoral y desgano ciudadano

La informalidad en Colombia no está solo en la economía. Mientras el Consejo Nacional Electoral otorga personerías jurídicas a diestra y siniestra, los partidos reparten avales como en una piñata. Las elecciones en Colombia son un próspero negocio en el que abundan los “cuenta propia”. El Consejo Nacional Electoral es un grupo de ratones a los que la Constitución puso a cuidar el queso, porque sus miembros son elegidos por el Congreso de la República “previa postulación de los partidos o movimientos políticos” (artículo 264).

Columnas de Opinión

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Petro y su círculo cercano han sido los principales enemigos de Petro.

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Ciertamente, nuestro vecino del sur ya no es el país cuya tranquilidad contrastaba con los desbordados niveles de violencia en Colombia...

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Los resultados de la segunda vuelta electoral en agosto del año pasado avivaron nuevamente las ilusiones de muchos en Guatemala.

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Pocas cosas son tan controversiales y divisivas como negociar la paz, buscar la paz o pactar la paz. 


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Hoy, más de cien años después parece que estamos peor: hemos sustituido el culto al avispado por el culto al bandido.

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